Julieta Cantos: Contradicciones

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Ciertamente, los períodos de descanso me sirven para revisar y profundizar ideas y conceptos. Y cuando reinicio, empiezo por releer el último artículo. Y ahí es donde salen las contradicciones y/o las reafirmaciones, obligándome a ir más atrás para poder mirar hacia adelante.

Y me di cuenta de que, en el desarrollo de mi artículo del 14 de diciembre del 2020, venía hablando de la importancia del compartir, y de las relaciones y de la integración, y de las migraciones, y del significado de las tradiciones, y cerré con la importancia de la familia nuclear, y que es esa familia nuclear la que debe ser conservada. ¡Y me caí de platanazo! Vengo desde hace tiempo hablando de la importancia de conservar y fortalecer la familia extendida, esa que es producto del tiempo, de las relaciones del tejido humano diverso, y que es la que nos tiende la mano en tiempos de alegría, pero también de angustia…los amigos, los vecinos, los tíos, los primos, los sobrinos, y pare ud., de contar. Todo hay que celebrarlo, y reforzarlo, porque todo forma parte de nuestra vida. Eso es la vida. Y me di cuenta de que, con ese final, no solo había sido contradictoria con lo que vengo desarrollando desde hace más de 3 años, sino con lo que desarrollé en las tres cuartas partes del artículo. Son las trampas, no del lenguaje y los sentimientos, sino de lo adquirido, en esos esquemas de una nueva sociedad, menos solidaria, más individualista…y que justamente la pandemia, a pesar del distanciamiento, nos ha evidenciado la necesidad de poner a funcionar esa familia extendida, que es la que funciona, cuando la familia nuclear está sola o aislada.

Y me inundó la alegría de volver a escribir reforzando los planteamientos desarrollados en artículos de fechas anteriores (ver “50 años de la Revolución Urbana, “Ciudad y Pandemia”, “Relaciones de Poder”, “El espacio defendible I y II”, “Educación”, “Ciudades más humanas”, “De nuevo…el sentido común”, etc.), sobre el derecho de la ciudad, los nuevos urbanismos pensados a partir de nuevos criterios, el punto y círculo, y mucho más.

Y entonces, me encontré con otra evidencia. Las tradiciones, nuestras tradiciones, esas que escribí se celebran en nuestra época decembrina, pero en este caso, se trataba de la Feria de San Sebastián, y la Vuelta al Táchira. La primera fue suspendida debido a la pandemia. Esa feria, también contradictoria, porque sirve para celebrarnos localmente, y abrir nuestros espacios a los visitantes, ¿y saben a quién más?, a la familia extendida, que aprovechaba esos días para venir a compartir…lo bueno y lo malo!!! Pero no se pudo. Ah, pero se logró rescatar la Vuelta. Eso es plausible. Yo lo miré con escepticismo. ¿Cómo lograr desarrollar una Vuelta, con participantes internacionales, en una ciudad confinada. Dentro de unas medidas de seguridad, sin garantía de cumplimiento, en un momento de incremento del pico contagioso…claro, pensaba yo, no es igual el nivel de aglomeración en la Feria que en la Vuelta…y he aquí, que la gente le hizo un seguimiento discreto desde el punto de vista presencial, pero permanentedesde los balcones, desde la radio, e incluso grupos pequeños de vecinos con sus tapabocas, con sus radios transistores de pila, sentados en los bancos disponibles en la avenida, o simplemente parados. Contradictoriamente hermoso. Con la presencia de guardias vigilando el paso de los ciclistas y el distanciamiento y uso de mascarillas de los concurrentes…guardias, que a veces no usaban los tapabocas, y que eran amonestados por aquellos a quienes tenían que “cuidar”…contradicciones. Contradicciones que deben ser tomadas en cuenta en nuestros nuevos diseños urbanos.

 

Se inicia un nuevo año, se realizaron unas elecciones parlamentarias, tenemos nueva Asamblea Nacional, esta vez, quizás más diversa…, la pandemia sigue, hay nuevo gobierno en los EE.UU., se desarrollaron acciones que contradicen el ejercicio de la democracia en el país considerado referente de ese sistema…contradicciones. Las nuestras, las propias, las de los otros, las de todos, hay que dirimirlas y seguir construyendo y reforzando familias extendidas, instrumentos para el ejercicio de la democracia participativa, ciudades humanas, participación de nuestras comunidades en el ejercicio y resolución de esas contradicciones… bienvenidas esas contradicciones, mientras seamos capaces de seguir pensando con criterio propio, para reflexionar y aportar.

Seguimos en el intento, y por ello son tan importantes sus comentarios…Ya regresé…Bienvenidos a julietasinlimite28@gmail.com

 

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