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Alfredo Salgado: El gran golpe de Estado

 

Escuchando a fuentes alternas a las comunes, tales como médicos y científicos fuera del sistema (OMS, CNN, Hollywood, los gobiernos), se me ha fortalecido la convicción que todo este rollo de la pandemia no es más que otra de las imposturas de los verdaderos poderosos del planeta.

No quiero decir que no exista un agente de contagio en el mundo, pero el mismo no se sale de los patrones de comportamiento de otras infecciones estacionales, pero además el mensaje en cuanto a como debe ser tratada la pandemia dado por parte de los gobiernos y de la OMS, no ha podido ser más contradictorio y confuso.

La reacción creciente de círculos científicos y médicos calificados, denunciando el amañamiento de las cifras, el que muchos de los médicos hayan sido obligados a firmar, torciendo la verdad, actas de defunción colocando como causa de muerte el contagio por Covid 19, la recomendación de muchos médicos de que se usen antiinflamatorios y antibióticos como tratamiento, contrario a la recomendación de la OMS, el bloqueo creciente en las redes sociales de aquellos mensajes, videos, testimonios, que contradigan la verdad oficial, el activismo militante de Bill Gates, George Soros, a favor de la aplicación masiva de una vacuna que aún no existe y de la reducción de la población, nos llevó a pensar desde el principio que había algo podrido en todo esto.

En primer lugar la medida de secuestro masivo de la población es una reacción desproporcionada. Al momento de escribir esto, hay 2,78 millones de personas contagiadas con el virus a nivel planetario. Eso representa alrededor del 0,4% de la población mundial.

A causa del Covid 19 han fallecido al momento 334 mil personas, lo que representa el 0,0004% de la población mundial.

A este minuto, han muerto en lo que va de este 2020:

16 millones de bebés abortados;

653 mil personas por VIH-SIDA;

3,2 millones de fallecidos por cáncer;

1,9 millones de fallecidos por consumo de cigarrillos;

417 mil suicidios;

524.300 muertes por accidentes de tránsito;

381 fallecidos por malaria;

971,4 muertes a causa del alcohol.

Pero volviendo a la cifra inicial ¿se justifica cerrar el planeta por el supuesto contagio del 0,0004% de la población mundial? Es decir, encerramos al 99,9996% restante sano, ¿por esta causa? Me pregunto y pregunto a quien quiera abrir los sentidos, ¿Tiene todo esto sentido?

Para mí tiene uno y es el siguiente:

El capitalismo tal como lo conocemos, está agotado, no puede persistir por mucho tiempo cargando en su vientre los ciclópeos desequilibrios monetarios, comerciales y financieros que lo acogotan. Se trata sin más del desplazamiento del centro de gravedad del mundo.

La civilización judeo-cristiana está sitiada desde adentro. Los valores fundamentales que la sustentan, la familia heterosexual, la responsabilidad individual, el respeto a la ley y las instituciones, el libre mercado como forma económica, estaban a punto de ser pulverizados de haber sido electa la sra. Hillary Clinton como presidente de los Estados Unidos en 2016, impulsándose de manera subsecuente la conformación de un gobierno mundial, con una moneda mundial única y una legislación penal única, una policía mundial, en un horizonte hacia el año 2050. Esto pasaba por los siguientes pasos:

El confinamiento de la población mundial a espacios muy reducidos

La explosión de la más aguda crisis económica vista por el mundo

La islamización definitiva de Europa

Una Tercera Guerra Mundial entre Rusia y EE.UU., de modo que se destruyeran entre sí, y de los escombros de la guerra, y habiendo sido reducida la población mundial en esa coflagración nuclear, proceder a instaurar el Nuevo Orden Mundial, preconizado por las élites financieras, comerciales, traficantes de drogas, niños, mujeres y esclavos en pleno siglo XXI.

Solo que a los promotores de tal genocidio, les apareció lo que se llama un Cisne Negro: Donald Trump, quien procedió a distender el clima bélico en la Península Coreana y la Rusia de Vladimir Putin, y a generar uno de los más altos índices de crecimiento económico en su país de que se tenga memoria. Y según recuerdo, este poco simpático caballero Donald Trump, mi pana personal, ha lanzado solo 2 bombas: la megaexplosión con la que acabó con el refugio de los talibanes y la bomba con la que acabó con el Jefe de la Guardia Repúblicana Iraní, por cierto conocido como un gran pedófilo.

Finalizando el año 2020 ya estaba claro que el Impeachment promovido por la poco agradable señora Pelossi no iba a prosperar y por tanto Trump seguiría en la presidencia del coloso del norte. Se activó por tanto el plan B: la simulación de una pandemia que socavara las alianzas occidentales, destruyera la moral de los habitantes del planeta e indujera la tan ansiada crisis económica.

Dicho claro y raspao, la Simulación De Esta Pandemia, no ha sido más que el intento de las élites criminales del planeta, por dar Un Golpe De Estado Global, para adelantar por las malas, el plan que por “las buenas” le había sido encargado a la señora Clinton.

 

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