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Neuro Villalobos: Educación y desarrollo

 

“Pocos problemas supondrán mayor desafío que la creciente disfuncionalidad sistémica de tantas instituciones, en relación mutua pero desincronizadas.” Alvin Toffler

Borrar todo vestigio de ideologización debe ser uno de los propósitos de la educación formal. El próximo gobierno que se forme en el país debe tomar como prioridad la educación y esa prioridad debe asumirse con optimismo tanto por los gobernantes como por los docentes a todos los niveles. Tal como lo expresa Fernando Savater: “quien sienta repugnancia ante el optimismo, que deje la enseñanza y que no pretenda pensar en que consiste la educación.” Es necesario educar para la libertad. Hay que hacer un esfuerzo extraordinario para enfrentarse y sobreponerse a modelos ideológicos con un pensamiento único. Un esfuerzo para devolver a la democracia sus valores fundamentales, una democracia que se sustente en la libertad plena del ser humano.

Los países que han decidido asumir responsablemente la educación como base para su desarrollo han logrado en un tiempo relativamente corto, ponerse a la vanguardia de quienes muestran  mayores niveles de  bienestar de su población. Japón, Finlandia y Singapur son ejemplos de países que decidieron apostar por mejorar su sistema educativo, y hoy sus cifras de crecimiento están entre las más altas del mundo y las de desempleo entre las más bajas.

Andrés Oppenheimer argumenta que mejorar sustancialmente la educación, la ciencia, la tecnología y la innovación no son tareas imposibles, solo que los países latinoamericanos están demasiados inmersos en una revisión constante de su historia, que los distrae de lo que debería ser su prioridad principal: mejorar su sistema educativo.

El Instituto Tecnológico de Monterrey a través de nuevas tecnologías de aprendizaje, intenta romper la barrera del tiempo y del espacio del sistema escolar tradicional mediante la educación en línea. El desarrollo científico nos demuestra hoy en día que no hay una “independencia”  determinante de uno u otro hemisferio cerebral. Las neurociencias afirman que la imaginación está en los dos hemisferios, lo mismo que la atención, la concentración, la memoria y la intuición y que ambos pueden entrenarse.

La ciencia pudo escanear el cerebro mientras piensa. Un cable de fibras neuronales permite que trabajen en equipo. Hoy la inteligencia se perfecciona con tecnología y el poder del hombre está ligado a la lectura. La neuroimaginación es el camino para poner en juego la capacidad que tiene el cerebro de autoformatearse con la educación y la experiencia. La educación en valores permite la formación de ciudadanos libres, de ciudadanos para vivir en democracia. Estos elementos obligan a un cambio sustancial en nuestra educación.

Debemos encarar con toda seriedad una reforma educativa en todos sus niveles y modalidades como ya lo han hecho otros países, tomando en cuenta los avances científicos, tecnológicos y el rescate de valores. Urge poner en práctica para el sector educativo un pacto de cohesión social con objetivos bien concretos en materia de educación. No se trata de satisfacer aspiraciones gremiales, políticas o de sectores privilegiados de la población; el propósito fundamental es poner el desarrollo del país en sintonía con el resto del mundo o dicho en otros términos, necesitamos un sistema educativo que nos permita expresar lo que sabemos y lo que queremos: más conocimiento sin dogmas, más competitivo, más reflexivo y más humano.

nevillarin@gmail.com

 

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