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Pedro Morales: Cañada

 

“En Jesús, Dios ha asumido la condición humana en su integridad para sanarla completamente. En la encarnación también Dios no da solo alguna cosa sino que se da a sí mismo, entregándonos a su propio hijo por nosotros. Exhorto a todos a meditar el misterio de la encarnación para que el Señor os ilumine y os transforme cada vez más en imagen de su hijo hecho hombre”. (Papa Benedicto XVI en su segunda catequesis. Enero 2013)

En el mismo tenor, parafraseando el Salmo 23, no es lo mismo “saberlo con la mente” que “creerlo con el corazón” cuando expresamos: El Señor es mi pastor, nada me falta. El me conduce, el me guía, nada temo. Aunque camine por cañadas oscuras el me lleva de su mano. Yo sé Señor que tú estás conmigo, que nunca me abandonas. El Señor es mi pastor, nada me falta… (a)

Testimonio 1:

“Yo aquí ando de buhonera vendiendo mascarillas de tela. Aquí los sábados, domingos y algunos días entre semana hacen unas cosas que se llaman ferias. Productores locales se vienen a ciertas calles de la ciudad a vender sus productos, frutas, verduras, etc. Hay personas que venden cosas usadas, ropas, zapatos y cualquier otra cosa. Hoy tocaba una cerca de mi casa y me vine. Pero es una forma decente para sobrevivir en este tiempo de crisis donde las empresas han tenido que cerrar y sus trabajadores se han quedado sin empleo.

Gracias a esta pandemia se conoce mucho del ser humano, tanto cosas buenas como malas. Debido a la cuarentena yo creo que  más del 60% o 70% de los hogares chilenos viven arrendados. Mucha gente ha perdido su hogar porque primero perdieron su trabajo; entre ellos chilenos, ecuatorianos, venezolanos, peruanos, bolivianos, colombianos, etc. Perdieron su trabajo y no les alcanza para el pagar el arriendo. Se han visto casos que personas han perdido su hogar. Aparte de eso hay noticias donde los venezolanos están regresando a Venezuela a pie, debido a eso mismo.

Mi hermano no ha podido trabajar porque el hacía de uber y por cuestión de la cuarentena no puede circular. Y si no pagamos el arriendo nos “quebramos”, pero ya gracias a Dios lo pagamos, y bueno estoy luchando para el próximo mes, pero también  la comida diaria y todo tipo de cosas necesarias para vivir. Entonces es difícil decir váyanse a cuarentena cuando en verdad está en peligro la  calidad de vida y  en el caso particular quedarnos sin techo.

Nadie puede salir de ningún país ni entrar (es el deber ser). Todo está suspendido,   vuelos y buses, por  lo que los venezolanos se están yendo a pie. Entonces hay que tener como un poquito de empatía y comprensión. Claro también se han visto cosas buenas y agradables como empresas grandes que han ayudado a sus trabajadores y le han seguido pagando, cosas que quizás ocurren en otros lados pero aquí no se ve mucho. Igualmente hay gente solidaria y dan de comer. O arrendatarios que les dan más oportunidad a los inquilinos para pagar sus arriendos. Acá no conozco ningún caso todavía pero me imagino que también debe existir, pero si hay que trabajar duro, no hay de otra”. (Tachirense en Chile. 05-04-2020)

Testimonio 2:

“Les habla Evaristo Zambrano, alcalde del Municipio Guásimo (Táchira). Nos hemos preparado durante todos estos días para recibir lo que va ser inevitable. Hoy apareció el primer caso de coronavirus en el Municipio Guásimo. Una paciente que fue hace 15 días a Cúcuta, regresó, convivió  normalmente con su familia e inclusive los síntomas fueron leves. Presentó síntomas la semana pasada, los médicos estuvieron en su casa, negó que hubiese ido a Cúcuta, y de esta manera allí hay un círculo que ahora nos toca a nosotros a empezar a hacerle el seguimiento epidemiológico…”  (08-04-2020)

Testimonio 3:

“Ahora mismo en una localidad del estado Táchira, hay un enfrentamiento entre personas que llegaron del exterior por San Antonio y los vecinos de dicho sector por evitar dejarlos entrar” (Vecina. Al finalizar el día 08-04-2020)

(a) 1Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tú vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: Y en la casa de Jehová moraré por largos días. (Salmo de David. Capítulo 23 de la Biblia).

Fuente: Perspectiva Económica y Académica Contemporánea. UNET. Años: 2018 al 2020.

pedromoralesrodriguez@gmail.com

@tipsaldia

 

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