Kim Jong mantiene en la incertidumbre sus relaciones con Seúl y Washington

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Medios estatales informaron del cierre del pleno del partido único norcoreano celebrado esta semana, que concluye sin mensajes para EE.UU. y Corea del Sur, manteniendo las dudas sobre lo que Pyongyang planea respecto a península.

Aunque se preveían pistas sobre el rumbo de la política diplomática y militar del régimen para 2022, lo publicado al término del foro apenas se limitó a resaltar la importancia del desarrollo de la defensa nacional ante el panorama de “creciente inestabilidad” en la península y se centró en hablar de economía doméstica.

La quinta y última sesión -celebrada el viernes en Pyonyang- de la reunión plenaria del Comité Central del Partido de los Trabajadores contó de nuevo con la presencia del líder Kim Jong-un, que pronunció un discurso ante una tribuna atestada, tal y como muestran fotos publicadas hoy (01.01.2022) por el diario Rodong.

En este discurso de fin de año se esperaba algún tipo de mensaje dirigido a EE.UU., que ha ofrecido sin éxito retomar los contactos para reavivar el estancado diálogo sobre desarme, y a Corea del Sur, que ha propuesto firmar una declaración para dar por terminada la Guerra de Corea (1950-53) que el Norte ha recibido con tibieza.

La resolución publicada por el Rodong insta a reforzar “con más vigor y sin trabas las capacidades de defensa nacional” ante “la creciente inestabilidad de la situación militar en la península coreana y el panorama internacional”. También se destaca como uno de los “logros más importantes de este año” el desarrollo de “un arma ultra moderna tras otra” por parte de la industria de defensa nacional, que este año ha seguido probando nuevos proyectiles tácticos -incluyendo uno hipersónico- cada vez más sofisticados a la hora de burlar sistemas de radar.

Economía y alimentación

El pleno ha puesto el énfasis esta vez en potenciar el desarrollo económico, instando a la mejora de las industrias química, eléctrica, de maquinaria, carbonera o del sistema ferroviario, y, sobre todo, ha destacado la necesidad de modernizar el medio rural.

Del mismo modo, el momento de enorme aislamiento que vive Corea del Norte para combatir la pandemia, que ha afectado a sus importaciones, y el embate de fenómenos naturales han redoblado la preocupación por la situación alimentaria del país.

Pero el régimen no parece tener previsto modificar su política de fronteras absolutamente cerradas, ya que el pleno ha acentuado el éxito del actual sistema de “cuarentena”, al que ha calificado de “primera prioridad nacional” y ha instado a seguir reforzando.

Con una Corea del Sur enfrascada en desarrollar nuevo armamento y con las presidenciales de marzo a la vista y un EE.UU. absorto en su oposición a China y encarando legislativas en noviembre, esta falta de concreción norcoreana -al menos de cara al exterior- dibuja un 2022 lleno de incógnitas, incluida la propia estabilidad económica del régimen.

DW

 

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