El G4 no quiere desmontar la tiranía, quiere es mantener el Statu Quo, dijo María corina Machado

Compartir
 

 

La política venezolana es un mar de contradicciones. Los partidos hablan de la importancia de la unidad, pero se destruyen mutuamente en una guerra de declaraciones. Aseguran que no hay condiciones de integridad electoral, pero convocan a votar para el próximo 21 de noviembre. Mientras, la extradición de Saab, Díaz y Carvajal puede tener el potencial de generar una nueva ofensiva internacional contra el régimen. ¿Podrá capitalizarlo la oposición?

Para arrojar luz en este mar de contradicciones, hablamos por videollamada con María Corina Machado, coordinadora de Vente Venezuela. A continuación, el resultado de nuestra conversación. Esta fue editada por motivos de extensión y claridad.

Alex Saab fue extraditado a Estados Unidos. ¿Qué consecuencias tendrá su extradición para el cambio político en Venezuela?

Creo que puede ser muy importante, siempre y cuando no sea un evento aislado, sino que logremos insertarlo en una estrategia que tiene ese propósito: desmontar un sistema criminal. Esta requiere de acciones coordinadas desde adentro, con los venezolanos y con los principales aliados de Occidente, gobiernos y no gobiernos.

Más allá de la información que indiscutiblemente tiene y su importancia como un nodo y una bisagra entre distintos actores del crimen, nacional e internacional, yo creo que también envía un mensaje nítido. Esa imagen de este individuo que tuvo tanto dinero, tanto poder, enfrentando la justicia es un mensaje nítido a todos aquellos que hoy se prestan para sostener esta tiranía.

España negó el asilo político a El Pollo Carvajal y aún se encuentra en disputa su extradición. De darse, ¿qué consecuencias tendría la extradición de Carvajal en el proceso político venezolano?

Creo que el señor Carvajal, por la naturaleza de sus funciones y su vínculo desde el inicio de este régimen, puede confirmar lo que muchos al principio intuimos y después denunciamos sobre los vínculos desde los inicios del chavismo con actores criminales del mundo y que tienen intereses geopolíticos terribles…

Si Saab es la “garganta profunda” de Nicolás Maduro, ¿Carvajal podría ser la “garganta profunda” de Hugo Chávez?

Creo que lo estás poniendo bien. Pero creo que pueden ser más que eso. Porque cuando tú empiezas a jalar el hilo, tú vas a ver las consecuencias que esto va a tener en muchos otros países, incluyendo Colombia y por supuesto España, como ya se ha evidenciado en las primeras informaciones que ha dado a conocer el señor Carvajal.

Y falta la señora Claudia Díaz, que pienso que va a tener una información mucho más relevante de lo que se le asigna porque era una figura quizá menos conocida, pero que indiscutiblemente vivió el chavismo por dentro.

Alejandro “El Tuerto” Andrade, extesorero de Chávez, condenado a diez años de prisión en Estados Unidos por lavado de dinero, podría quedar libre a inicios del próximo año tras recibir un recorte de sentencia. ¿Cuál es tu lectura sobre esto? ¿Es un mensaje de la justicia americana al círculo interior del chavismo?

¿Tú crees que alguien en Venezuela, dentro del régimen, hoy duda de la razón por la cual, al señor Andrade, recibió ese recorte con todos los crímenes que cometió y la magnitud de estos? A veces se nos olvida la perspectiva. Él reconoció haber recibido más de 1.000 millones de dólares en comisiones. Esas son unas magnitudes que no existen en la historia este grado de corrupción y de saqueo.

La gente lo que piensa es lo que tú estás diciendo. Todos. Una cosa que aplica con el señor Andrade, que creo que también aplica con el señor Saab, es que se estaba buscando involucrar a actores más arriba en la cadena de mando.

Creo que con el señor Saab también. Es decir, hay actores de mayor peso, criminal y político, que la justicia americana seguramente aspira a completar su causa, para lo cual el señor Saab va a ser indiscutiblemente muy útil.

La otra cara del señor Saab es cómo reacciona la tiranía. Traen a Venezuela a la esposa y a los hijos como un mecanismo de amenaza.

Creo que estamos en momentos muy complicados y delicados, sobre los cuales yo definitivamente no voy a especular.

Has hablado de la importancia de conjugar la transición con la justicia. ¿Es justo que un personaje como Andrade, que le hizo tanto daño a los venezolanos, pase tan poco tiempo en la cárcel? ¿Qué piensas de esto?

Los Estados Unidos tienen mecanismos probados durante muchísimos años y muchísimos casos en los cuales para lograr incentivos y desmontar todas estas estructuras criminales hay que dar reducciones en las penas.

Probablemente, hoy a muchos venezolanos esto nos luce inconcebible. Algunos dirán: “Eso es impunidad”. Quizá cuando se dé a conocer la magnitud de los aportes que han hecho algunos individuos para lograr desmontar la estructura criminal, entonces se entienda.

¿Qué es lo que queremos todos? Para mí, yo siempre digo que todo lo que vayamos a hacer o toda decisión que vayamos a tomar, hay que pasarla por una prueba ácida: ¿Esto ayuda a acelerar la salida de Maduro y el sistema criminal o esto prolonga su permanencia y le da estabilidad?

Evidentemente, si ayuda a sacarlos antes, se hace. Y eso aplica a todo. No solamente al tema judicial internacional, sino a las acciones internas.

¿Podemos tomar ese ejemplo de la justicia americana y aplicarlo, de una u otra manera, a nuestro proceso interno de justicia transicional? Especialmente en el tema de los incentivos.

Yo creo que en Venezuela nosotros tenemos que tener mucho cuidado en cómo se emplea ese término. Para mí, la justicia es una sola. Lo que nosotros como sociedad no vamos a tolerar, por la magnitud del horror que hemos vivido y del año que se nos ha hecho, es un esquema en el cual algunos piensen barrer bajo la alfombra y aquí no pasó nada.

¡Sí pasó! Y si nosotros no le garantizamos justicia a la sociedad venezolana, lejos de favorecer la reconciliación y el perdón, probablemente estamos creando incentivos para que la gente busque justicia por sus propias manos. Y eso sí es muy peligroso.

El perdón y el reencuentro tienen que ser consecuencia de la justicia. No va a ser sencillo. Ha habido mucho daño intencional, consciente. Y por cierto, no todos se han llamado chavistas u oficialistas.

Raúl Baduel murió en el Helicoide. Era preso político del chavismo desde 2007. ¿Qué significa la muerte del General Baduel para la sociedad venezolana? ¿Podría producir alguna reacción en las Fuerzas Armadas?

Yo creo que ya la ha producido. Además, en un momento que se ha hablado de una reinstitucionalización o reforma judicial en el escenario de quiénes están sentados en esas negociaciones en México. Creo que esto fue un golpe de realidad de la crueldad de la tiranía, no solo hacia los presos políticos, hacia los presos políticos militares. Especialmente aquellos que alguna vez fueron parte del sistema.

Estos sistemas criminales y mafiosos se ensañan aún más en aquellas personas que alguna vez fueron parte su estructura, para enviar un mensaje a aquellos que siguen siendo parte de la misma. Es decir, “aquí no va a haber piedad alguna”.

Yo sí creo que es un evento trágico, profundamente doloroso. Porque además fue un hombre que se ya había advertido de manera reiterada que su vida estaba en riesgo. Lo dejaron morir. Fue un asesinato.

El rector del CNE, Enrique Márquez, dijo que invitaban a observadores internacionales a Venezuela para que vengan a “atestiguar el estado de nuestra democracia”. ¿Qué opinas sobre estas declaraciones?

Yo le haría tres preguntas a este señor y a cualquier otro ciudadano que opina sobre esta materia.

Uno. ¿Ustedes creen que estamos enfrentando criminales o políticos? ¿Estamos enfrentando políticos malos u autoritarios, o estamos enfrentando criminales?

Dos. ¿Estamos o no estamos en guerra? Nosotros que somos demócratas, que crecimos con la aspiración de la convivencia democrática, asumir que estás en una guerra que tú no querías pero que te la declararon, cambia completamente los incentivos. Es otra lógica. Y por el hecho de que a ti no te guste la guerra o que no la entiendas, lo que está pasando aquí en Venezuela no deja de ser un hecho.

La tercera pregunta que le haría a todos los venezolanos: ¿Qué chance tenemos de ganar una guerra si tu estado mayor está infiltrado por elementos de la tiranía? Y lo digo porque efectivamente hay personas que se hacen llamar representantes de las fuerzas democráticas, pero que, en mi criterio, se han vuelto instrumentales para el propósito de la tiranía.

¿Es el caso del rector Márquez?

No tengo ninguna duda. Creo que terminan siendo rehenes. Este es un sistema tremendamente cruel, perverso, y han aprendido mucho del G2 cubano, que a su vez aprendió de la Stasi, en el sentido de cómo tú puedes penetrar sectores de la sociedad utilizando el miedo, el chantaje, la extorsión, el dinero.

Van haciendo que personas que están en posiciones de toma del poder o que pueden impedir iniciativas que desestabilizan la tiranía, las impidan.

Para decírtelo en una frase, el nombre del juego es legitimidad. Ese es el nombre del juego hoy y eso es lo que el régimen desesperadamente necesita. ¿Por qué? Porque en estos 20 años, pero sobre todo en los últimos dos o tres, hemos logrado avanzar en tomar dos posiciones que en esta guerra son fundamentales. Nos tomó mucho tiempo, muchas vidas y mucho sacrificio lograrlas.

Uno. Que el mundo reconozca que esto no es una dictadura, es un Estado criminal. Es un sistema complejo, adaptativo, muy perverso. Muy difícil de desmontar. Y ahí tienes la Corte Penal Internacional, los indictments de los Estados Unidos, las sanciones, los informes de las Naciones Unidas y la Misión de Verificación de Hechos.

La otra posición fundamental que logramos es que el mundo dijera: “[Maduro] No es legítimo”. No es un régimen legítimo, ni en su origen ni en su desempeño. El régimen desesperadamente necesita hacernos retroceder en estas dos posiciones. Sacarnos del mapa de la lucha contra los criminales, en cuyo caso la estrategia es la aplicación de la justicia, y llevarte al mapa de una lucha política casi que entre partes iguales, que es lo que ha dicho el señor Borrell: “Ahí hay dos partes, que se pongan de acuerdo”.

Eso es lo que está diciendo el señor Márquez: “Si es la lucha política, es la lucha en un plano electoral, en un diálogo convencional entre partes”. No. Aquí hay un elemento fundamental que es una estructura criminal que le ha declarado la guerra a los venezolanos y que es totalmente asimétrica.

Tienes a esta gente armada hasta los dientes, que tiene por detrás una dimensión geopolítica donde está Rusia, China, Irán, Turquía, Cuba, donde te están metiendo dinero, armas, información y agentes, y además de eso tienes Hezbolá, carteles del narcotráfico, las redes de legitimación de capitales, de minerales, de tráfico de personas, de prostitución infantil, todo eso en una enorme y compleja estructura reticular.

De este lado, tienes a la sociedad venezolana desarmada. ¿Cómo tú puedes plantear esto en términos de dos partes iguales que se sientan a dialogar?

La Misión Exploratoria de la UE le recomendó a Borrell no enviar una Misión a Venezuela, y aún así la envió. ¿Por qué crees que Borrell decidió ignorar el mandato de la Misión?

Aquí la pregunta es: ¿De verdad creyó Borrell que esa Misión Exploratoria iba a ser condescendiente con esta obscenidad que son en los términos que están planteados en Venezuela hoy?

Nosotros hicimos grandes esfuerzos para que esa misión de exploración europea no viniera, pero igual vinieron. Al venir, yo les solicité por múltiples vías que queríamos hablar con ellos. El equipo de Vente, equipo electoral, expertos legales y no hubo manera. Una persona me dijo que venían con instrucciones explícitas de no hablar conmigo, no lo puedo confirmar, pero me lo dijeron. Sin embargo, algunas personas le hicieron entender a los técnicos que era importante escucharnos y fuimos.

Básicamente, el encuentro lo planteé en tres términos: el primero es lo estrictamente electoral. La gente cree que lo más relevante hoy es si la plataforma es confiable, si la red es auditable, si hay intervención en los centros de votación para que voten muchas personas o para que haya intimidación sobre el secreto del voto.

Esto es un horror, nunca han habido condiciones técnico-electorales tan adversas como las de hoy. Esa plataforma de votación que sustituyó a Smartmatic (que ya era un desastre) es una caja negra que nadie ha utilizado en ninguna parte, y lo que digan los rectores al respecto, ¡no es verdad! El registro electoral nunca ha estado tan contaminado.

 

Los estudios que hemos hecho en Vente arrojan que solo podemos tener verdadera confianza en un 25% del registro electoral. De allí en adelante te puedes imaginar electoralmente todas las debilidades que tiene el sistema. Pero para mí eso no es lo sustantivo, porque podrías tener a la madre Teresa de Calcuta, Mahatma Ghandi, Martin Luther King y el Dr. José Gregorio Hernandez como rectores del CNE pero después tienes a Maikel Moreno con su prontuario, que de un plumazo anula cualquier cosa, si no se lo preguntamos a Andrés Velazquez, o se lo preguntamos a la AN electa en 2015 ¿cuántos días les duró la mayoría calificada?

Tenemos el tema del Estado de Derecho, pero está un tema superior, y se trata de que no tenemos soberanía nacional. ¿Cómo votarán los venezolanos que viven en Tumeremo, El Callao, Tucupita, Río Caribe, La Guajira, La Victoria, Guasdualito, Delicias Táchira, donde los habitantes me dicen que no se vende una gallina sin que lo autoricé el comandante del ELN? ¿Esos venezolanos no importan? ¿Esos venezolanos se borran del mapa?

Todos saben que esto no es una elección. No gana el que recibe más votos, esto es una transacción previamente acordada, donde algunos actores le van a entregar algunos espacios, que además son efímeros en términos de poder, porque ¿Quién manda en el Táchira? ¿La señora Laidy Gomez que despacha desde un ala del Palacio de Justicia o el señor Freddy Bernal que despacha en el mismo edificio en otra ala?

¿Quién manda en los demás estados? ¿El comandante de la ZODI o el gobernador o alcalde electo? La gran pregunta es: quienes se prestan a esa farsa, tanto el señor Borrell, como el señor Zapatero, como los agentes locales ¿Por qué se prestan a eso si ellos lo saben?

Francisco Santos, exvicepresidente de Colombia, instó a Julio Borges a renunciar al cargo de canciller del interinato porque “ha hecho todo lo posible para tumbar a Guaidó” y cohabitar con Maduro. ¿Conspiró Borges para tumbar a Guaidó?

Creo que el gran error de la presidencia interina fue buscar su apoyo en una estructura de cuatro organizaciones políticas que se adueñaron de la representación de la democracia y la sociedad democrática. En ello, terminó asfixiando en un proceso de transacciones muy oscuras entre ellos. Para mí, se terminó convirtiendo en chantajes mutuos.

Al final, se tuvo todo. Creo que hubo pocas oportunidades como la del año 2019 para enfrentar y derrotar a esta tiranía. Se logró todo el apoyo social, popular y además manifiestamente expresado en muchas maneras en nuestro país, también por la diáspora. Se logró el apoyo de todos los sectores políticos e indiscutiblemente el apoyo internacional.

El gran error fue haber caído en el chantaje de esa estructura. A mi modo de ver, su propósito no es desmontar la tiranía, es mantener una situación de Statu Quo.

Pero así como las direcciones del G4 terminaron convirtiéndose en rehenes de la tiranía, yo conozco gente y sé que hay mucha gente honorable, decente, en todos estos partidos y en todas las organizaciones de la sociedad civil que compartimos esta urgencia y esta necesidad de desmontar el régimen y que no aceptamos cohabitación.

Esto es una lucha eminentemente ética, existencial y no se puede generalizar. No puedes decir todo este partido o toda esta organización. Lo que sí creo es que nadie puede escudarse detrás de un colectivo o marca, un nombre o una estructura, sea un partido, un sindicato o una iglesia, cada uno de nosotros tenemos que decir de qué lado estoy.

Aquí hay solo dos posiciones: estás con el régimen y estás dispuesto a ver cómo se hace esa jaula más grande o estás en contra de la tiranía, entendiendo que solo a través de la deslegitimación del régimen y de la desestabilización de esta estructura es que vamos a poder quebrar esos nodos y avanzar hacia la transición democrática.

Con esta pelea campal entre PJ y VP dándose en público. ¿Es posible confiar en la capacidad del G4 de lograr el cambio político en Venezuela?

Creo que esa estructura del G4 es culpable de que nosotros no hayamos logrado la oportunidad del 2019 y creo que ese modelo es absolutamente incapaz de producir algo distinto a lo que estamos viendo hoy.

Desgraciadamente, yo creo que esta batalla del [artículo] 233 se perdió. Y por errores de diversos actores, no solamente del interinato que indiscutiblemente los tuvo.

Esto nos lleva a decir: “Bueno, ¿cómo nos organizamos?” Yo creo que esta es la hora del ciudadano. Esto es un momento en el cual nosotros tenemos que ir construyendo un movimiento de movimientos entre todos aquellos que podamos tener distintas posiciones doctrinarias e ideológicas y podamos haber tenido incluso distintas visiones tácticas en el pasado. Aquí tenemos que remar juntos.

El régimen se ha empeñado en dar esa imagen de normalización del país. De esa Venezuela que a punta de bodegones y lucecitas sobre El Guaire y el derroche obsceno que ves en algunos sectores, dices, bueno: “Este es un país que se entregó”.

No es normal lo que estamos viviendo con la fragmentación del territorio venezolano. Eso es algo que a mi me alarma. Mucha gente que quiero, y que considero que está bien informada, en Caracas, en las ciudades o incluso afuera, no está entendiendo lo que está pasando en el territorio venezolano hoy.

Si yo te digo a ti: “Pintame el mapa de Venezuela que aprendiste en la escuela”. ¿Tú le meterías hoy El Esequibo? ¿Le metes Apure? ¿Qué parte de Bolívar? ¿Y La Guajira? ¿Y Paria? Esto suena dramático porque lo es. Nuestro país se nos está picando en pedacitos, se nos está encogiendo. Hay zonas muy extensas del territorio venezolano donde si tú quieres ir no puedes pasar. Me pasó a mí hace poco.

Estaba en camino a Bolívar. Me paro en una alcabala y el policía que me reconoce me ruega que no siga por esa carretera. Me dijo: “María Corina, por favor, no sigas”.

Entendamos esto: todos nosotros y nuestra diáspora tenemos la responsabilidad de que el mundo entienda la urgencia y la operación cruel y criminal de normalización y estabilización que busca tres cosas: banalizar el mal, normalizar la pobreza y desmoralizar a la sociedad. Estos son sus tres objetivos.

Hablas del colapso de la educación. Hace días, Nicolás Maduro entró en horas de la noche a la UCV, designó a Tibisay Lucena como Ministra de Educación Universitaria y a Jaqueline Farías como protectora de la UCV. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Es una humillación y un insulto a toda la comunidad universitaria de nuestro país, a toda la academia, a todo aquel que valora el conocimiento universal y la educación. La señora Lucena es el emblema de la mentira, la opacidad y de la trampa. Es una humillación, pero además hay otra cosa. Ella es una experta en darle legitimidad a lo ilegítimo. Me preocupa enormemente que parte de su operación sea tomar control de las autoridades de las universidades autónomas.

En respuesta a la extradición de Saab, el chavismo pateó la mesa de negociación en México ¿Crees que volverán a la mesa o siempre fue una instancia destinada al fracaso?

En primer lugar ¿Fracaso para quién? Porque yo creo que para el régimen ha sido un gran logro. Fracaso para nosotros los venezolanos, para los que de verdad queremos salir de esto, ojalá por una vía negociada. Pero negociar la liberación, no negociar la cohabitación.

Yo no creo que el régimen haya pateado eso, creo que México es muy útil y les conviene extenderlo el mayor tiempo posible. Esto es una pataleta, porque el régimen sabía que la extradición de Saab iba a ocurrir. Es una pataleta que les permite ganar tiempo y probablemente esperar el 21N, donde tienen la pretensión de dar un reconocimiento a una nueva oposición que se va a prestar a esa operación que busca la legitimidad para decir: “Ahora me siento con ellos y sigue México pero con estos otros”.

Quizás te cambien una u otra figura pero al final Venezuela está secuestrada. Es un secuestro prolongado con rehenes, los expertos lo estudian, la teoría de juegos lo estudia. Cuando el secuestrador no se siente rodeado ni amenazado no negocia. Simula que lo hace pero en el fondo no está negociando.

Mi pregunta es ¿crees que el régimen hoy tiene incentivo para negociar el poder? Porque la entrega del poder es lo que importa, no me interesa negociar si un partido tendrá su nombre, a otro le darán un cargo y otro le dejarán recorrer el mundo. Eso no es lo que queremos, los venezolanos sabemos que solo se parará el sufrimiento creciente cuando desmontemos el sistema de mafias.

Porque, además, este es un secuestro prolongado con rehenes pero que nos mata rehenes todos los días. La situación no está estable, está empeorando todos los días. Si se quiere resolver esto hay que generar incentivos para que el secuestrador no le quede otra y se siente a negociar. Para que eso ocurra hay que cortarle las entradas al secuestrador.

¿Qué está ocurriendo hoy en Venezuela? ¿Están aislados? Todo lo contrario, aquí están entrando armas, dinero ilegal y criminal. Entran agentes militares de regímenes de otros continentes con proyectos geopolíticos donde Venezuela se convierte un enclave de desestabilización regional. Cuando he dicho que solos no podemos, hago referencia a que los venezolanos ¿podemos impedir que Irán traiga armas para Venezuela? Obviamente no, ni podemos detener los canales de intercambio de inteligencia con Rusia o la tecnología satelital que viene desde China.

Esa es mi referencia a una acción internacional, como son criminales, aplíquese la justicia internacional. Porque dicha justicia tiene los mecanismos para cortar esos canales. Un embargo de armas por ejemplo ¿Por qué no se ha hecho?

¿Crees que la administración Biden está haciendo lo suficiente para lograr un cambio político o ya no somos prioridad para la Casa Blanca?

Ninguna administración de ningún país ha hecho lo suficiente, no significa que no reconozca los pasos importantes que se han dado. Cuando escuchas a una persona como el ex Jefe del Comando Sur, Craig Faller, con la información que tiene la Fuerza Armada de EE.UU, decir que la mayor amenaza de todo el hemisferio y de la seguridad nacional es el régimen venezolano con sus vínculos con Rusia y con Irán, entendemos que esto no es un problema de orden político, ni ideológico, es un tema de seguridad nacional.

He escuchado decir a personas de la comunidad internacional: “Hay que contener la dinámica, ya verá Venezuela cómo resuelve sus problemas”. Es absolutamente falso, no se puede contener, porque es un sistema criminal que necesita expandirse. Además, estamos en el siglo XXI.

Si no, pongamos cuidado a lo que pasó con las protestas de Chile en 2019. Lo que está pasando en Colombia por los eventos terroristas, incluido atentado al presidente de la república que fue financiado, organizado y con suministros de armas que vienen desde Venezuela. Si eso no es una amenaza a la seguridad nacional de estos países, ¿entonces qué es?

No es un tema de un partido u otro. De una administración u otra. Ahora, hay que entender que el tiempo juega en contra de los venezolanos. No dejo de pensar cuántos miles de niños venezolanos cruzaron hoy el umbral de daños irreversibles.

¿Qué debería pasar con el interinato? ¿Se le debe poner fin o debe prorrogarse por un año más?

Hay que ser muy práctico. El gobierno interino surgió de una elección de Asamblea Nacional en 2015. La existencia de una AN chavista niega la existencia de esa AN de 2015, es decir, no puedes tener dos Asambleas. No se pueden reconocer en paralelo. Reconozco la de 2015 porque no reconozco ese ejercicio chavista de diciembre, que fue todo, menos una elección.

Si esa Asamblea ilegítima, cuya existencia niega la existencia del interinato, designa ilegalmente un CNE y un sector de los diputados que conforman la AN del 2015, acude a ese llamado ¿Dónde está la contradicción? ¿Quién le está quitando la alfombra debajo del piso al gobierno interino? ¿Quienes? ¿Los que hemos hecho críticas porque creemos que ha faltado transparencia? ¿Los que hemos denunciado las contradicciones o un comportamiento errado cuando no se ha hablado con claridad al país? ¿Somos nosotros?

En el nombre de la unidad se ha buscado dar impunidad. Así como en el nombre de la paz se ha querido sellar, la entrega y la rendición, y en ese chantaje no podemos caer. Creo en la unión de los venezolanos que no tenemos vínculo alguno con un sistema de mafias. Si recibes un centavo del régimen y sus testaferros acto seguido te conviertes en un rehén de ellos; seas político, médico, académico o sacerdote.

Hay personas que reportan en tiempo real y que se convierten en quienes sacrifican y cierran las posibilidades de avanzar. ¿Cuántas veces hemos estado cerca y por qué no se ha logrado? Porque a la hora de la “chiquita” ha habido un sector infiltrado en la dirección política que ha entregado las banderas y ha dejado a la sociedad embarcada. Por ello hoy la gente siente esa desconfianza profunda hacia la política. Por eso es que la gente dice “no me resuelven mis problemas” y “mi problema fundamental es cómo salimos de este horror”.

 

Quiero ser muy clara en ese sentido: necesitamos realinear todas las fuerzas de adentro para que la sociedad se sienta nuevamente con confianza para poner toda su energía en un proceso de liberación. Pero para que eso ocurra y haya confianza hacia dentro y hacia aliados internacionales, tiene que haber una nueva dirección política que no esté infiltrada y que tenga un solo propósito, y que el propósito sea sacar al régimen del poder lo antes posible. Punto.

Para terminar, creo que el 21N es una oportunidad, porque es una línea nítida. Si quieres comprobar si una persona está colaborando, recibiendo dinero o enviando información. Existe mucha información. Pero como yo creo en el honor, yo no especulo sobre eso.

Sin embargo, el 21 de noviembre si es nítido, el que se preste a lavarle la cara a la tiranía, el que se preste para darle legitimidad a este régimen, claramente, en mi opinión, no es parte de las fuerzas verdaderamente comprometidas y decididas a enfrentar a este régimen como lo que es.

Por último, ¿eres optimista con respecto a la libertad de Venezuela?

¡Absolutamente, sí! La razón fundamental es porque conozco nuestro país, conozco a nuestra gente. En las últimas semanas, he estado en 18 estados del país. Voy manejando, porque los criminales no me permiten comprarme un ticket aereo. Conozco los huecos, las curvas, las alcabalas, hablo con todo el mundo y sé lo que la gente está sintiendo.

Tengo además plena confianza que así como hace 200 años aquí en Venezuela está la llama que va a irradiar la libertad de toda la región. Lo digo con plena conciencia de lo que significa, porque siento que lo que está planteado es un conflicto de orden global contra las fuerzas de Occidente. Venezuela se ha convertido en uno de los principales campos de esta lucha. Como es una lucha de orden ético, existencial y espiritual estoy segura que la vamos a ganar. La verdad se va a imponer la libertad y se va a imponer el valor de la vida.

Enderson Sequera – Politks

 

Compartir
Traducción »