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Alfonso Hernández Ortiz: Carta pública a Juan Guaidó

 

Señor Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó y demás diputados, debo decirles que solo les quedan poco meses para que terminen su periodo, la AN es la única institución electa democráticamente que representa la mayoría del pueblo, que durante los últimos cuatro años se ha visto empañada por sus promesas inconclusas, más allá de materializar las esperanzas de cambio, en tal sentido es necesario recordarles que no están allí para representar a sus partidos, ni para garantizar intereses de potencias extranjeras y mucho menos para lucrarse con el cargo que ostentan, ustedes están allí porque son la voz que nosotros les dimos para que nos defendieran de esta nefasta Dictadura que ha acabado con un país y ha generado el mayor éxodo de venezolanos en toda nuestra historia.

De tal manera, es importante que sepan utilizar estratégicamente el poco tiempo que les queda, ya que de no actuar deben saber que el régimen va a llamar a elecciones para renovar la AN y siguiendo el guión que la dictadura cubana ha marcado, el país va rumbo a constituirse en un sistema socialista unipartidista, es decir, de un solo partido político, dándole fin al pluripartidismo y la estocada final a los vestigios de democracia que aun pudiera decirse que existen en Venezuela, ya que para los comunistas los partidos burgueses, defienden solo los intereses de una clase: la burguesía, asunto que sistemáticamente han tratado de hacer durante los últimos veinte años, y solo requieren del Poder Legislativo para realizar las reformas necesarias a la Constitución Nacional, Leyes y Reglamentos, ajustadas al modelo socialista cubano que pretenden implantar.

Por lo tanto, es hora de tomar acciones concretas, de dejar de dar diagnósticos y de describir lo que ya todo el pueblo y el mundo sabe, de repetir el mismo discurso errático y obsoleto de siempre, de tratar de convencer a los que estamos claros y convencidos,  de realizar asambleas ciudadanas  en sectores ganados a salir del régimen, de seguir haciendo espectáculos para ser tendencia en las redes sociales. Hace falta señor Guaidó que se desprenda del palto y el iphone, y se meta barrio a dentro a donde está realmente la necesidad a convencer a ese pueblo que tristemente espera las limosnas de la Dictadura, de mostrarles que hay otras maneras de gobernar y de vivir dignamente. Es hora de convocar a los oficiales y tropas honestas de las Fuerzas Armadas a sumarse a la reconstrucción nacional, peleando con los guardias que reciben órdenes del generalato enchufado no se resuelven las cosas, al contrario los aleja más de el objetivo de todos, ya que finalmente ellos también son pueblo.

El país no soporta más, los que han emigrado tampoco la están pasando muy bien, como muchos creen, por lo tanto es menester que tome medidas precisas, contundentes, firmes, hasta salir de la Dictadura, convoque a un PARO GENERAL INDEFINIDO en todo el país, nadie sale, nadie trabaja, ningún banco abre, ningún comercio, hasta que renuncien y se vayan todos, allí podrá medir si verdaderamente los empresarios, trabajadores, gente de a pie, es decir el país está con usted, haga contacto con los sectores del chavismo descontentos, sume a las fuerza ciudadanas, gremios profesionales, empresariales, sindicatos, ONG’s, sectores estudiantiles; rompa las cadenas y ataduras que la clase política partidista le ha impuesto y piense en Venezuela, de lo contrario pasará a la historia como un fracasado que robó la esperanza de un pueblo, con el apoyo nunca visto de tantas naciones y personalidades a la vez.

Finalmente, señor Guaidó deslástrese de tantos aprovechados que solo han pensado en cargos, consulados, embajadas o contratos, dinero o poder, para llenar sus egos, apetencias e histrionismos enfermizos, rodéese de gente que realmente amé al país y quiere una nación para las próximas generaciones, no para vanagloriarse en el presente. Aún está a tiempo señor Guaidó, tome decisiones, de fuerza, sin divagar, y humildemente estoy a la orden para aportar mis ideas, de igual forma siempre seré un crítico de lo que considere este mal hecho y pondré el dedo en la llaga hasta ver que la pus salga de la herida y cicatrice. Dios lo guié.

Politólogo / Abogado

dialogopublico@gmail.com

 

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