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Nelson Morán: Las locuras del Ministerio

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La esperanza no debe morir, y menos en nuestras manos.

Generalmente los patronos tienden a hacer su voluntad, pero se encuentran con un muro de contención a sus pretensiones irracionales, la mayoría de las veces de estrellan contra el; los trabajadores se apoyan en sus organizaciones sindicales y en el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), para materializar sus reivindicaciones.

Según el modelo político en curso los patronos se ven obligados a respetar las normas que rigen la relación laboral, y aquí entra en valor el CCT.

Eso debe ser así, el CCT regula las relaciones laborales, lo que viene a ser un entendimiento que puede favorecer a las partes, sin importar los dichos de los detractores del CCT.

Pero sucede que entre los patronos tenemos al gobierno, sea quien sea y su condición; y vemos que el comportamiento no se diferencia del sector privado, actúa de idéntica manera; violenta las normas contractuales y pretende hacer todo a su manera; eso lo observamos todos los días con el Ministerio de Educación, el cual no asume sus responsabilidades contractuales y hace y deshace, basado en un permanente abuso de poder.

El Contrato o Convención de Trabajo lo mete en el cajón del olvido, no cumple sus cláusulas y cuando lo hace, es a su manera.

Es así que la casi totalidad de las cláusulas económicas las violenta y en consecuencia tiene como deuda más del 200℅ de aumento salarial, con su recurrencia; se niega a establecer un salario digno, que permita vivir en condiciones aceptables; no activa un seguro digno; los concursos descansan en paz; los Jubilados son ignorados, maltratados y vejados constantemente, sin tratados como personas de segunda clase, les desmejoran sus condición de vida y son discriminados en el otorgamiento de beneficios, mientras a los activos les otorgan bonos completos a los Jubilados les dan un porcentaje menor; el mantenimiento de escuelas brilla por su ausencia. Y para colmo pretende resolver la situación salarial con unos bonos que tienden a ser catalogados de “miserables” puesto que cuando los otorgan no rinden para nada, y además atentan contra lo que ya se mal llama salario, puesto que no tienen incidencia en el mismo. Y, además, se le suma que a quienes se encuentran fuera del país no les entregan el dichoso bono Simón Rodríguez (SR). Los tienen vetados de todos los beneficios que inventan, por su propia cuenta, sin consulta con nadie y menos con las organizaciones sindicales, ni vinculación con los CCT.

Al parecer, están desarrollando desde hace algún tiempo un plan para acabar con el salario, cuando depositan, no se puede retirar la totalidad del mismo, ahí deja de ser salario, según la definición conocida, ello es una concertación entre instituciones del supuesto Estado para eliminar el concepto de salario, algo está pasando.

Pero este injusto patrono cuando quiere resucitar una cláusula lo hace, como sucedió con la relativa al bono de inicio del año escolar, procediendo a depositar Bs 1.000.000,00, menos de 1 $. Lo que representa una burla para los heroicos educadores, que lo entregan todo sin esperar recibir contraprestación alguna.

El patrono, representado en un ministro que no le dedica tiempo ni atiende su cartera, se hace la vista gorda de la problemática educativa y se dedica a otras cosas, a sus otros cargos y a “vivir bien”, según los dichos y su práctica. Se olvidó de las relaciones con gremios y Sindicatos, del bienestar de los educadores, de cumplirles.

Todo ello, sumado a otras prácticas del “gobierno” han sumido a los trabajadores de la educación, como parte del pueblo, en una carrera hacia la de pauperización progresiva de sus condiciones de vida y trabajo; obligándolos a laborar en las peores condiciones, sin seguridad social ni laboral; en estos momentos de pandemia la protección no aparece por ningún lado; han desaparecido un conjunto de beneficios.

Otrora, en fechas como el pasado 15 de enero, día del Maestro, se celebraban los triunfos magisteriales, se condecoraban a los educadores, se les agasajaba, las organizaciones sindicales rendían honores a los Jubilados, tenían Fiesta con orquestas, ése 15 de enero, en catedrales e iglesias tenía lugar la misa en su honor, la ofrenda floral en la plaza y las palabras de algún dirigente. Hoy todo es diferente, ya el día del Maestro no es para celebrar. Hoy es un día, declarado, de Protesta Nacional; para hacer cumplir las conquistas logradas, para obligar a cumplir el CCT.

Pese a todas las adversidades, encontramos, en pie de lucha, a unos héroes de la vida, a los Maestros, quienes no se doblegan y siguen luchando por un futuro mejor para todos.

#Libertad para Robert Franco, dirigente del magisterio en Carúpano, estado Sucre.

@neamog

 

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