Inicio > El pizarrón de Fran noticias > Escríbeme… Alfredo Sadel

Escríbeme… Alfredo Sadel

 

Alfredo Sadel se casó con Rosita Rodríguez en Miraflores

Cuando cayó la dictadura de Pérez Jiménez en 1958, la empresa estatal Aeropostal envió sus aviones a muchos países donde había exiliados del régimen, para retornarlos a la patria. Imaginemos la emoción de los pasajeros cuando el piloto les perifoneaba, luego de años de persecución, privaciones, tanta lejanía y de ansiedad por abrazar a los suyos: “señores pasajeros en estos momentos estamos entrando a territorio venezolano”.

Comenzaban a aplaudir y a cantar el Himno Nacional, llenos de emoción y de lágrimas.

La emoción les llevaba otra canción a los labios: Escríbeme, canción compuesta nada menos que en Guasina, por el músico venezolano y preso político Guillermo Castillo Bustamante.

Guasina, una cárcel de la terrible dictadura – todas las dictaduras son terribles- ubicada en una Isla en el medio del río Orinoco, con una temperatura cercana a los 40 grados centígrados y llena de serpientes, arañas venenosas y fieras a tres metros de altura del río, lo que significa que con cualquier lluvia se inundaba y dejaba su estela de larvas, paludismo, mal de Chagas, disentería y toda clase de enfermedades. No tenía rejas, pero nadie huía porque el río está plagado de caimanes y caribes. Cuando llegaban los presos a la isla eran recibidos por los guardianes con planazos y baldes de agua fría.

La cárcel, inaugurada por el General López Contreras  fue cerrada en 1943 debido al impacto de un informe del doctor Arnoldo Gabaldón.

El dictador Marcos Pérez Jiménez la reabrió en 1951, cuando envió 446 presos políticos.

En ese ambiente, don Guillermo Castillo Bustamante, pianista desde los tres años, compuso sus canciones.

Escribía los pentagramas en la parte blanca de los aluminios de las cajas de cigarrillos.

Su primera composición en la cárcel fue “Muchachita”.

Compuso también: “Escríbeme” motivado en que la dictadura manipulaba y le escondía las cartas que le enviaba su hija Inés, con noticias de su esposa, también presa de la dictadura.

“Son tus cartas mi esperanza mis temores y alegrías y aunque sean tonterías escríbeme, escríbeme”

El preso político Guido Acuña fue el primero en interpretar “Escríbeme” pero quien la hizo célebre fue el gran Alfredo Sadel, gran cantante y patriota que ayudó de mil maneras a los perseguidos, presos y exiliados del régimen.

Con el tiempo fue interpretada por Lucho Gatica, Javier Solís y nuestro Simón Díaz, entre muchas otras celebridades.

En 1957, en plena dictadura, Alfredo Sadel invitó para el “Show de Víctor Saume” a la hija del compositor, Norma Inés Castillo de Sáez. Con ella en el programa se sentó en el piano y cantó… Escríbeme:

“Tu silencio me acongoja me preocupa y predispone aunque sea con borrones escríbeme, escríbeme”.

La joven hija de Guillermo Castillo Bustamante comenzó a llorar en el estudio para sorpresa de todos, que no sabían la conmovedora historia de esa canción.

De Guasina a Sacupana

Debido a presiones internacionales trasladaron a los presos de Guasina a Sacupana, igual de inhumana a las orillas de Orinoco.

En esa mudanza, don Guillermo se salvó de ser fusilado por la dictadura. Resulta que el jefe del penal, pasado de palos, dijo que Pedro Estrada le había ordenado asesinar a cinco de los presos, entre los que él se encontraba. Por ello los presos políticos se pusieron en huelga, protestaron arduamente y eso se filtró a los medios internacionales y la orden no se cumplió.

Luego de Sacupana lo trasladaron a la cárcel de Ciudad Bolívar, donde el obispo le regaló un piano viejo y con sus influencias logró que se lo aceptaran en la cárcel. Allí lo repararon y pudo disfrutarlo.

Si los judíos tuvieron su “Pianista” en medio del nazismo y hasta hicieron una película, los venezolanos también tuvimos nuestro “Pianista” en plena dictadura perejimenista.

En total don Guillermo estuvo cuatro años preso. Su esposa, como ya referimos también fue prisionera política del régimen. Por cierto, cuando los detuvieron en su residencia, la SN dejó en su casa a los tres hijos menores, solo por maldad.

A Guillermo Castillo Bustamante lo sacaron de la cárcel – su estatura de casi 1,80 hacía menos de 50 kilos- y lo enviaron para Guatemala, donde vivía cuando acabó la dictadura. Luego, en Democracia fue Director del Canal 5, fundador de Radiodifusora Venezuela y trabajó con don Rómulo Gallegos en películas mexicanas referentes a sus novelas.

Don Guillermo Castillo Bustamante compuso más de trescientas canciones. Murió en 1974 a los 64 años. Gloria a este gran venezolano.

Alfredo Sadel, se casó en 1960 con una hija de Valmore Rodríguez, histórico líder de Acción Democrática, presidente del Congreso cuando el golpe a Rómulo Gallegos el 24 de noviembre de 1948. Valmore Rodríguez, cumpliendo la Constitución a falta del presidente Gallegos, se proclamó Presidente de la República desde Maracay en pleno golpe, inútilmente, ya los facinerosos habían tomado el poder.

La boda de Sadel fue apadrinada por el presidente Betancourt y copó la primera plana de los periódicos.

Aterrizaje en democracia

Los aviones de Aeropostal aterrizaban uno tras otro en Maiquetía y eran recibidos entre llantos por familiares y amigos de los exiliados que retornaban al paós. Cantaban el Himno Nacional y cantaban “Escríbeme”: “Y aunque sean malas nuevas escríbeme, escríbeme”

Los recibían los familiares y los amigos, etiquetas que no hacían falta. En ese momento todos eran hermanos.

Este artículo está dedicado a los héroes de la democracia de todas las épocas, entre ellos a los presos políticos de mi país, que por oscuras “negociaciones”, están dizque liberando a cuenta gotas mientras numerosos diputados son perseguidos y amenazados.

Las cosas buenas tienen inicio y final, al igual que las malas.

Acá Escríbeme cantada por Alfredo Sadel, el tenor favorito de América.

 

Traducción »