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Uno activo y dos ex detectives del Cicpc mataron al veterinario Luis Pérez para robarlo

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El crimen ocurrió el viernes 21 de agosto, cuando la víctima, identificada como Luis Eduardo Pérez Sosa, contrató a dos amigos para que lo acompañaran a cobrar 8.600 dólares que recibiría por concepto de la venta de un ganado y estos planificaron el robo de las divisas, que culminó con la muerte de profesional

Confiar en tres amigos, a quienes conocía desde hace tiempo, dos de ellos exfuncionarios del Cicpc de Socopó y el otro detective activo, le costó la vida al médico veterinario y productor agropecuario Luis Eduardo Pérez Sosa (29), quien en la carretera Barinas – San Cristóbal es asesinado y luego quemado junto a su vehículo, para despojarlo de los dólares que recibió por la venta de un ganado.

El crimen ocurrió en la Troncal No. 005, a la altura de Chameta, el viernes 21 de agosto, cuando los restos del joven profesional fueron encontrados en el interior de su vehículo, completamente quemado, en las inmediaciones de la finca Cheo Terán, sector de Chameta abajo, parroquia Nicolás Pulido, municipio Antonio José de Sucre del estado Barinas. De inmediato se trasladaron al lugar las autoridades policiales para dar inicio a las investigaciones, dado que el crimen de Pérez Sosa levantó una polvareda, por tratarse de una persona conocida y apreciada en la zona.

Luis Eduardo Pérez Sosa, médico veterinario y ganadero, asesinado.

Robo de dólares

Los detectives del Cicpc de Socopó, encargados de las pesquisas, lograron obtener pistas concretas y aclarar el crimen en pocos días.

Con sorpresa, se enteran que los presuntos responsables son personas conocidas, una de ellas un detective activo adscrito a esa oficina, quien se interesaba en demasía por conocer cómo iba el caso, y dos exfuncionarios de la institución.

Se determinó que el veterinario y ganadero tenía amistad con los sospechosos yse hizo acompañar de los mismos para ir a la zona de Mirí, donde debía cobrar 8 mil 600 dólares,producto de la venta de varias reses.

La camioneta totalmente quemada, con los restos de Pérez Sosa, fue encontrada en la vía al caserío Chameta

Conduciendo su camioneta, una Toyota Runner, salió de Socopó en horas de la mañana del viernes 21 de agosto, acompañado de dos personas: Su amigo y persona de confianza, Jhon Alejandro Uzcátegui Monsalve, venezolano de 24 años de edad, exfuncionario del Cicpc, dedicado ahora al comercio, y el detective activo, con tres años de servicio, Eduardo José Cadenas Pinilla, de 28 años de edad, destacado en la delegación de Socopó. Ambos hombres fueron contactados para que desempeñaran función de escolta, debido a que el productor agropecuario tenía temor de ser asaltado y despojado de las divisas.

Las investigaciones, desarrolladas por funcionarios de la División Contra Homicidios del Cicpc de Barinas y la delegación municipal de Socopó, determinan que el viaje transcurrió sin ninguna novedad y, una vez que el veterinario recibe el pago de 6 mil 800 dólares, deciden regresar a Socopó.

Cuando pasaban por la zona de Chameta se presenta un problema entre el ganadero y el expolicía Uzcátegui. Entre los dos hombres surge una discusión. Los dos escoltas someten al ganadero, que se defiende y golpea al ex-Cicpc y este saca a relucir un arma de fuego y le dispara, causándole la muerte.

Simulación de robo

De acuerdo con lo averiguado por los investigadores, Jhon Uzcátegui Monsalve, aterrado por lo ocurrido, urde un plan para tratar de confundir a las autoridades y le pide a su amigo, el detective activo Eduardo José Cadenas Pinilla, que le dispare,que le cause una herida,y así poder seguir adelante con su plan.

Una vez que recibe el disparo de manos de su cómplice, se coloca al volante de la camioneta Toyota Runner y conduce hasta una carretera secundaria, vía al caserío Chameta. Durante el trayecto deja a su cómplice, Cadenas Pinilla, en la vía principal para que salga de la zona por sus propios medios. Continúa su recorrido para acercarse más al caserío, luego se detiene y le prende fuego al automotor, con el cuerpo del veterinario en su interior.

Eduardo José Cadenas Pinilla, detenido, funcionario activo del Cicpc, con rango de detective agregado

El hombre, al momento de regar combustible en el interior del carro, no dosifica la cantidad y, al tratar de darle fuego, se produce una explosión que le causa quemaduras en un treinta por ciento del cuerpo. Las llamas rápidamente se propagan por todo el vehículo, destruyéndolo por completo.

Uzcátegui Monsalve comienza a caminar hasta que llega al poblado, y al ver a un grupo de personas, les grita pidiendo auxilio. Les dice que fueron atracados por tres motorizados, que les quitaron unos dólares y le prendieron fuego a la camioneta del ganadero, que herido permanecía en su interior, relata un funcionario.

Exhaustiva investigación

Pronto las autoridades policiales tienen conocimiento sobre lo ocurrido. La trágica muerte del médico veterinario y ganadero, Luis Eduardo Pérez Sosa, corre como reguero de pólvora. La gente, consternada, comenta lo terrible del hecho, y desde Socopó parte una comisión detectivesca al lugar de los hechos. Otra sale desde la delegación del Cicpc – Barinas, para hacerse cargo de las investigaciones, que son comandadas por el comisario general William Vargas, director estadal y quien hasta hace poco se desempeñó como supervisor de la delegación estadal Táchira.

Comisario general William Vargas, director del Cicpc Barinas, comandó las investigaciones

El hombre, supuestamente sobreviviente del atraco, es trasladado a un centro asistencial, donde queda recluido por herida de bala en un hombro y quemaduras en un treinta por ciento del cuerpo. Pese a que no existe autorización médica para interrogar al herido, los investigadores se las ingenian para conversar con su excompañero, Uzcátegui Monsalve, y conocer detalles sobre los hechos, ya que era importante tener a mano alguna información para empezar las pesquisas. De inmediato los hombres, que comanda el comisario Vargas, se dan cuenta de que el relato tiene algunas inconsistencias.

Realizan labores de inteligencia e investigaciones de campo, pero no obtienen detalles sobre situaciones irregulares en el sector de Chameta que puedan ser vinculadas con el crimen. Inspeccionan el sitio, revisan detalladamente la camioneta quemada, verifican el resultado de la autopsia realizada al médico veterinario, y se encuentran con aspectos que no cuadran. Revisan los registros de llamadas telefónicas, tanto de la persona fallecida como del ciudadano herido, y aumentan las dudas.

Jhon Alejandro Uzcátegui Monsalve, exfuncionario del Cicpc, intentó desviar las investigaciones.

Detenidos

Con la mejoría del ex-Cicpc, y ahora comerciante, los detectives lograr realizar una entrevista formal y al revisar su declaración no solo observan mayor inconsistencia en su versión, sino que incurre en contradicciones que resultaron claves para los funcionarios, que tras hacer las coordinaciones con el Ministerio Público proceden a trasladarlo hasta la sede policial para una nueva entrevista.

Confrontado con sus propias declaraciones, hay dudas que no logra aclarar y termina por contar la verdad de lo ocurrido.

De la boca de Jhon Alejandro Uzcátegui Monsalve fueron saliendo los detalles de lo ocurrido ese 21 de agosto y señala como cómplice al detective agregado Eduardo José Cadenas Pinilla, quien de inmediato es arrestado en su oficina por sus compañeros de trabajo.

Ánderson Javier Vivas Meza facilitó el arma incriminada

También involucra a otro ex-Cicpc, de nombre Ánderson Javier Meza Vivas, que para ese momento laboraba como mototaxista, a quien señala de haber facilitado el arma de fuego con la que se cometió el referido hecho. Así lo reveló el director nacional del Cicpc, comisario Douglas Rico, al agregar que del caso se participó al fiscal X del Ministerio Público del estado Barinas, Dr. Rodolfo Superlano,quien tramitó órdenes de aprehensión por vía de excepción contra los sospechosos.

La investigación cerró con la detención de los tres presuntos implicados, la recuperación del arma incriminada, un revólver, marca Arminis, modelo 38 especial; una motocicleta, marca Skigo, color gris, placas AA6D06N, y tres teléfonos celulares.

La Nación del Táchira

 

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