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Rafael Ramírez: Sigue el paquetazo de Maduro ahora son los bodegones de la gasolina

 

Finalmente maduro anunció el aumento de los precios de la gasolina y además la privatización de la distribución de combustibles, que se venderán a precios internacionales. El gobierno avanza en la aplicación de su paquetazo, con la dolarización de la economía, haciendo a nuestro país cada vez más injusto y desigual, y nuestro pueblo más pobre, el país de los bodegones. Bodegones que son creación de maduro y que éste, de manera cínica, dice “desconocer”.

El aumento del precio de la gasolina y su privatización, han sido parte de la propuesta de entrega de PDVSA hecha por el “Comité de Reestructuración” de la empresa, que denunciamos el pasado primero de mayo, así entre el caos y la tragedia del día a día, el gobierno viene aplicando un paquetazo neoliberal en el país, ahora le toca a la gasolina.

Maduro anuncia que el precio del litro de gasolina será de 5000 bs/litro, hasta 120 lts, los vehículos y 60 litros las motos, al mes. Ésto quiere decir que el ciudadano debe disponer de 600.000 bs para llenar un tanque de su carro y 300.000 bs para llenar el tanque de la moto. Eso se dice fácil para el país de los bodegones de maduro, pero para las grandes mayorías, el país pobre, de los trabajadores, para el que vive de su sueldo mínimo de 400.000 bs al mes, es difícil o imposible dejar de comer o comprar medicinas, para llenar un tanque de gasolina.

Agrega el gobierno que por encima de esta cantidad de litros de gasolina disponibles a 5000 bs, el ciudadano tendrá que pagar la gasolina a precios internacionales. Es decir, los mismos precios que se pagan en Europa o EEUU, donde el salario mínimo es de 1.500 euros o 1.200 dólares, y ello para un país donde el salario mínimo mensual es de 2 dólares.

El gobierno impone esta alza brutal del precio de los combustibles y pretende llevarlo a precios internacionales en el país de las mayores reservas de petróleo del planeta, con un parque refinador nacional capaz de producir, como lo hicimos hasta 2013, 1,3 millones de barriles día de combustibles.

Para rematar, el gobierno asoma sus verdaderas intenciones, se entregan 200 estaciones de combustibles a los privados, sus privados, para que vendan allí la gasolina a un precio de 0,5 dólares el litro. Ésto significa  que una persona con un vehículo de 40 litros debe disponer de 20 dólares, es decir, 4.000.000 bs para poder abastecerse de gasolina. Así, el gobierno inaugura “el bodegón de la gasolina”.

El aumento de la gasolina a estos groseros precios, o a precios internacionales, se imponen a un país que ha estado sometido a seis años de una catástrofe económica, con el 80% de la población empobrecida, las clases populares desesperadas, la clase media y profesional haciendo maromas para sobrevivir, con un salario mínimo mensual de solo 2 dólares, con hiperinflación, escasez, con una economía en una profunda y prolongada recesión, con una caída del 64%, con una industria petrolera destrozada, con un gobierno sin credibilidad, sin plan, gobernando a favor de una élite, acomodada y rapaz, un gobierno sin moral para exigir sacrificios al pueblo, un gobierno obeso e indolente, un gobierno impopular.

Recuerdo que este mismo esquema y todos los dispositivos de control que ahora aplica el gobierno, fueron los que en su momento nos propusieron los iraníes para aplicar en el país. El presidente Chávez rechazó esa propuesta.

Nosotros no le impondríamos un sobrecosto a los combustibles nacionales, que deberían producirse en el país, en un país petrolero. Nuestras exportaciones de petróleo compensaba con creces los subsidios a favor de nuestra población: la gasolina, diésel, gas, agua y electricidad. Y si no ¿para qué tenemos el petróleo? Una cosa es que las tarifas a los servicios públicos cubran los costos de operación y mantenimiento, hasta que dejen un margen razonable para sus ampliaciones y mejoras, pero otra muy distinta, es convertir los servicios públicos en un negocio privado, a favor de intereses particulares. Eso es lo que está haciendo el gobierno de maduro.

Ante el aumento del precio de la gasolina, en bolívares o dólares, a precios internacionales como el anunciado por el gobierno, habría que preguntarse y responder: ¿de quién es el petróleo?, del pueblo venezolano, desde 1829, gracias al Libertador Simón Bolívar y su Decreto de Quito, gracias a todas nuestras Constituciones, incluyendo la actual, ¿quién creó el petróleo?, nadie, está allí, es un beneficio de la naturaleza en nuestro territorio, nuestro país, ¿quién extrae y procesa el petróleo? PDVSA, nuestra empresa nacional de petróleo, una empresa al servicio del pueblo, por lo que, el precio de la gasolina que produce para el mercado interno sólo debe cubrir los costos de su procesamiento, ¿cuáles son los costos actuales de PDVSA?, no se sabe, ahora de PDVSA no se sabe nada, está destruida por la gestión de este gobierno ¿antes producíamos gasolina en el país? sí, hasta 2014 se producían más de un millón de barriles días de combustibles en el país, se satisfacía toda la demanda interna y además, se exportaba, ¿cuánto combustible produce PDVSA actualmente?, nada, no es capaz de operar sus refinerías, ni producir combustibles, ¿tiene el pueblo venezolano que pagar el costo de la ineficacia e incapacidad del gobierno en PDVSA? No!

Nada justifica este aumento. El pueblo venezolano es, por mandato Constitucional, el dueño del petróleo y PDVSA es la empresa nacional de petróleo de todos los venezolanos. Su responsabilidad es extraerlo y procesarlo en beneficio del pueblo. El pueblo no tiene porque pagar las ineficiencias, improvisaciones, la mala gestión del gobierno al frente de PDVSA.

Durante todos los años del gobierno del presidente Chávez, trabajamos en PDVSA para garantizar la satisfacción de las necesidades del consumo interno de nuestro pueblo, para que el mismo contara con combustibles a un precio nacional, en su beneficio, la economía del país estaba en crecimiento, bien administrada, conducida a favor de las grandes mayorías ¡Con nosotros nunca faltó la gasolina!

Lo hemos dicho, lo hemos venido denunciando, entre los insultos y acusaciones del madurismo: el verdadero plan del gobierno, es entregar PDVSA y nuestro petróleo al capital privado y transnacional. Han acabado con la única fortaleza económica que teníamos, la única empresa capaz de procesar nuestro petróleo y garantizar la demanda interna de combustibles, para ahora entregarla al interés de sus socios privados.

El aumento de la gasolina forma parte del paquetazo de maduro. Este gobierno le aplica al país, el programa de ajustes neoliberal más violento y sin sentido que se haya en el mismo llevado a cabo. El paquetazo de CAP, su fórmula de ajustes del precio de la gasolina, desencadenante del Caracazo, quedó en pañales ante lo que está haciendo maduro. Lo que pasa es que CAP no tenía al FAES, maduro sí.

Qué ironía que este gobierno, que se la pasa arremetiendo contra los gobiernos de la IV República, está haciendo cosas, que ni siquiera hicieron aquellos. El venezolano, es un pueblo siempre traicionado por sus gobernantes. Solo Chávez murió, gobernando para el pueblo, su memoria es acribillada todos los días por este gobierno.

El gobierno ha liberado los precios, levantado los controles, privatizado empresas, eliminando las prestaciones, acabando con las conquistas sociales, “reduciendo la carga laboral”, como les gusta decir a los neoliberales, para llevar el salario mínimo a los niveles más bajos del hemisferio de 2 dólares por mes, y ahora levanta los subsidios a la gasolina, elevando su precio al internacional. Es la misma receta del FMI, sólo que este organismo no está dispuesto ni siquiera a hablar con maduro.

Entre los aplausos del PSUV y su Asamblea Nacional Constituyente, el gobierno arrasa con el pueblo venezolano, golpea  a los más pobres, en medio de la peor crisis económica de nuestra historia contemporánea, impone un brutal programa de ajustes económicos de derecha, que condena a millones de venezolanos a la miseria y la pobreza.

Sostenido en la violencia del FAES y sus demás cuerpos represivos, el gobierno impone un paquete de medidas de choque a la población más pobre. Maduro gobierna para las élites, para la minoría de privilegiados que tienen acceso a los negocios del gobierno o a dólares, para el público que puede acudir a los bodegones, para los privilegiados de su gobierno.

Maduro gobierna en contra de los intereses del pueblo. ¿Por qué se impone un precio tan alto a la gasolina que resulta vital para el transporte de los ciudadanos?, ¿por qué hacer este ajuste neoliberal si el pueblo confronta la peor crisis económica de nuestra historia?, ¿por qué cobrar a precios internacionales combustibles que deberían producirse en el país, con petróleo venezolano?

Debe quedar claro que este gobierno ni es Chavista, ni tiene nada de revolucionario. Por sus acciones debe ser juzgado. Éste, es un mal gobierno de derecha, que entre caos y violencia, sigue apretando al pueblo, cargando sobre sus espaldas, sobre las espaldas de los humildes y los trabajadores, todo el peso de su incapacidad, el costo de su pésima gestión.

Ahora vendrán las excusas y justificaciones, que si las “sanciones norteamericanas”, que si “una invasión inminente”, otra “conspiración”, otro “plan secreto” develado por el gobierno. Sus voceros del odio arremeterán contra el gobierno de Chávez, contra sus ministros. Ahora, todos los males de este país son culpa de Chávez y de PDVSA. Maduro tendrá que derogar las leyes del gobierno del presidente Chávez, la ley orgánica de reordenamiento del mercado interno de los combustibles líquidos, de septiembre del 2008, que detuvieron la privatización de la gasolina iniciada por Luis Giusti durante la “apertura petrolera”.

Ya la gente está cansada de tanto caos, atropello, de tantas malas decisiones. El pueblo está asfixiado entre la falta de luz, agua, gasolina, gas, comida, en una cuarentena infinita, entre el FAES, los pranes, las malas noticias, la censura, todo el país está cansado de este mal gobierno.

No faltarán las élites, viejas y nuevas, que aplaudan a maduro, los chavistas que se acomodaron a este desastre, los que no quieren perder sus privilegios, los que guardan silencio desde su curul, los maduristas y la derecha. ¡Bravo!, maduro arrasa con las conquistas económicas y sociales alcanzadas durante el período del presidente Chávez, incluso, las alcanzadas durante los gobiernos de la IV República, de AD y Copei. ¡Maduro arrasa con todo!

No faltarán los que están entregados, ese grupo del “por lo menos”: “por lo menos llega la luz unas horas”, “por lo menos llegó la cisterna de agua”, “por lo menos hay bodegones”, ahora será: “por lo menos habrá gasolina”.

Si el pueblo no pelea, si no lucha por sus derechos, si no se moviliza en defensa de sus intereses, seguirán privatizando todo: PDVSA, el petróleo, la gasolina, luego vendrán el gas, el agua, la electricidad, el transporte. Todo en nombre de Chávez, todo con una excusa, una justificación, entre el caos y la manipulación, con la violencia y la mentira, siguen acabando con el país. El aumento de la gasolina es inmoral, injustificado y profundamente anti popular ¡No al aumento de la gasolina!

 

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