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Alejandro Bautista González: Integración

 

Puente para el desarrollo – continuación

En la edición anterior quedo pendiente la respuesta a las siguientes interrogantes: ¿Cuáles son las formas de integración mayor conocidas? ¿Participa Venezuela activamente en los modelos de integración?  ¿Cuál debe ser el reto de Venezuela en materia integracionista?

Respecto a la primera pregunta se puede concretar que además de la Integración Económica, que es la más conocida por ser la más difundida, tenemos también, la Integración en Derechos Humanos; Tratados de integración y desarrollo fronterizo. Asimismo, existen acuerdos en integración cultural, acuerdos en seguridad- defensa y otras áreas de similar jerarquía.

Entendiendo el concepto de integración en sentido amplio, es decir, como todo acuerdo entre Estados para lograr una mejor relación entre ellos en distintas materias, especialmente en económica. Venezuela tiene suscrito varios acuerdos que establecen diferentes formas y grados de integración, tales como los acuerdos de alcance parcial, los de complementación económica y los de libre comercio.

En tal sentido, entre los más importantes acuerdos vigentes suscritos en materia económica, se señala:

a) La Organización Mundial del Comercio (OMC), desde 1994,

b) la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), creada en virtud del Tratado de Montevideo que sustituyó a la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC). ALADI es el mayor grupo latinoamericano de integración. El Tratado de Montevideo crea un nuevo ordenamiento jurídico operativo para el fortalecimiento del proceso de integración, implementando para ello mecanismos auxiliares orientados a la configuración de una Zona de Libre Comercio, por el establecimiento de una Zona de Preferencias Económicas.

La Zona de Preferencias Económicas comprende tres mecanismos: la Preferencia Arancelaria Regional; los Acuerdos de Alcance Regional; y los Acuerdos de Alcance Parcial; Las funciones básicas de estos mecanismos se resumen en la promoción y regulación del comercio recíproco de los países de la región, la complementación económica entre sus miembros, y el desarrollo de acciones de cooperación económica que contribuyan a la ampliación de los mercados.

c) La Comunidad Andina (CAN) ingreso en 1973 y se retira en abril de 2006.

En cuanto a Integración en Derechos Humanos, Venezuela suscribió el 22 de noviembre de 1969 la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José), la cual fue ratificada por el Estado venezolano el 23 de junio de 1977, cuyo instrumento fue depositado por este país en la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA) el 9 de agosto del mismo año.

En lo atinente a la segunda pregunta ¿Participa Venezuela activamente en los modelos de integración? Lamentablemente,  poco y con mucha deficiencia. Es decir, del más importante y antiguo como fue ser miembro de la CAN, donde llegó a registrar los más altos volúmenes de intercambio comercial, sin razones valederas, Venezuela se retiró del organismo andino. Su participación en el MERCOSUR luce   intrascendente. Respecto a la suscripción de tratados y acuerdos con diversos países,  desde  años atrás  se observa desequilibrios que más favorecen a la contraparte.

A la pregunta final ¿Cuál debe ser el reto de Venezuela en materia integracionista?  Debemos entender que la integración es la forma más directa de impulsar el desarrollo, prevenir conflictos y favorecer o, al menos, equilibrar nuestra  balanza. Hoy la UE cuenta con 26 Estados socios, en tanto otros gestionan su ingreso. España, que pugnaba por superar el estancamiento heredado de la dictadura franquista, halló en su ingreso a la Unión el impulso y el apoyo que requería para consolidarse como una gran nación.

En ese espejo debe mirarse Venezuela y entender que mientras continúe dividida y aislada, no tendrá ninguna posibilidad de superar el subdesarrollo. La UE. les ha notificado a los países latinoamericanos, que aspiran a negociar con ella tratados de libre comercio, que solo accederá a ello si se unen en bloques coherentes. Con esto les está señalando que deben seguir el camino de la integración si quieren tener oportunidad de participar con éxito en los intercambios del mundo moderno.

Así entonces, el reto de Venezuela es lograr asimilar y liderar un modelo integracionista que le garantice la mayor suma de beneficios al país.  Lo tiene todo: inmejorable posición estratégica, un gran potencial de recursos naturales y capital humano.

Muerto el libertador que soñó con la Gran Colombia y con la unidad latinoamericana, no han surgido otros estadistas con la grandeza y la capacidad para aglutinar al pueblo de América Latina y comprometerlo con el alto destino que se merece en la historia.

Doctor en Cooperación Internacional. Integración y Descentralización: Los Desafíos del Desarrollo Internacional.

 

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