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César Malavé: Así ocurrió un día como hoy o como ayer

El gobernador del estado Nueva Esparta, doctor Agustín Ortiz Rodríguez, ha decretado una semana de fiesta para todo el estado Nueva Esparta a partir de hoy 30 de mayo de 1960. Tal decisión se debe al trascendental hecho histórico de la presencia del presidente constitucional de Venezuela Rómulo Betancourt, quien en un acto histórico dejará una obra para el desarrollo integral del Estado Nueva Esparta. El presidente Betancourt  inaugura el acueducto submarino de Margarita,  obra  decretada por Rómulo Gallegos en 1948. En este día histórico de la democracia venezolana y del futuro de Margarita. El presidente Betancourt venía desde Cumaná donde había Inaugurado las  edificaciones de la Universidad de Oriente, y donde dijo a la comunidad universitaria, olfateando polvo del sátrapa cubano en el ambiente, “No se concibe que se continúe activamente dentro de las aulas ajetreos de tipo político, y mucho menos que se utilice la cátedra con fines de proselitismo político […] los cuales ni siquiera responden a intereses venezolanos”. El presidente  ese lunes tuvo una apretada agenda. Llega a Margarita en horas del mediodía y debe quedarse hasta el martes 31.

Acompaña al presidente Betancourt en este acto, entre otras distinguidas personalidades,  el ex presidente Rómulo Gallegos. Atrás quedarán  las gabarras para traer el preciado líquido desde Sucre; los camiones cisternas que la llevan a las comunidades más resecas y las colas en las “pilas” públicas para cargarla en baldes a la casa. Finalizará también con esta histórica obra,  la era de los pozos y casimbas que actualmente dan  un agua salobre y dura, que aliviaba la carestía pero no quitaba la sed.

El presidente Rómulo Betancourt ha dicho ““Momento de singular emoción para mí este en que declaro oficialmente inaugurado en mi calidad de Presidente de los venezolanos, el acueducto submarino a Margarita”. Con estas palabras inició Rómulo Betancourt su intervención en el acto celebrado en el dique de El Valle el día en que, después de interminables promesas, el agua de tierra firme llegó a la isla. La alegría de los neoespartanos en aquel momento histórico era infinita. Cuando el líquido más preciado comenzó a manar de la tubería madre el estallido de júbilo de la multitud presente acalló las palabras del líder, siglos de sed llegaban a su fin.

“Falta todavía una serie de tramos por recorrer. Es necesario establecer el sistema de intercomunicación entre los varios diques y ya se tiene aquí en Margarita la tubería necesaria para ello.  Se requiere distribuir el agua a toda la zona poblada de la isla.  Todo eso lo hará el INOS en lo que queda de gobierno constitucional.

Y cuando entregue el 19 de abril de 1964 a un presidente que, como yo, será electo por el pueblo, la banda tricolor de los presidentes de la República, no habrá un solo sitio en esta isla y en Coche donde no haya agua potable en cada una de las casas, donde no haya cloacas en cada una de las casas. Esta es una tierra laboriosa e industriosa. Viviendo en pésimas condiciones de vida ha procurado su subsistencia…”. Concluyó diciendo el presidente Rómulo Betancourt.

Antes de marcharse, el martes 31 de mayo, tiene un acto público en “La Portada” y termina con unas palabras, de las cuales parte de ellas están plasmadas en broce desde hace mucho tiempo en nuestra sede en Porlamar, independientemente del lugar donde haya estado ubicada. “Aprecio que cada día se va abriendo camino en el país la idea de que debemos buscar lo que nos une y eludir lo que nos divide”.  60 Años después no se iba a imaginar el Estadista más grande de América  que su grande obra cívica, infra y superestructural; que se consolidó durante 40 años, sería convertida en polvo por la barbarie. Y que Venezuela no sólo está hecha pedazos, sino que Margarita, semeja mujer violada en el medio de un desierto.

@cesarmalave53

 

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