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Marina Ayala: Mignnones (Guapis) Cuties

 

De muchas maneras fue denominada esta película. Mignnones es su nombre en francés, cuya traducción sería “guapa” “linda”. Guapis es el nombre de su versión en inglés y Cuties se llama el grupo de baile al que Amy se une en su colegio. Su directora es Maïmouna Doucuré (35 años de origen senegalés) quien en su opera prima obtuvo por esta película el premio a la mejor dirección en el Festival de Sundance. Relata la hipersexualización de una niña de 11 años quien está atravesando una etapa muy difícil al mismo tiempo que procura reafirmarse en su autonomía a una edad muy temprana sin criterios aun formados y sin nadie que la entienda y oriente.

Amy pertenece a una familia musulmana y vive con su mamá y una tía. Familia de costumbres muy rígidas donde la mujer es muy maltratada. Están a la espera del que padres regrese de Senegal con otra mujer quien será su segunda esposa y que compartirá la alcoba con su mamá. La madre acepta la situación, no tiene alternativa, pero sufre por ello a escondidas mientras hace preparativos para la boda del esposo. Se reprocha no haber sido suficiente como para haber evitado que su conyugue se buscara a otra mujer. Está por lo tanto sumergida en su dolor y en sus propios problemas como para prestar la debida atención a una hija que comienza a perderse en sus laberintos mentales. Solo la regaña y acusa. La tía aún más dogmática solo tiene expresiones de desprecio y acusaciones contra Amy.

Mientras tanto vemos a una niña buscando su camino de evasión en un inmenso dolor y soledad que reflejan su mirada. Fathia Youssouf es la actriz que disfrutamos en una extraordinaria actuación. Lo que no puede expresar en palabras porque ella misma no entiende, lo expresa en gestos y miradas. Hay que estar muy atento a su personaje si queremos entender el drama que se desarrolla y su final. Queda fascinada por un grupo de niñas de su colegio que están ensayando unos bailes muy sugestivos para presentarse en un concurso. Amy comienza así a ensayar ante un espejo, a unirse a este grupo y a usar una vestimenta sugestiva, atrevida. No puede aún identificar la diferencia entre el erotismo y una sexualidad de exhibicionismo que agrede. No tiene experiencias es muy joven y anda perdida buscando su propio sentido. Todo esto bajo el escándalo familiar que en su escasa cultura comienzan a interpretar que fue poseída por un espíritu maligno.

Recurren entonces a esos métodos parecidos a un exorcismo y a un gurú que razonablemente le dice a la mamá que no se trata de eso y le hace entender que esta niña necesita otro tipo de atención para calmarla. Es allí cuando la madre hace un cambio, se acerca, la abraza y le pide a la tía que no se meta. Amy hace un cambio repentino y la vemos regresar a sus juegos de niña. La película conmueve y el final estremece. Una mirada, un gesto, una palabra curan si provienen de un vínculo fundamental.

No quiero ahondar en el escándalo que se armó alrededor de una película que posee muchos valores en juego. La sexualidad infantil que conocemos desde principio del siglo XX cuando Freud destapó una verdad que escandalizó a una sociedad pacata victoriana, “los niños son sexuados”. El contraste de culturas que causan problemas en las familias que emigran y la adaptación de sus hijos a una sociedad con diferentes valores y costumbres. La emancipación de la mujer en lo que la cultura musulmana aún está dando su batalla. No imaginamos a Amy aceptando la humillación a la que se somete la madre. No vi en esta película nada que no se esté viendo en el mundo actual y por las redes sociales. Más bien me parece que trata un tema muy difícil con altura.

Altamente recomendable, Esta en Netflix.

 

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