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Nelson Morán: Un poco sobre turismo y A&B

 

Así podemos escuchar opiniones y anécdotas vinculadas a estos aspectos ricos en vivencias por parte de Turistas y Visitantes, lo que sucede aún en circunstancias difíciles, pues la vida no se detiene, y por ello crecemos en conocimientos y experiencias, que nos enriquecen.

Podemos, en base a las vivencias expresar algunas anécdotas.

Generalmente entre los comensales-clientes y los prestadores de servicios turísticos y hoteleros, en este caso en el área de A&B, se establece una relación, que tiende a ser de cordialidad, amabilidad y buen trato. Más no siempre es así, algunas veces se presentan situaciones que pu den llegar a ser incómodas; veamos algunas (2).

No sé si ya estudiaba Turismo y Hotelería, (y en todo caso lo podemos pasar) dónde se ve Restauración, entiéndase área de Restaurant, Alimentos y Bebidas (A&B). Ahí se cuentan anécdotas y una de ellas se refiere a eso, a lo planteado con anterioridad; y puede versar en torno a la discordia en el servicio prestado en un restaurante.

Además es tema en algunas películas relacionadas o no. Recuerdan la película “El Color Púrpura”; que trata entre otros aspectos de la vida de los esclavos en EEUU. En una escena un esclavista de los malos, malos, visita a otro de los buenos, que los trataba más o menos bien; y en el ínterin pide agua, y la “esclava” se la sirve, la escupe y remueve; entrega el agua y espera para ver que la tome; en cada intento de tomársela, la “esclava” sonríe y deja de hacerlo cuando no se la toma; hasta que al fin lo hace y la “esclava” respira satisfecha y complacida, el malo se tomó su saliva, parte de la venganza de quiénes en algún tiempo y lugar están subyugados.

Pues bien, en los referidos estudios,  entre otras anécdotas, nos referiremos a las vividas con profesores y las del propio equipo que conformamos; el excelente Profesor, Francisco Credeiro (+), quien llegó a tener amistad con muchos de nosotros, contó una de las dos:

1- Una vez, cerrando la cocina del hotel, con buenas estrellas, creo que en la Isla de Margarita, estado Nueva Esparta; llegaron de una buena farra unos clientes VIP, y querían sopa de cebolla, los cocineros le dicen a Crédeiro; “Chef, no tenemos cebollas y hay poco pan”, este piensa y responde: “busquen en los desechos” (de alimentos, siempre se colocan en recipientes); resuelto esto, y lista la sopa, la sirven, y la expresión de los comensales es : “Deliciosa, muchas gracias”. Gajes del oficio, hay que atender bien a los clientes y complacerlos en todo momento. Esto puede ser un argumento de Pedagogía para enseñar o parte de una experiencia vivida, ahí queda eso.

Y 2- En cierta ocasión, cuando nos correspondía cursar materia en los estudios de Postgrado en Turísmo y Hotelería, compartiendo, comiendo, en un restaurante,  recuerdo que era en la ciudad de Coro, estado Falcón, a uno del equipo no le gustó lo servido, llama al mesonero y lo devuelve, de manera cordial; el mismo (el prestador de servicios), apenado, se lleva la comida para resolver; otro de los comensales presente, del equipo, con más experiencia que muchos y conocedor del oficio y hoy profesión le observa: “No es prudente hacer eso, devolver la comida; yo me desenvuelvo en dicha área desde hace algún tiempo y se los problemas que eso causa en la cocina; rompe el orden de la comanda, atrasando el trabajo y crea muchos inconvenientes”; y prosigue, “muchas veces, aunque no siempre, los cocineros y todo el personal de cocina, se molestan y en respuesta, pisotean, escupen y ensucian la comida, la recalientan, medio preparan y la devuelven, y tú te la comes, expresando que quedó muy bien”. Concluye recomendando que eso puede hacerse en un sitio donde seas conocido y tengas una buena relación, confianza mutua, caso en contrario, aparta la comida, no la comas, págala y pide otra. Es lo mejor para todos.

Puedo decir, que conozco un poco de lo narrado y recomiendo, también, lo último, pedir otra; he logrado tener amigos con negocios de comida; incluso me “fiaban”, por ejemplo en “IL Forno” en La Candelaria, Caracas; Manuel, el dueño, Portugués; nos hicimos amigos y después que cerraba, nos quedábamos ahí o nos íbamos a Las Mercedes, generalmente u otro sitio. Cosas de la vida… De la vida nocturna, Caraqueña…

@neamog

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