Inicio > El pizarrón Opinión > Víctor Álvarez: La potencia con la mayor infraestructura del mundo encara la amenaza del coronavirus

Víctor Álvarez: La potencia con la mayor infraestructura del mundo encara la amenaza del coronavirus

 

China está afectada por una epidemia de neumonía causada por el coronavirus. Evitar su expansión exigeestrictas medidas preventivas y de control para salvaguardar la vida no solo del epidemia.

El gigante asiático ha desplegado un descomunal operativo que supera los requerimientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tal como lo reconoció su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en su reciente visita a China. Las medidas llegaron al extremo de “aislar la ciudad” para evitar la propagación del virus. Se suspendió todo el sistema de transporte público y los pacientes se tratan en lugares aislados y seguros para evitar las infecciones transmitidas por el virus.

Los chinos que viajan al exterior deben informar su estado de salud para evitar la propagación de la epidemia y tranquilizar así la preocupación internacional. Menos del 1% de todos los casos se han diagnosticado fuera de China, cuyas instituciones cooperan con el resto del mundo para conjurar la amenaza de la epidemia.

Con base en su fortaleza en materia de infraestructura y conectividad, China ha movilizado 68 equipos y más de 8.000 especialistas médicos de alta calificación, provenientes de la Comisión Nacional de Salud que trabaja en coordinación con la Administración Estatal de Medicina Tradicional China, la Academia de Ciencias Médicas de China, el ejército y las autoridades de las provincias, regiones autónomas o municipios que apoyan la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei, epicentro donde comenzó la epidemia. Gracias a sus fortalezas en infraestructura, conectividad y talento humano calificado, China ha demostrado su rápida capacidad de respuesta para atender este tipo de emergencias y está estableciendo un nuevo estándar para el control de epidemias de rápida propagación.

La mayor infraestructura del mundo

Lo que le costó a otras potencias más de un siglo construir, China lo que logrado en 70 años. Desde su fundación como República Popular China en 1949, el gigante asiático ha levantado una colosal infraestructura que hace posible su integración territorial. En 2019, las carreteras sumaban 4.85 millones de km, las líneas ferroviarias superaban 131 mil Km, la generación de electricidad supera los mil 900 millones de kilovatios y los cables ópticos de comunicación suman 43.58 millones de Km, ocupando todas estas cifras el primer lugar a escala mundial. China avanza en la corrección de las asimetrías y disparidades entre sus regiones, integrando territorialmente espacios antes incomunicados que ahora disfrutan de una creciente interconectividad.

La construcción de una extensa infraestructura de transporte y energía facilita la integración de pueblos y ciudades que se convierten gradualmente en los nuevos polos de desarrollo económico y social.

En 2019, el centro y oeste de China representaron 21.2 y 20.1% del PIB del país respectivamente, 1.9 % y 2.7 % más que en el año 2000. Gracias a la iniciativa de la Franja y la Ruta, estas regiones han sido el nuevo destino de la inversión extranjera y la transferencia industrial. Los centros de bigdata de Huawei, Apple y Tencent se encuentran en Guizhou, en el pasado una provincia pobre;

Alibaba, Amazon y Samsung tienen sus oficinas regionales en Xi’an, una ciudad en el noroeste; mientras que Intel, Dell y Foxconn están convirtiendo a Chengdu en el “Silicon Valley del Oeste”. Fondos para complementar la inversión pública y privada China ha creado varios Fondos de Inversión para la infraestructura, promoviendo asociaciones público-privadas y estimulando la complementación de las finanzas públicas y el capital social.

Gracias a la masa crítica de recursos financieros que se ha logrado acumular, se han realizado megaproyectos como el puente Hong Kong-Zhuhai-Macao, el de mayor longitud sobre el mar; elferrocarril Qinghai-Tíbet, línea que opera a la mayor altura sobre el nivel del mar; la autopista BeijingUrumqi, que atraviesa el tramo de desierto más largo; y el puerto Zhoushan de Ningbo, el primero del mundo con un rendimiento de carga anual superior a mil millones de toneladas.

Gracias a las tecnologías de vanguardia que China domina, sus megaproyectos han podido superar los obstáculos geográficos y ha impuesto nuevos records de construcción: el puente Hong KongZhuhai-Macao, poseedor de seis récords mundiales, tiene 454 patentes; los constructores del ferrocarril Qinghai-Tíbet superaron los obstáculos derivados del suelo congelado en las montañas; y el tren bala Fuxing registra la mayor velocidad del mundo, gracias a las innovaciones chinas que han permitido superar la resistencia del aire.

China está a la vanguardia de la investigación y desarrollo de la red 5G, la Internet de las cosas, la Internet industrial, los nuevos materiales y la inteligencia artificial los cuales aplica en los campos tradicionales de infraestructura como el transporte, la construcción urbana y las obras hidráulicas para desarrollar la nueva infraestructura de ciudades inteligentes, conducción no tripulada, red eléctrica inteligente y transporte ferroviario avanzado.

El puente Hong Kong-Zhunai-Macao Es el puente sobre el mar más largo del mundo, conformado por una serie de puentes y túneles que conectan Hong Kong con Macao y Zhuhai, las tres ciudades más importantes del delta del río de las Perlas y de las regiones administrativas especiales de China. Su longitud total es de 55 km, el puente principal mide 30 km y el túnel 6,7 km. La inversión total que incluye las carreteras de acceso y las islas artificiales fue de $ 20.000 millones. Fue diseñado para que dure 120 años y reduce el recorrido terrestre de 4 horas a 30 minutos.

Hong Kong y Macao se unirán a las nueve ciudades que conforman el “Área de la Gran Bahía“, una iniciativa económica que China lanzó en 2017.Se trata de un área cuya población asciende a 68 millones de personas. La Gran Bahía es el motor económico del sur de China y aporta una octava parte del PIB nacional.

El segundo aeropuerto de Beijing El nuevo Aeropuerto Internacional de Beijing mide 700.000 metros cuadrados (el tamaño de 100 estadios de fútbol) y ha sido construido para aliviar la saturación del Aeropuerto Internacional de la Capital, el segundo con más tráfico del mundo, después del de Atlanta en Estados Unidos. Es la terminal aérea más grande del planeta y costó $ 17.000 millones. Se inaugura con cuatro pistas de aterrizaje y para 2030 espera tener ocho pistas en total y duplicar su capacidad. Está diseñado para recibir a 72 millones de pasajeros al año.

Cada brazo de la terminal, seis en total, permite que el pasajero promedio haga ocho minutos si se traslada a pie del centro de la terminal hasta la punta de alguno de los brazos. Lo que significa que los viajeros no tendrán que caminar mucho para llegar a su puerta de embarque. Si las previsiones se cumplen, en 2021 unos 45 millones de personas recorrerán los pasillos de este edificio.

El aeropuerto está conectado a una extensa red de trenes, metro y autobuses públicos. Se cuenta con un tren express que hará 20 minutos hacia Beijing y operará las 24 horas durante los 365 días del año. La terminal contará con lo más avanzado en tecnología, como aparcamiento robotizado, reconocimiento facial para check-in y su propia plataforma RFID para el equipaje que permitirá al pasajero saber dónde está su maleta desde su smartphone.

Ferrocarril Qinghai-Tibet

En el suroeste de China se encuentra la montaña más grande del país y la más elevada del mundo. Distribuida en su mayoría entre Qinghai y el Tíbet recibe el nombre de meseta Qinghai-Tíbet La altitud a la que se encuentra, su clima extremo y las duras condiciones de vida hacen que pueda compararse con los dos polos geográficos, no en vano es conocida como el “tercer polo” o como el “techo del mundo”. A pesar de esto obstáculos naturales, China ha logrado llevar a cabo un colosal proyecto de ingeniería conocido como “el camino hacia el cielo”.

El ferrocarril Qinghai-Tíbet tiene 1.142 kilómetros a una altitud media de 4.300 metros sobre el nivel del mar. Cuenta con 675 puentes sobre la vía para evitar la amenaza del hielo. Cada vagón está equipado con sistemas de suministro de oxígeno, cerrado herméticamente para evitar escapes.

Antes del puente, la circulación de vehículos era extremadamente peligrosa y bajo unas condiciones atmosféricas muy severas que ahora se superan con la construcción de la línea ferroviaria sobre un territorio dominado por colosales montañas y tierras heladas donde la escasez de oxígeno no permite más que un frágil equilibrio ecológico. En una altitud media de 4.300 metros la atmósfera apenas proporciona oxígeno suficiente para respirar, mientras que las temperaturas alcanzan 40 grados bajo cero. El clima está signado por la inestabilidad con fuertes tormentas de arena, nieve y vendavales.

Aquel país atrasado y pobre que durante muchos años fue criticado por copiar modelos industriales y vender productos baratos y de baja calidad no habría podido encarar con éxito la epidemia del corona virus. Pero China es hoy una potencia mundial, no sólo en materia económica sino también en el campo educativo y de la salud. China está a la vanguardia de las tecnologías de punta que marcarán la pauta del crecimiento y desarrollo económico y social en las próximas décadas. Con base en sus fortalezas en materia de infraestructura y especialistas muy calificados, China encara la amenaza del coronavirus y le envía al mundo la certeza de que la epidemia está siendo controlada y será derrotada.

@victoralvarezr

@davroalvarez

 

Loading...

Compartir
Traducción »