6 insólitas tradiciones navideñas en el mundo

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Patinando a la iglesia – Venezuela

Si bien asistir a los servicios religiosos de Navidad es la norma en la mayoría de los países, algunos venezolanos lo llevan a otro nivel: el 24 de diciembre patinan hasta la misa de medianoche para conmemorar el nacimiento de Cristo. La práctica comenzó en la década de 1960 y para algunos sigue siendo popular. Tanto, que el tráfico es bloqueado en algunas calles para seguridad de los patinadores.

Estrella maravillosa – Filipinas

La historia de la Navidad nunca está completa sin la Estrella de Belén que llevó a los Reyes Magos al pesebre del niño Jesús. En Filipinas, las estrellas se representan con colores vivos, y cuelgan afuera de las casas durante la temporada navideña. Hechas de bambú y papel japonés, estas linternas festivas simbolizan la esperanza y la luz.

Telarañas para Navidad – Ucrania

Aunque a menudo se asocian con la celebración estadounidense de Halloween, las arañas y telas decorativas adornan los árboles de Navidad ucranianos. Según la leyenda local, una viuda pobre y sus hijos se fueron a la cama desconsolados porque tendrían un árbol sin adornos para Navidad. Pero una araña se compadeció de ellos y tejió su telaraña alrededor del árbol a tiempo para la mañana de Navidad.

KFC en lugar de pavo – Japón

Con menos del 1% de su población identificada como cristiana, la Navidad es una fiesta secular en Japón. Sin embargo, desde que Kentucky Fried Chicken lanzó su campaña de marketing “Kentucky para Navidad” en 1974, comer el famoso pollo frito del coronel Sanders es ahora una tradición navideña.

Del cielo a la tierra – España

La mayoría de los belenes tienen una apariencia “celestial”, pero en España, incluyen un personaje claramente humano: “El Caganer”. A menudo colocado en un rincón, representa la figura de un campesino con los pantalones bajados y defecando. Algunos agricultores lo consideran un símbolo de fertilidad, ya que la materia fecal es un buen abono.

El regalo de la paz – China

“Nochebuena” en mandarín se traduce como ping’anye, o “la noche de la paz”. Eso suena como “pingguo”, que significa “manzana”. Así, una fusión lingüística peculiar ha dado como resultado el popular obsequio de manzanas durante la Navidad conocido como “ping’anguo” o “manzanas de la paz”.

DW

 

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