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Cesáreo Espinal Vásquez: Esequibo

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“Los países emancipados conservarán las antiguas fronteras que tenía el imperio hispánico”. Simón Bolívar  1819.

La historiología (teoría de la historia) estudia el por qué de la causa que la originó y sus consecuencias. En 1498, Cristóbal Colón, en nombre de los Reyes Católicos explora y toma posesión de lo que fue la provincia de Nueva Andalucía. Juan Esquivel, marino de Colón, bautizó “río Esquivel”, que luego por su fonética, se ha llamado  “Esequibo”. En 1541, el este del rio Esequibo, fue azotado por piratas ingleses, franceses y portugueses. En 1796, la Guayana Holandesa fue tomada por los ingleses y desde 1871 fue Guayana Británica. Cumaná, capital de la provincia de Nueva Andalucía y Paria,  poblada desde el año 1500  y el Rey Fernando, el católico, mandó a construir el fuerte de Santa Cruz. La provincia de Nueva Andalucía y Paria, comprendía desde el este del río Neverí  hasta el lado oeste del río Esequibo, el Delta del Orinoco, Amacuro y  la provincia de Guayana creada en 1530,  integrada a la provincia de Nueva Andalucía en 1731 y de la Capitanía General de Venezuela desde 1777. Toda esa región era colonia hispánica y así aparece en el mapa dibujado por el cartógrafo Belga Jodocus Hondive en 1599. Vista esta historiología, debemos enfatizar que la hoy República Cooperativa de Guyana, ha violado al Acuerdo de Ginebra, Suiza de 1966 en su V apartado, que obliga: “no se podrá crear derechos de soberanía en el territorio en disputa, a menos que sea por convenio entre las partes”, haciendo concesiones de explotación. La solicitud de Guyana ha sido para tratar de obtener la eficacia y efecto legal del Laudo Arbitral de Paris de 1899, no es una “litis”, sino “arreglo judicial” por vía de mediación, lo cual, no ha lugar, porque la mediaciones no se solicitan unilateralmente sino por acuerdo conjunto de las partes y al no iniciarse de esa manera, no procede de pleno derecho la mediación y por supuesto, la Corte no tiene competencia ni jurisdicción para conocer un mediación de “arreglo judicial” en forma unilateral y además, por ser inexistente ese Laudo Arbitral de 1899, siendo el Tratado del Acuerdo de Ginebra de 1966 definitivamente firme, con fundamento en la Convención de Viena sobre Derechos de los Tratados de 1960,  por supuesto, inaplicable el  artículo 53 de Estatutos de la Corte. Le corresponde a Venezuela, primero, crear en ese territorio el Estado Piar, darle nacionalidad a sus habitantes y seguidamente, solicitar del Secretario General de las Naciones Unidas, la celebración de una Asamblea especial para cumplir con el artículo 33 de la Carta ONU para evitar conflictos bélicos internacional y en definitiva, fundamentarse en los principios jurídicos de derecho, el “uti possidetis iuris”, es decir, el derecho de posesión que nació legalmente de la Capitanía General de Venezuela y el “iuris et de iure” que es el hecho y derecho que no admite prueba en contrario, por lo que Venezuela, no tiene que presentar pruebas, siendo que solo le corresponde a Guyana presentar su título justo, que no tiene.

cjev34@gmail.com

 

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