Inicio > Opinión > Cesáreo Espinal Vásquez: El Humanal

Cesáreo Espinal Vásquez: El Humanal

 

La sanidad mental, es obligante para la paz social. El día que regrese Radio Rochela, comenzaremos a reírnos

El hostigamiento y el acoso aunque se utilizan como sinónimos,  es decir, acosar es lo mismo que hostigar y a la inversa, pero son distintos en sus actos y fines. Hostigar tiene la intencionalidad de molestar o burlarse insistentemente de una persona con comportamientos ofensivos; es una conducta dirigida con conocimiento de causa para perturban o alterar a la persona con el fin de obtener un fin, fundamentalmente causándole desasosiego y lesionarlo no solo psíquicamente sino en su salud física, pudiendo  ocasionar  hasta la muerte súbita  o alteración  cardiovascular, doblegando su personalidad y por ende, su discernimiento y su voluntad. Acosar, conlleva no solamente una conducta para molestar sino que es más agresiva la acción, es de persecución física y sin tregua a un animal o a una persona, tanto acoso psicológico, sexual, escolar, laboral (mobbing), entre otros.

Pero el común denominador del hostigamiento y el acoso es  indudablemente el sujeto activo, hostigador y acosador son paranoicos, siendo en potencia como dicen los profesores José María Codón, abogado del Colegio de Burgos, Ignacio López Saíz, médico psiquiatra en el Tratado sobre Psiquiatría Jurídica Penal y Civil y José Luis Vetencourt, profesor-psiquiatra en mi pasantía de post grado en medicina legal, psicología y psiquiatría forense en UCAB “unos de los sujetos más peligrosos  entre los enfermos mentales desde la simple ofensa al más refinado asesinato, son los delitos perpetrados  por los paranoicos”.

Los hechos y delitos cometidos por los paranoicos son morbosos, el sujeto medita el hecho, está consciente de su maldad y de sus consecuencias. No se arrepiente  y se vanagloria con sonrisa sarcástica, felicitándose del hecho cometido como acto “ineludible, hermoso, heroico, sublime y incluso necesario para sus designios”.

Independientemente de la clase social, raza, credo o sexo ya no podemos ver el paranoico como lo describía Lombroso sino aún más, lo vemos educado con doctorados, condecorado y con autoridad pública, abusando de su profesión o del poder, es la hiena que se ríe de su criminalidad, peor, es “el humanal”.

cjev34Qgmail.com

 

 

Te puede interesar
Loading...

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »