Inicio > El pizarrón de Fran opinión > Juan de Dios Rivas: Caos y pobreza es el resultado del mal gobierno

Juan de Dios Rivas: Caos y pobreza es el resultado del mal gobierno

Compartir

 

El caos en Venezuela se hizo crónico a consecuencia de Gobernadores, Alcaldes y Funcionarios Corruptos al servicio de la corrupción y del SSXXI/G4/Alacranes y Partidos sin experiencias, Valores y Principios Humanos y Democráticos. Estos bandidos traen el síndrome de desesperanza inducida y estrés pos traumático desempeño, los cuales agarran a los venezolanos en pobreza y los engañan y usan para justificar Fraudes Electoral, Económico y Mal Gobierno. Los Estados, Municipios, IVSS, Electricidad, Acueductos, Tribunales, Fiscalía, etc., etc., etc., no sirven y campea la corrupción y el chanchullo.

El pueblo no tiene dinero y seguridad social, está  sin comida, servicios de salud y medicina. Nadie en los poderes públicos hace nada por remediarle al pueblo “ciudadanos” sus penurias, por el contrario pareciera que el caos les ha servido para corromper y enriquecer a sus familias “bolichicos”, amigos en la dirección de mafias que trafican, saquean y bachaquean de todo, pero en especial comida, medicina, petróleo, gasolina, gas, cemento, cabillas, minerales, armas, malas obras, etc.; esta prácticas delictuales y pecadoras están en la FANB, Policía, diputados, concejales, enchufados y alto gobierno. Todos tienen anclajes en los bancos “públicos y privados”, diplomáticos y empresarios de la oligarquía y boligarquía “SSXXI/G4/Alacranes, etc., etc.”. Este país en caos es una hacienda a disposición y usufructo socialista.

El concepto de caos a menudo crear en nosotros una idea negativa de país y su recuperación; nos desenvolvemos en una vida de desorden en donde la cosas  funcionan bien mal y acarrean peligros extremos que atentan contra nuestra vida y nuestra familia, sin que tengamos ayuda gubernamental, policial, fiscalía y jueces, por el contrario se ha constatado que desde esas instancias se dan órdenes y se protege al delincuente y hasta se propician delitos, matracas y corrupciones en todas las formas y modalidades. Estamos en una Venezuela en donde lo establecido y lo “correcto” es precisamente el orden del caos, corrupción y fraudes. Si consideramos que el paradigma bajo el cual siempre hemos crecido es el del orden, entonces es realmente “caótico”, al menos para mí, pensar que el orden es un desorden armonioso, algo necesario para la continuidad política del PSUV,  G4 y alacranes.

Desde el momento en que estamos hablando de establecer una nueva forma de concebir a Venezuela y poder salvarla de una guerra fratricida, no será fácil asimilar rápidamente esta visión debido a que se trata de un nuevo paradigma, es más, coincido con algunos autores que señalan que el Caos llego para que pueda existir el Socialismo de siglo XXI y sus conchupados del G4, MUD ´en malas manos´, alacranes, etc., solo en semejante polarización pueden ellos gobernar, no es fácil de entender y aceptar esto. Y muchas pueden creer que esto son exageraciones que ayudan confundir más de lo que intentan explicar. Desde esta perspectiva trataré de hacer algunas breves reflexiones con respecto a esta novedosa teoría, esperando no caer en una confusión que haga un “total caos” en mis ideas.

Durante mucho tiempo la noción de que en el Universo existía un orden total y continuo fue algo innegable, las teorías de Newton veían al mundo como un compuesto de bloques mecánicos en interrelación, partes separadas de la realidad que responden a una causa-efecto. De hecho nuestra cultura sigue estando impregnada de este mecanicismo y predictibilidad, intentamos y nos obsesionamos por predecir cualquier fenómeno desde una perspectiva reduccionista o catastrófica ¿A caso no aprendimos esto con el tradicional método científico? ¿No es así la forma correcta” de ver la realidad? Desde mi preocupado punto de vista es aquí donde surge el nuevo paradigma socialista de siglo XXI, se supo y se propició caotizar todo para desmontar el sistema de democracia y la convivencia social con el que éramos felices y cambiábamos cada cinco años al gobernante y partido que no serbia y no reelegíamos automáticamente, para dejar a la sabiduría popular del tiempo las comparaciones y consideraciones de valor democrático y social, ello nos permitió crecer bajo la dirección de hombres y mujeres con más virtudes que defectos, por supuesto que hubo sus corruptos y bandidos, pero las instituciones funcionaban y eran transparentes. Los bandidos iban presos y devolvían lo robado. La gente disfrutaba en tascas y botiquines, cualquier obrero tenía un botella de whisky escocés o Scotch Whisky en su casa o rancho, podían celebrar cumpleaños, bautizos y lo que le diera la gana, y, amanecer sin que viniera un malandro a perturbar y menos a matarlos.

En la Teoría del Caos social existen tres componentes esenciales: El control, la creatividad y la sutileza. El control por dominar el “póngame donde hay” es un básico corrupto, es imposible desde la perspectiva del caos socialista que exista separación de poderes y autoridades no corrompidas, pactar con el diablo y el delincuente es común para socializar y evitar que la gente se mueva en libertad y valores éticos. El caos significa no dominarlos sino ser un participante creativo. “Más allá de nuestros intentos por controlar y definir la realidad se extiende el infinito reino de la sutileza y la ambigüedad, mediante el cual nos podemos abrir a dimensiones creativas (control de cambio, permisologia, bachaqueo, saqueo, exprópiese, populismo y pago por movilizarse) que dan dinero y poder; pero vuelven más desastrosas, infernales y nos iguala en la pobreza nuestras vidas en socialismo caotizado”.

El Orden democrático y social es un concepto de las ciencias sociales que designa a la estructura social entendida como mantenimiento de la jerarquía, las normas y las instituciones aceptadas socialmente mediante el voto transparente del ciudadano, consenso social, político y la conformidad de saber que puedo superarme estudiando, trabajando libremente y siendo solidario con mis congéneres, ¨eso es democracia Participativa y Protagónica¨, con la cual progresan los pueblos y la Patrias.

Las formas de relación y comportamiento social consideradas compatibles con tal orden definen, por oposición, el denominado comportamiento antisocial y la marginalidad. El mantenimiento del orden social no implica que dentro él no exista “desorden” o contradicciones inherentes. Toda sociedad, independientemente de su permanencia o estabilidad democrática, económica y social, presenta aspectos caóticos o disfuncionales; así como existen los conflictos sociales y el “disenso” de los disidentes. La forma en que tales disfunciones y disidencias se gestionan e indican la naturaleza de la solución (represión, tolerancia, asimilación, negación y negociación) definirá el grado de reformismo, progresismo, conservadurismo o autoritarismo social. Para que el orden democrático funcione se debe ser libre y es el pueblo con su voto quien decide. No lo debe, ni puede hacerlo el CNE por orden de un mal, ni buen Presidente… eso es ilegal y fraude.

rvjuandedios@gmail.com

 

Compartir
Traducción »