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Enrique Meléndez: Venezuela agoniza

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Lo de la revista Time, de que Venezuela se está muriendo, ha sido algo que ha indignado a todos los niveles el sentimiento de la venezolanidad; porque, como muy bien lo sostiene dicho medio a continuación, la agonía es en cámara lenta. La clase media toca los niveles de indigencia, y esto se percibe en el hecho de que en los hogares se ha reducido el número de las comidas.

-¿Quién va a querer a esta gente –me dice un taxista-, cuando hay venezolanos que hemos perdido hasta 20 kilos de peso?

Pasee usted en horas de la noche por la avenida Solano de Caracas, para que vea las colas de la gente, para hurgar en las bolsas negras de basura de los restaurantes cinco estrellas, que hay a lo largo de la vía. Es a la miseria a la que nos han conducido estos bárbaros, que nos gobiernan; nuevos ricachones que tienen secuestrado el poder; cuya obsesión los lleva a adoptar esta crueldad.

Porque todo el mundo se pregunta por qué Nicolás Maduro obvia el sufrimiento y la angustia de la gente; puesto que no hay nada para comer. Incluso, de no admitir sugerencias de un organismo, nacido de la entrañas chavistas, como es Unasur, y el que le ha recomendado llevar a cabo un cambio de política económica; invitándolo, incluso, a adoptar un plan de ajuste económico, elaborado por Francisco Rodríguez, y quien también tiene contactos con gente de este gobierno.

El argumento es que no se puede abandonar el legado de Chávez; que no es tal legado, sino una ruina, y, en todo caso, si Chávez estuviera vivo, como lo admite el economista Víctor Álvarez, también muy identificado con el proceso chavista, ya hubiera rectificado, y de donde se deriva la otra premisa, y es que Maduro no se atreve a hacerlo, porque carece de autoridad. Obsérvese la situación de un pueblo, que llega a un estado de abyección absoluta, como si de verdad hubiese salido de una guerra, por la falta de carácter de su jefe de Estado, o diera la impresión de que todavía se aferra a la peregrina tesis de que se va a producir de nuevo un alza repentina de los precios petroleros; cuando no que, al final, el proyecto del Arco Minero le reporte unos 14 mil millones de dólares, y con los cuales podría correr la arruga unos meses más; mientras aumenta la represión, y que es lo que se ha interpretado, a propósito del nombramiento que ha hecho del general Néstor Reverol al frente del ministerio de Interior y Justicia.

Tan fácil que es admitir la ayuda humanitaria, y negociar una renuncia con un paz a los vencidos y honor a los vencedores; teniendo presente que aquí las cuentas se irán cobrando con los años, como sucedió en el Chile de Pinochet, en la Argentina de la Junta Militar, en la España de Franco; pues aquí hay que evitar lo que sucedió con Pedro Carmona Estanga; partiendo del hecho de que en este capítulo todo el mundo llega a la conclusión de que en aquel momento lo mejor era dejarlo ir para Cuba, que era lo que él solicitaba, y tratar de resolver primero aquí las cosas.

De acuerdo a infidencias, que se han tenido con respecto a la situación interna dentro del PSUV, esto constituye un clamor entre la dirigencia de este partido; que, incluso, se permitió manifestarla Juan Barreto hace unos días, mandándolo a callar las mafias enseguida, mejor dicho, la banda más conspicua de este gobierno; que tiene prohibido hablar de eso; siendo Diosdado y Rodríguez los que más gritan, en ese sentido, y quienes tratan de infundir desaliento entre la ciudadanía venezolana; tanto, incluso, que, precisamente, llega por las redes sociales un mensaje de autoayuda, como una especie de vacuna, a propósito de este veneno que tratan de incubar en su conciencia.

Es falso que la oposición comenzó mal el proceso de solicitud del referéndum, y perdió mucho tiempo en aquello de la enmienda constitucional; pues, de igual manera, esta banda hubiera congelado el asunto con artimañas, como la de admitir, por ejemplo, las irregularidades que denunció Jorgito, con respecto a la usurpación de personas (muertos, presidiarios), con cédulas falsas, que supuestamente firmaron a favor de la convocatoria del revocatorio, y que la Tiby, por estrategia comunicacional, según le hacía ver un vocero del oficialismo a la gente de “la esquina caliente” de la plaza Bolívar de Caracas, no se atrevió a calificar de delito, hasta tanto la Fiscalía no se pronunciara; de modo que se vea que ese peloteo entre los poderes, que sostienen a este régimen, no resulta tan ordinario, y lo cual no deja de ser una amenaza tampoco. Así que a esta altura, estaríamos en una nueva jornada de recolección de 1% de las firmas, que la MUD hubiera tenido que recomenzar con presos de por medio, con motivo de la calificación de delito por parte de la Fiscalía la parte de la recolección de las ciudadanías usurpadas, a partir de las respectivas firmas, y que es lo que lo llevan a uno a decir que la figura del referéndum no constituye un derecho establecido en la Constitución, como se proclama, sino una utopía, en especial, en un país cuya tradición constitucional, precisamente, se ha abrazado al famoso lema de José Tadeo Monagas, de que aquí la Constitución da para todo; pues obsérvese que toda la normativa, que se ha contemplado para su realización, vuelve inconcebible su realización; tanto más si tomamos en cuenta que en la Carta Magna lo que está establecido, para su convocatoria, es que haya transcurrido la mitad de un período presidencial, y el 20% de las firmas de determinado resultado electoral. De modo que, para volver a lo de Time, nuestra decadencia no es sólo física, sino también en todos los sentidos: desde lo económico, pasando por lo social, hasta llegar a lo institucional, que es capaz de sostener aberraciones políticas, como las que nos gobierna.

melendezo.enrique@yahoo.com

 

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