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Maryclen Stelling: A por la cultura

 

A medida que se incrementa la confrontación política y el diálogo solventa escollos, se van abriendo nuevos frentes de batalla. Y esta vez le ha tocado el turno a la cultura.

Asistimos a uno de los momentos más graves y preocupantes del conflicto político. Asombra la pérdida de enfoque de ciertos sectores de oposición sobre sus prioridades en la dinámica política imperante y en la intención de destruir al contrario, enemigo mortal. Nos referimos a la campaña emprendida por escritores, medios de comunicación y comunicadores sociales contra el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, cuya convocatoria ha sido atendida por un número cercano a las 200 obras. Premio que no ha estado exento de polémicas desde su creación, pero que jamás había sufrido un ataque “preventivo” como éste.

Desde esa trinchera política se emprende una perversa estrategia del miedo y presión dirigida a las y los aspirantes al premio. Están en curso maniobras de convencimiento e intimidación que persiguen lesionar al Rómulo Gallegos y obtener provecho político.

Campaña de amenazas no tan veladas que buscan vulnerar la credibilidad y legitimidad del premio bandera internacional. Coerción que refleja un cierto menosprecio hacia las y los escritores, al intentar doblegar su voluntad e incitarlos a retirar sus obras del premio. Suerte de condena previa que pretende quebrantar la libre determinación de las y los concursantes, fundamentalmente su capacidad de decisión. Estratagema que se deslegitima a sí misma al ser planteada desde el menosprecio o subvaloración de autores y autoras participantes.

Malsana estrategia político-cultural diseñada con el objetivo preciso de perjudicar y desprestigiar al Rómulo Gallegos, uno de los premios más importantes de la narrativa en idioma español. Sabotaje pseudo cultural al servicio descarado de una causa política, disfrazado de legitimidad y de cruzada ética-moral. Campaña coactiva que persigue además de dañar ética y moralmente al premio, pretende obtener provecho o beneficiar un tercero, en este caso un sector político.

Lo sucedido con el Premio Internacional Rómulo Gallegos nos conmina urgentemente a reflexionar hacia dónde nos está conduciendo la confrontación política. ¿Chantaje, boicot, extorsión cultural? Usted decida.

@maryclens

 

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