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Alejandro Bautista González: Integración puente para el desarrollo

 

Integración significa  acción y efecto de integrar… Reunir lo que está disperso. Bajo esta concepción, pero refiriéndonos a las relaciones entre Estados, podemos analizar sucintamente este término en lo que atañe a su asimilación y aprovechamiento por diferentes países del mundo.

Antiguamente los pueblos se integraban o se avenían  con las tribus vecinas y formaban pactos o convenios, más que todo, buscando una forma para defenderse en casos de ser atacados por tribus o conglomerados belicosos.  Esta relación dio pié para intercambiar sus productos a través del trueque, lo cual fue perfeccionándose hasta llegar a lo que hoy se conoce como “comercialización”. Fue el comienzo de la integración.

Desde los comienzos de nuestra gesta emancipadora, Bolívar, se proyecta ante el mundo como el “Gran integrador de América”. A juicio de El Libertador, solo mediante la construcción de un sólido bloque de naciones podría hacer frente a las tentativas de reconquista y sojuzgamiento conque frecuentemente amenazaba Europa, continente que se había esforzado a alcanzar el “equilibrio continental europeo”. A ese equilibrio Bolívar quería oponer el equilibrio americano, como una forma de conseguir y mantener una paz estable y finalmente “el equilibrio del universo”.

Simón Bolívar empeñó toda su vida por una concepción integracionista. Superó las expectativas de su época y tuvo una concepción unionista que hoy es la columna vertebral de todo intento de integración latinoamericana, de respeto a la soberanía nacional y en contra de intereses foráneos extraños.

El mayor impulso contemporáneo dado a la Integración ocurre, una vez concluida la Segunda Guerra Mundial. Los principales dirigentes de los devastados países europeos, en consenso de que tal calamidad no deberá volver a ocurrir en Europa, concluyen que es preciso unificar esfuerzos para lo cual consideran que las naciones europeas deben integrarse en un solo bloque para defenderse y proteger su economía,  constituyendo en tal sentido, luego de grandes esfuerzos y negociaciones entre sí, la Unión Europea: el más grande propósito de integración concebido a nivel mundial.

También América ha hecho esfuerzos en tal sentido, sólo que a nivel regional y subregional. Así tenemos que,  sin acudir a más lejanos antecedentes, para 1960 ya se habían constituido el Mercado Común Centroamericano (MCCA) y la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC). Vendría luego el Acuerdo de Cartagena (1969) junto a la creación de la Corporación Andina de Fomento (CAF, 1969), que constituyen el “Grupo Andino”. Años más tarde, este Acuerdo se transforma en la Comunidad Andina de Naciones. Es éste un esquema subregional que abarcaba a varios países de desarrollo intermedio y otros de menor desarrollo relativo, miembros de ALALC y contemplaba mecanismos acelerados y estrictos de integración, que incluían un tratamiento común de la inversión extranjera y un Programa de Desarrollo Industrial Conjunto. Para la misma época, cinco países angloparlantes del Caribe conformaron en 1968 la Zona de Libre Comercio del Caribe (CARIFTA, por sus siglas en inglés), la cual poco después se transformaría en la Comunidad del Caribe (CARICOM).

Actualmente existen en América Latina y el Caribe cuatro grupos subregionales de integración, a saber:  la Comunidad Andina de Naciones (CAN), Mercado Común del Sur (MERCOSUR),  el Mercado Común Centroamericano (MCC) y la Comunidad del Caribe (CARICOM), que han estado evolucionando hacia la constitución de Uniones Aduaneras. Agregamos la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) (que años atrás sustituyese a la ALALC), la cual mantiene un área de preferencias económicas y procura encontrar la convergencia de los esquemas sub-regionales. Asimismo, dos acuerdos adicionales reúnen a países miembros de diferentes convenios de integración: el Grupo de los Tres y la Asociación de Estados del Caribe (AEC). De mayor importancia resulta otro grupo “continental”, conformado por los países firmantes del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, también conocido por sus siglas en inglés: NAFTA.

Otros entes surgidos, como el ALBA y UNASUR no han cuajado, por tratarse de proyectos promovidos por gobiernos que pregonan criterios ideológicos no compartidos por la mayoría de naciones.

¿Cuáles son las formas de integración mayormente conocidas? ¿Participa Venezuela activamente en los modelos de integración?  ¿Cuál debe ser el reto de Venezuela en materia integracionista? Las respuestas serán consideradas en la publicación de la próxima semana. Este pendiente.

Doctor en Cooperación Internacional. Integración y Descentralización: Los Desafíos del Desarrollo Internacional

 

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