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Daniel Lahoud: Costos, Precios y Salarios

 

La mayor parte de las personas creen que los Salarios están relacionados al nivel de vida y creen que el salario debe cubrir la canasta básica, o la canasta alimentaria, de hecho es una de las disposiciones de la constitución que se aprobó en 1999, pero está totalmente equivocada. La prueba es que una cosa es el salario mínimo, otra los niveles que se calculan de cesta básica o alimentaria y otra el salario que realmente se paga. ¿Por qué? Bueno, las personas usan sus salarios para comprar cosas, incluso cuando son abundantes lo usan además para ahorrar. Pero en Venezuela eso no ocurre, y algún historicista que se nos atraviese dirá: “es que en Venezuela no se cumple lo que dice la teoría”, y ciertamente es teórico, pero nada más práctico y cierto que una buena teoría. El uso del salario está imputado, es decir, usted utiliza su salario para eso, y eso no significa en ningún momento que el salario debe ser compatible con el monto de las canastas (básica o alimentaria). Eso es un mito.

¿Cuál es entonces el elemento que fija el salario? La productividad. Si nos encontramos un empleado excesivamente productivo, normalmente le pagan muy bien, a otro que sea poco productivo le pagan menos. Por lo tanto, tampoco es válida la premisa que dice que a igual trabajo, igual salario, puesto que nadie trabaja igual que otro. Siempre hay personas que son más productivas que otras, y en los países en los que se utilizan adecuadamente las máquinas y otros mecanismos tecnológicos, los salarios son mucho más altos, porque las personas son mucho más productivas. De nuevo, volviendo a Venezuela, las personas son poco productivas y eso redunda en niveles de salario muy bajos, aunque los incrementos de precios coloquen las canastas en niveles altos, muy por encima de los salarios, ellas no son más que testigos mudos que ratifican que el salario es bajo, debido a la baja productividad.

Teóricamente el salario depende del precio del bien y de la productividad del trabajo. Eso significa que hasta los microeconomistas, que creen en fórmulas matemáticas, aceptan que la relación es tal que el precio del producto (no el de una cesta) y la productividad del trabajador son los dos elementos que determinan el nivel de los salarios. Eso, se transfiere a todos los costos del negocio. Es el precio el que determina los costos y no el costo el que determina los precios. Entonces el Costo también está imputado al precio.

Al afirmar esto, estamos tropezando con otro gran mito del país. Incluso con otro gran mito que inunda a todo aquel que todavía no se ha enterado que en 1870 los marginalistas, ellos destruyeron la teoría del valor trabajo, es decir, la del costo de producción y con ello, voltearon a Marx y a toda la escuela clásica. Hasta Marx en aquel momento se asustó, y decidió no publicar el segundo volumen del Capital, a pesar de tenerlo listo. En alguien que no es economista, hay excusa para que piense que los costos sirven para determinar los precios, pero en un economista este defecto no tiene “perdón de Dios.”

Es perder el tiempo amargamente tratar de fijar precios basados en costos, o tratar de controlar los costos para controlar la inflación. En Venezuela la primera ley de Costos, Precios y Salarios la emitió Isaías Medina Angarita en 1942, y hasta hoy no han logrado controlar ningún precio. Todos los economistas que han asesorado a los gobiernos que desde entonces intentan poner el cielo en la tierra, lo único que han conseguido es hacer de esta tierra un infierno, y por eso no tienen perdón de Dios.

Un ejemplo muy sencillo nos ayudará para explicar esto, el del mercado petrolero. Arabia Saudita produce petróleo a un costo de $2 por barril y lo vende mucho más caro que el WTI, en cualquier momento. Venezuela en los tiempos de Medina producía petróleo a $3 por barril, cuando CAP I a $4, cuando CAP II a $6 y hoy no se sabe, quizá a $20 o más, pero siempre ha tenido un precio menor que el WTI, porque nuestro petróleo es más pesado que el Saudita. ¿Entonces, porque Venezuela, que produce más caro, no puede transferir su costo al precio? Porque los costos no determinan los precios, más bien es al contrario, los costos se imputan del precio y además, hay que tomar en cuenta a quienes lo administran. Como el precio ha sido demasiado elevado para los dos países, Arabia Saudita, que ha manejado eficientemente su negocio ha sabido mantener un costo bajo para ganar cada vez más; mientras Venezuela que siempre ha manejado su negocio mal, ha elevado constantemente sus costos. Los precios elevados, le han permitido pagar sus ineficiencias.

El resultado ha sido una menor productividad para Venezuela, y un país con baja productividad no puede tener salarios altos. La realidad no se cambia con las leyes, o cambiándole el nombre a las cosas, la realidad se cambia enfrentándola, tal cual es.

@daniellahoud

 

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