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Román Ibarra: Bolivia

 

Bolivia, junto a Venezuela; Colombia; Perú y Ecuador, es parte de la obra libertadora del genio de América, Simón Bolívar. El caraqueño universal.

La ¨Hija predilecta del Libertador¨, como se le conocía a Bolivia desde su fundación, hoy está sumergida en el caos que produce el secuestro que un sátrapa caprichoso, y corrompido como Evo Morales, ha llevado adelante para perpetuarse en el poder contra la voluntad mayoritaria de la ciudadanía.

A pesar de que el 21 de febrero de 2016 fue rechazada su propuesta de modificación de la Constitución para permitir la reelección, un año después el Tribunal Supremo Electoral de Bolivia –controlado por Evo Morales- dictaminó que si se podía lanzar a la reelección indefinidamente, por cuanto ¨era parte de sus derechos humanos¨.

¨ No quiero, pero no puedo decepcionar a mi pueblo¨ sentenció el estafador comunista en ese momento.

El dictador boliviano, al mismísimo estilo de su padrino y mentor: el Payaso y Estafador eterno de Venezuela Chávez, pretende robarse las elecciones generales en presencia de los observadores de la OEA, sin inmutarse para ello y utilizando las instituciones del Estado puestas a su servicio por la vía del secuestro.

No obstante, la ciudadanía boliviana junto a su candidato Carlos Mesa, están dando la pelea de manera cívica, protestando a diario para hacer respetar la voluntad del pueblo boliviano que se expresó en las urnas. Para ello, cuentan con su decisión de continuar a la segunda vuelta contenida en su Constitución, y la opinión de los técnicos de la OEA, quienes siguen haciendo su trabajo y han sido testigos de la trampa protagonizada por la corrupción de Evo y sus hampones.

Un elemento importante de estas elecciones bolivianas, tiene que ver con el hecho de que a pesar del ventajismo, y abuso evidente por parte del gobierno, decidieron participar precisamente por confiar en la voluntad de sus ciudadanos, y porque de lo contrario, los malandros del gobierno boliviano se cogerían todo sin esfuerzo.

Con la participación del pueblo boliviano en las elecciones se demuestra que la abstención es una política equivocada, y debería servir de ejemplo para nosotros los venezolanos, habida cuenta de las veces en que hemos recurrido a ese mecanismo inconveniente, e ilógico.

Como se recordará, la oposición venezolana  se abstuvo de participar en las parlamentarias de 2005 (entre otras), lo cual, fue aprovechado por Chávez para cogérselo todo y desde ahí desmontar el estado de derecho y convertir a nuestro país en este desastre que es hoy, continuado a su muerte por el peor de todos, Maduro.

Dios quiera que no sigamos en ese camino abstencionista y luchemos contra viento y marea, porque sabemos que bajo el control del comunismo, las condiciones serán adversas y difíciles. Pero si en efecto, como dicen las encuestas y se siente en todas las calles, ciudades y pueblos de Venezuela, somos mayoría; tenemos que demostrarlo en las urnas e impedir que nos roben el país.

Seamos solidarios con la lucha por la democracia del pueblo boliviano, y sigamos su ejemplo para garantizar nuestra participación electoral, a sabiendas de que el régimen seguirá provocando nuestra división y abstención.

Si queremos salvar a nuestro país de las garras de la corrupción y perversidad del comunismo, presionemos unitariamente (todos en la oposición) para celebrar elecciones parlamentarias, como quieren ellos, y presidenciales, como es justo hacer.

Que la lucha del pueblo boliviano en es esta hora obscura sea acompañada por todos los demócratas de América Latina, y con ello reconquistemos la democracia para nuestros respectivos países.

Quiera Dios, y nuestros pueblos que podamos volver a ver la luz de la democracia. ¡Viva América latina libre!

@romanibarra

 

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