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Alfredo Salgado: De la kristal Nacht a la  guerra civil

 

Una de mis niñas me pregunta hasta dónde está la gente del Deep State dispuesta a llegar para frenar a Trump. Le dije, hasta las más extremas acciones.

Sin duda alguna que ningún ser normal puede menos que sentir asco por la especie humana, o por algunas especies de humanos, cuando se entera de la manera como fue asesinado George Floyd.

Pero el instinto miserable de algunos medios de comunicación llega a tales extremos, que en este cierre de semana, sin querer queriendo, equiparan el asesinato de Floyd con la muerte de una elefante embarazada, creo que en la India.

No le voy a abanicar, como se diría en el baseball, a cuanto lanzamiento hagan desde los mass medias, para distraernos de las cosas esenciales.

El manejo mediático del asesinato de George Floyd, ha sido y es, toda una operación de ocultamiento de cosas muy importantes que sucedieron esta semana. Y las protestas llevadas a cabo, tienen como víctimas más emblemáticas a…ciudadanos negros, como el Capitán retirado David Dorn, asesinado en Saint Louis, Missouri, mientras defendía de los saqueos, la casa de empeño en la que trabajaba; o la señora de New York, que en un video viral en las redes increpa a quienes destruyeron su pequeño negocio, del que es propietaria con un joven…de raza blanca. Y por cierto, nunca antes como hoy, me ha parecido más estúpida la expresión RAZA aplicada a los humanos.

Los saqueos, que no han sido revueltas masivas, han sido coordinados y han tenido apoyo logístico: desde provisión de ladrillos para ser lanzados a los negocios, pagos a los participantes y la muy debida prudencia de dejar intacta la tienda Gucci, en medio de la total destrucción llevada a cabo en la 5ta Avenida de New York, solo porque la referida tienda está ubicada en la torre que lleva el nombre del actual inquilino de la Casa Blanca. ¡Son saqueadores pero no pendejos, estemos claros en eso!

Pero las mejores reacciones en contra de los saqueos se dan en la gente de a pie. Es el caso de la muchacha negra que en Washington DC, increpa a unos manifestantes y les cierra la boca al decirles que ella es negra y que no se siente oprimida en su país, que es libre, que ha podido hacer lo que quiera y llama hipócritas a la gente del movimiento Black Lives Matter por no ir a protestar a Chicago; o  la asombrosamente brillante y elocuente influencer negra, la joven Candence Owens, quien se rehusa a colocar a George Floyd en la categoría de martir norteamericano, por la sencilla razón que George Floyd fue un delincuente, que tenía su organismo full de drogas al momento de su detención y cuya más notoria acción fue colocar una pistola en la barriga de una mujer embarazada, mientas sus secuaces asaltaban la casa de esa mujer. Desde luego que esto no reduce en un ápice la acción del criminal vestido de azul y con placa de la policía de Mineapolis, Derek Chauvin; o el caso de los ciudadanos de Charleston, Carolina del Sur, que el domingo pasado salieron a la calle a limpiar los destrozos hechos por no más de 40 manifestantes en el precioso centro de esa ciudad.

En esta mega operación político-anarco-militar, cuya intención inicial era producir un golpe de Estado Global, a fin de someter a la esclavitud y al encierro a la población mundial, que obligaba al descalabro político de Donald Trump y la quiebra de económica de los EE.UU., los medios, los analistas y los comunicadores ocultan eventos importantes que se desarrollaron en paralelo, tan importantes como el caso de la elefante embarazada o las vidrieras rotas.

Sin duda alguna que estamos en presencia de un operación de confusión, con un libreto estudiado y establecido de tiempos atrás, demostrado eficaz al momento de engañar a las masas.

Usado por los nazis al momento de pegarle candela al Reichstag o durante la trágica Noche de los Cristales Rotos, en la Alemania nazi de 1938. Les echo el cuento, muy corto, para quienes no lo conozcan: Ernst Vom Rath, oficial de la embajada alemana en Paris, fue presuntamente asesinado por el joven judío de apenas 17 años,   Herschel Grynszpan,  en venganza por la deportación de sus padres.

El asesinato del oficial alemán a manos de un joven judío desencadenó la destrucción de los negocios propiedad de los judíos, sus sinagogas y viviendas, todo bajo un argumento de carácter racial, en toda Alemania, Austria y Checoeslovaquia. El destrozo de las vidrieras fue lo que llevó a que esa trágica noche fuese denominada Kristal Nacht, la Noche de los Cristales. No pasemos por alto que el arquitecto de toda esta revuelta, el señor George Soros, es originario de Europa Central.

Dejando a un lado las analogías demasiado importantes y llamativas, ¿Qué hay detrás de todo esto?

* El fracaso de la estrategia del confinamiento y el terror con el pretexto de la pandemia. Les salió el tiro por la culata, porque el encierro lo que hizo fue fortalecer en la mayoría de los casos, los lazos familiares. Por eso la última ocurrencia del señor Soros, fue difundir a través de su fundación Open Society, la idea según la cual la pandemia había demostrado que hay que desmantelar a las familias. Contra eso no van a poder porque la familia diseño sobrenatural.

* No pudieron llevar por tanto adelante el plan de implantación de un gobierno mundial, ni la vacunación mundial obligatoria impulsada por el Capitán de la Jeringa Bill Gates, ni la aplicación del pasaporte único mundial a través del cual tendrían el control de toda la población, ni el despliegue masivo de la red 5G de Huaywey. Trump los mandó al carajo a todos con sus inventos.

* Sucede que el día 2 de junio la Sra. Hillary Clinton asistió a la Corte por el caso de los email “desaparecidos” de su computadora (no fueron muchos tampoco, apenas 30 mil de ellos), perdió en la comparecencia y será obligada a testificar en esa materia en el mes de septiembre de este año. El día 4 de junio, a pesar de que lo quisieron evitar con los disturbios, el Senado de los EE.UU. decidió citar a más de 30 funcionarios de la Administración de Barak Obama, en relación con el espionaje e Intento de Gope de Estado en contra de Donald Trump, llevado a cabo por el muy educado, risueño y simpático expresidente. Es decir, ese día arrancó el Obamagate, en la que seguro será la más estremecedora investigación llevada a cabo en los EE.UU.

* Todo esto arrastrará tras de sí la develación de los horrendos casos de pedofilia, tráfico de drogas, chantajes y complicidades financieras, cultos satánicos, en los que están involucrados lo más selecto y granado del jetset político y de la cinematografía de USA.

* Y siendo que es mentira el debilitamiento político de Donald Trump y al ascenso de Biden (¡Por Dios! ¿Alguien puede creer que semejante espantapájaros puede hacerle mella a Trump?), y

* Ante esta avalancha de investigaciones, acusaciones, detenciones que se les viene encima a los conspiradores (¿Podemos a estas alturas dudar de que todo ha sido una gran mentira, una cospiración global?), habiendo fallado la inducción al miedo por la pandemia, la desmoralización de la gente con los encierros y el quiebre de la economía (¡2,5 millones de empleos nuevos creados en mayo, en pleno secuestro!), y el resto del aderezo que nos tenían preparado para meternos en el asador, les queda un recurso extremo, cuyas intensidades pueden variar de acuerdo a como se les pongan de difíciles las cosas de aquí a noviembre: Desatar una guerra civil en los Estados Unidos.

Están dispuestos a todo y harán todo para no ser barridos.

Como lo decía Donald Trump en el histórico discurso en Tampa, Florida, en 2016, se trata de un ajuste de cuentas. O son los criminales los que prevalecerán o será la gente decente.

Nunca como hoy resuenan en el alma de la nación norteamericana las palabras del Profeta de la Democracia Abraham Lincoln,  en su maravillosa oración en el Cementerio de Gettysburg el 19 de noviembre de 1865, al consagrar ese espacio como última morada de los caídos en la batalla del mismo nombre durante la Guerra Civil, que azoló a ese país a finales del siglo XIX.

Y decía el Presidente Lincoln, refiriéndose a esos mártires, al final de su emotivo y muy corto discurso:

El mundo apenas advertirá, y no recordará por mucho tiempo lo que aquí se diga, mas no olvidará jamás lo que ellos han hecho. Nos corresponde a los que estamos vivos, en cambio, completar la obra inconclusa que tan noblemente han adelantado aquellos que aquí combatieron. Nos corresponde a nosotros ocuparnos de la gran tarea que nos aguarda: inspirarnos en estos venerados muertos para aumentar nuestra devoción por la causa a la cual ellos ofrendaron todo su fervor: declarar aquí, solemnemente, que quienes han perecido no lo han hecho en vano; que esta nación, bajo la guía de Dios, vea renacer la libertad, y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, no desaparezca de la faz de la tierra.

Ese es el trance, no de los EE.UU., sino del mundo occidental completo.

Lo que se juega en el escenario de esta nación, no es el resultado de las elecciones presidenciales del próximo noviembre. Lo que está en juego es la integridad de la civilización occidental, de los valores judeo-cristianos, de la concepción del mundo y de la vida, tal como fueron creados 6 mil años atrás, y que a aquel otro profeta en el Sinaí, Moisés, le fueran escritas en unas tablas de piedras, por el dedo del Creador del Cosmos.

 

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