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Cesáreo Espinal Vásquez: De la ley de leyes

 

“No son constituciones las que necesita el país, sino buenos ciudadanos”- Valentín Espinal (diputado constituyente-Valencia 1858)

Desde de la primera Constitución 1811,  hemos vivido el “baile de la ley de leyes”. La República de Venezuela, nació con la Constitución de 1830 al separarse de la Gran Colombia debido a que no existía como República era un Departamento con  centro político-jurídico  en Bogotá.  Con la Constitución de 1961, se estabilizó la condición geo-política de la patria producto de una gran alianza democrática  que tuvo vigencia hasta 1999.y hoy, vigente la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, mediante referendo consultivo y en aplicación del artículo 181 de la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política sin  reformar  la Constitución. Mi persona, actuando en mi propio nombre y en representación de “Unión Justocrática”, en escrito consignado el 10 de noviembre de 1999, consideré en estricto apego al derecho justo, sin interés político, que no era necesaria la reforma de la Constitución por cuanto el citado artículo 181 se valía legalmente por si mismo. La Sala Político Administrativa de la Corte Suprema de Justicia en sentencia dictada el 19 de enero de 1999 declaró procedente mi criterio jurídico y se celebró la consulta a las Asambleas Legislativas de todos los Estados,  con dos preguntas: si o no a la Constituyente, fue aprobada la consulta y luego se cumplió con la consulta aprobatoria, para la Constitución de 1961. Referente al desacato de la Asamblea Nacional y en consecuencia, eliminado el Poder Legislativo, ratifico que tal decisión es jurídicamente grotesca por cuanto el desacato no puede ser contra un Poder Público, es personalísimo,  no es delito y es sancionado con multa, pero el desacato por causa de una medida cautelar que está sujeta a la definitiva del fondo de la sentencia y siendo el proceso contencioso-electoral muy breve al no decidirse oportunamente, la Sala Electoral incurrió en denegación de justicia quedando sin efecto, la medida cautelar y por ende, inexistente el desacato. Es importante refrescar lo  que he sostenido  al no haberse efectuado el referendo consultivo para la actual constituyente y siendo de interés nacional, el Consejo Nacional Electoral no debió llamar a votación para la Asamblea Constituyente. De tal forma, sin elucubraciones de política y por supuesto, expresando mi criterio dentro del derecho justo, la solución de la actual crisis neurótica que vive el país, no se resuelve con acuerdos, convenios o negociaciones y con elecciones generales,, está en aceptar por “imperium legis” y de pleno derecho, la inexistencia de todos los actos y actuaciones realizadas desde la fecha en que fue llamado a votación para la Asamblea Nacional Constituyente,  ya que en estricto cumplimiento de la Constitución , siendo insubsanable lo inexistente, el Consejo Nacional Electoral debe convocar al “referendo consultivo” para cumplir con la ley de leyes.

cjev34@gmail.com

 

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