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Leosalvy Velásquez: Calvario pedernaleño

 

Rompo en llanto al escuchar la triste historia por la que atraviesan los habitantes de mi pueblo. Imposible contener las lágrimas y se hace vívida la imagen de lo que mis oídos escuchan.  Ya son 25 días sin escuchar la voz de mis padres pues sigue incomunicados. Como en tiempos de antaño llegan noticias tal cual señal de humo: “estamos vivos”.

Pedernales es un pueblo adentrado entre manglares ubicado ahí donde se encuentra en anchuroso Orinoco con el mar Caribe. Viajar a mi pueblo era como ir siempre por primera vez, la emoción de ver a la familia, disfrutar el viaje acompañado por hermosos paisajes y en la llamada “última vuelta” para llegar, las olas cambian, se intensifica el olor a sal y los alcatraces hacen su aparición. Lo que se siente es hermoso e incomparable.

Hago remembranza de aquellas calles que durante mi infancia y adolescencia recorrí y las tantas veces ya como adulta, vacacionando en casa de mis padres. Este derecho  quitado hoy porque ni el bolsillo  alcanza para llegar y no se encuentran maneras de hacerlo.

Hoy con nostalgia veo que los viajes se han convertido en una terrible odisea para los pobladores. Se lanzan a la aventura en canalete en  loca carrera hacia las ciudades más cercanas en búsqueda de comida. Estamos hablando de dos días de viaje a canalete. Se enfrentan a la tensión constante de los piratas del rio quienes se han adueñado de estos caños para quitarles lo poco que llevan y no conformes con eso, terminan golpeándolos.

Por las calles de mi pueblo se escucha de noche el llanto de mucha gente porque no tiene que comer, los niños en protestas levantan la voz gritando “tenemos hambre” y en respuesta a la protesta reciben rechazo de parte de la autoridad que representa al gobierno. También ya son muchos los indígenas guaraos que literalmente han muerto de hambre. Es imposible no hacer  analogía con respecto a lo vivido en los campos de concentración en la segunda guerra mundial. Mi Pedernales se ha convertido en un pequeño Auschwitz, sin gas, sin alimentos, sin comunicación, sin luz, sin gasolina, sin medicinas y por si fuera poco, unido al paludismo que azota la zona, ahora plaga de alacranes. ¿Qué más quieren quitarle? Hasta en la dignidad los han pisoteado ¿Crímenes de lesa humanidad? Aquí hay de ello.

Ya se está a las puertas de unas supuestas elecciones, y querrán nuevamente obligar a los que se sienten atados a este gobierno fraudulento a votar por ellos como tantas veces lo han hecho.  Para nadie es un secreto en el pueblo que a la mayoría los obligan a votar y otros tantos han vendido el voto por bolsas de comida o un fajo de billete.

Mi Pedernales, en la distancia dueles profundamente y sé que tu llanto llega a cada uno de los Pedernaleños que nos encontramos por fuera.

Estamos contigo ¡levantemos hermanos nuestra voz y  dios sea nuestra bandera!

nacida en Pedernales, estado Delta Amacuro.

 

 

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