César Malavé: AD y las elecciones como método para avanzar

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El 6 de febrero del año 1941  Rómulo Betancourt, recién llegado de su exilio, coincide con un nutrido número de compañeros en participar en las elecciones, aun y cuando sabía que era una participación simbólica. No obstante, como partido, aún proscrito, que buscaba instaurar el voto directo, secreto y universal  en Venezuela debía presentar una agenda de lucha como alternativa popular  diferente. En el estado Apure, desde donde se lanzó la candidatura de Gallegos, Betancourt dijo  “Vamos a participar en estas elecciones con un pañuelo en la nariz”. De esa forma tan metafórica hemos participado los venezolanos en los últimos procesos electorales en Venezuela, hemos ganado algunos y otros han sido perdidos o arrebatados. Pese a ello, nos aferramos a la tesis de John Magdaleno “entre votar y abstenerse es preferible votar aunque ocurra un fraude, ya que las tensiones internas de un hecho de tanta gravedad debilitan la unidad interna del grupo gobernante”, por encima de las pretensiones de algunos, huérfanos de visión política, de llevarnos a la abstención,  para  entregarnos  sin pelear y, de paso entregar los espacios que tanto esfuerzos nos ha costado conseguir como la gobernación de Nueva Esparta y la alcaldía de Maneiro, en nuestro estado insular.

De cara a las nuevas y futuras generaciones, los hombres y mujeres de Acción Democrática vamos a participar. Vamos a defender, junto a Alfredito, la primera magistratura neoespartana.  Participaremos “con un pañuelo en la nariz”, porque somos conscientes de todos los obstáculos, trapisondas y dificultades que impone este régimen para pretender desconocer el derecho soberano del pueblo de elegir a sus gobernadores de estado, luego a sus alcaldes y después al mismísimo presidente de la República. Para los adecos sigue en juego el destino del país, lo cual significa sus libertades, las posibilidades para levantar la economía de las regiones y de la nación entera. Por supuesto que no se trata de elegir un presidente. Se trata de 23 hombres o mujeres cuya potencialidad, fuerza, empuje, valentía, inteligencia, dinamizadas por sus propios pueblos, una vez electos luchen por el desarrollo de las regiones, por la descentralización, por las conquistas democráticas en contra de este autoritarismo  antinatura, antihistórico y barbárico , en fin, incompatible con el avance de la humanidad.

 

Elegir gobernadores democráticos es parte de un método para avanzar y cambiar; es ir en contra de la confiscación de los derechos económicos, políticos y sociales; en contra del estancamiento y de la depauperación de una nación como ésta tan bendecida por la naturaleza. Es combatir cívicamente una clase autocrática y sus aliados que inescrupulosamente están destruyendo al país por ineptitud, por ayunos de ideas transformadoras,  por entrampamientos ideológicos momificados,  por cleptomanía congénita y asociaciones mafiosas para lucrarse con las riquezas nacionales a expensas de su destrucción. En Nueva Esparta, Acción Democrática y Alfredo Díaz, en dualidad indisoluble e histórica, seguimos avanzando, continuamos  acelerando el fortalecimiento de la unidad superior, continuamos con las banderas esgrimidas desde nuestro nacimiento: voto y calle; porque participar en  elecciones aún mediatizadas;  junto a la movilización popular es otra forma cívica y democrática de  luchar contra la desesperanza y contra el miedo.

@cesarmalave53

 

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