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El Banco Central de Argentina genera escepticismo entre los economistas

 

La posición de Argentina en los mercados globales vuelve a estar en riesgo después de que esta semana restringió aún más el acceso a dólares para proteger sus reservas internacionales, un movimiento que, según analistas, afectará a su muy necesaria recuperación económica e inversión.

El banco central fortaleció el martes el denominado “cepo cambiario” al agregar un impuesto del 35% a las personas que usan su cupo de compra de hasta 200 dólares por mes, y los pagos con tarjeta en el exterior se incluirían en ese cupo. También limitó el acceso corporativo a divisas.

Las nuevas medidas ponen al descubierto la precaria situación del banco, con reservas netas de moneda extranjera que han caído a unos 6.800 millones de dólares, incluidas las tenencias de oro, según una estimación de JP.Morgan, a pesar del control sobre el mercado de cambios establecido en 2019.

“Muestra desesperación total”, dijo Agustín Monteverde, economista de la consultora Massot/Monteverde & Asociados en Buenos Aires. “Se acaban de poner un cartel en el pecho que dice ‘estoy fundido’”.

La medida provocó una venta masiva de bonos argentinos que fueron recientemente emitidos, mientras que la cotización del dólar en los mercados paralelos se disparó, ampliando aun más la brecha con la cotización oficial.

Debido a estas medidas, la inclusión de Argentina en el índice de mercados emergentes de MSCI también puede estar en riesgo.

Barclays dijo en una nota que los controles “comprarían algún tiempo”, pero eso junto a la proyección de un déficit fiscal primario del 4,5% en 2021 genera señales de preocupación.

“Esta es una prueba más de que las autoridades no están dispuestas a abordar los desequilibrios fiscales y monetarios que alimentan la fuga de capitales y el drenaje de las reservas. También debilitan las perspectivas de crecimiento”, sostuvo Barclays.

Argentina se encamina a una contracción económica del 12% este año, el tercer año consecutivo de recesión, y apenas está emergiendo desde su novena cesación de pagos al reestructurar casi 110.000 millones de dólares en deuda en moneda extranjera.

Ahora le llegó el turno al Fondo Monetario Internacional (FMI) para renegociar los pagos de unos 40.000 millones de dólares que vencen en los próximos años.

“Actualmente estamos evaluando estas medidas y las discutiremos con las autoridades en el contexto de nuestro diálogo en curso”, sostuvo un portavoz del organismo.

Los controles de capital han creado gran divergencia entre el tipo de cambio oficial y el no oficial, al tiempo que el banco central aumentó la emisión de pesos para ayudar al Gobierno a financiar las medidas para contener la pandemia del coronavirus.

La demanda de dólares se ha mantenido alta, con los argentinos desconfiados de su propia moneda, la alta inflación y el temor de una repetición de medidas draconianas utilizadas en gobiernos anteriores, incluyendo la conversión forzada de depósitos en dólares a pesos.

El nivel de reservas del banco central se ubica según datos oficiales en unos 42.500 millones de dólares, aunque en términos netos podría ser tan bajo como 2.900 millones de dólares, excluyendo sus tenencias en oro, calcula JP.Morgan. Eso estaría por debajo de los 10.100 millones de dólares a fines del año pasado.

En julio el banco central vendió 568,19 millones de dólares, en agosto 1.278 millones y otros 756,8 millones al 9 de septiembre.

“Pateando la pelota hacia adelante”

Gustavo Ber, economista jefe de la consultora Estudio Ber, dijo que las nuevas medidas tenían un impacto negativo en los mercados.

“Dentro de un clima de desconfianza serían medidas que no resuelven los desequilibrios de fondo sino que sólo podrían estirar el proceso de drenaje de reservas en el tiempo”, explicó.

JP.Morgan dijo en un reporte que se trataba de Argentina “pateando la pelota hacia adelante”.

“En total, vemos en estas medidas una política temporal que no aborda los factores detrás del desequilibrio monetario, al tiempo que pone en peligro el ritmo de un ya una tímida recuperación de la actividad posterior al Covid-19”, señaló.

Las medidas perjudican el acceso de las empresas a dólares en el mercado oficial, y el banco central las instó a reestructurar sus deudas en moneda extranjera.

El presidente Alberto Fernández defendió las medidas impuestas por la autoridad monetaria y destacó que los dólares deben ser para inversión y no para ahorro.

“Construimos esta lógica de la economía, una economía que ya no promueve más la especulación y quiere que el dólar deje de ser un mecanismo de especulación y una variable con la que algunos acumulen. Dólares en un país donde hacen falta para producir, no para guardar”, explicó.

Unos 3,9 millones de argentinos compraron dólares en agosto en el mercado oficial, según estimaciones de operadores. Muchos los vendieron inmediatamente en mercados informales, donde pueden obtener una ganancia rápida debido a la brecha en las cotizaciones.

La diferencia entre el dólar oficial y el llamado mercado marginal subió el miércoles a casi el 90%.

Roberto Geretto, economista del Banco CMF, dijo que un plan macroeconómico sólido generaría confianza en el país que reduciría la presión sobre el peso e incentivaría la llegada de dólares al país a través de la inversión.

Las últimas “medidas (del BCRA) justamente van en contrario a un programa macro que genere confianza”, agregó.

Reporte de Jorge Otaola y Eliana Raszewski,; Reporte adicional de Hernán Nessi, Walter Bianchi y Juan Bustamante.; Editado por Javier Leira. – Reuters

 

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