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Carmen Cecilia Casas Ginestre: Balneario Brisas de Güiria, 28 años de diversión familiar

 

Balneario Brisas de Güiria, ubicado a orillas del mar, al final de la calle Bolívar y Concepción de Güiria

 

Mirar esta fotografía es retroceder a los años 1940, 1950, 1960 y recordar los grandes espacios de este local ubicado en Güiria, a orillas del Golfo de Paria, entre palmeras de cocos, con su techo tejido de caratas, un espacioso bar, escenario, baños interiores y exteriores donde los visitantes después de bañarse y disfrutar la playa podían, cambiarse ducharse y quitarse el agua salada.

También, poseía unos botes pequeños y curiaras (procedentes de Tucupita), donde navegabas a remos disfrutando del mar, esto lo contaba mi padre el Cap. Casas, que al inicio prestaban este servicio al público en general.

 

Playa de Güiria con el muelle de madera al fondo, lado izquierdo del Balneario. Año 1967
Playa de Güiria con el muelle de madera al fondo, lado izquierdo del Balneario. Año 1967

 

Playa de Güiria, al fondo muelle viejo y en construcción el nuevo muelle
Playa de Güiria, al fondo muelle viejo y en construcción el nuevo muelle

 

Este local lo construyó el Capitán, Julio César Casas, con el objetivo de contar con un lugar espacioso donde se realizaran las Verbenas o Bailes de Gala con motivo de la Festividad de la Virgen del Carmen. Los bailes se realizaban en casas, tal como la del Sr. Félix Clark, donde hoy funciona el Banco de Venezuela. También en la casa de familia del Cap. Casas, ubicada en la Calle Valdez Nº 34, se realizaron estas Verbenas. Las paredes interiores de esta casa eran de madera y lona, se desmontaban y quedaba el espacio suficiente para ubicar las mesas y sillas. La cocina de la casa era una caseta, tenía ventanas que se levantaban y se convertía en bar y en su techo (un balcón) donde se instalaba la Orquesta. Esta Caseta estaba ubicada al fondo de la casa antes del patio que tenía piso de cemento y se convertía en pista de baile. Para iluminar se colocaban bombillos alrededor del patio y en el interior de la casa, así como en el balcón.

Por esta necesidad y la de contar con un lugar de recreación familiar, se construye el Balneario, en un pueblo que carecía de espacios de diversión familiar y se convierte a través de los años en el lugar de adultos jóvenes y niños.

 

Esta era la puerta giratoria de acceso al interior del Balneario. Carmen Cecilia y Mario Casas. Año 1959
Esta era la puerta giratoria de acceso al interior del Balneario. Carmen Cecilia y Mario Casas. Año 1959

 

¡Oh, qué tiempos, recuerdos tan hermosos de aquella Güiria hospitalaria, tranquila, devota y alegre! Los niños güireños aprendimos a bailar desde muy pequeños porque tuvimos la oportunidad de contar con un lugar como el, “Balneario Brisas de Güiria” que ofrecía tres días de baile infantil con la misma orquesta que tocaba las verbenas de la Festividad de la Virgen del Carmen. Era sensacional ver a toda esa chiquillería (así le decía el Capitán a los niños) bailando al son de las guarachas, merengues y pasodobles. Era un derroche de alegría, camaradería, un ir y venir a las actividades religiosas, deportivas, recreativas, una verdadera fiesta con rango de Feria.

Es interesante dar a conocer un detalle muy peculiar en relación a estos bailes. Para esa época, hubo que pedir permiso, al Consejo Venezolano del Niño para realizarlos en un horario de día, y se estableció de tres de la tarde a seis de la tarde. Esto convirtió a nuestro pueblo, como el primero y único, en tener permiso oficial para realizar bailes infantiles todos los domingos, en los cuales solo se permitía bailar a los niños y no se vendía licor, solo refrescos y chucherías. Los niños eran acompañados por sus padres, abuelas, hermanas o las muchachas de servicio a esta hermosa tarde de baile.

 

Panorámica de una tarde de baile infantil en el Balneario
Panorámica de una tarde de baile infantil en el Balneario

 

Baile Infantil en el Balneario Brisas de Güiria
Baile Infantil en el Balneario Brisas de Güiria

 

Creo sin lugar a equivocarme que los paisanos de ese entonces hoy convertidos en padres, abuelos, bisabuelos, etc., que disfrutaron y aprendieron a bailar en el Balneario, deben recordar, tal como lo hago yo, en estos momentos, aquellos domingos felices bailando con el mar y la brisa marina al fondo, las canciones (merengues, guarachas, pasodobles, etc.) que sonaban en la Rokola (alquilada al Sr. Ernesto Palís). El Capitán Casas, se daba la tarea de recorrer el local y ubicar a los niños y niñas que no sabían bailar y buscarle pareja, para que lo enseñara. Se puede afirmar que el Balneario, fue una gran escuela de baile

Entre esos chamos de aquellos tiempos, recordamos con gran cariño y vienen a mi memoria las hermanas Carrasco, Leonor y Conchita Pérez, Norys Mas, Rosarito García y Betzaida Casas, Ramón Pérez mejor conocido como Monchin (gran bailarín), Alfredo Pérez, Iris y Helena; Lina Rebeca, Lenys ( La Pelona), Rebeca Palis, El Negro Palís, Los hermanos Moreno ( Alcidito, Roseliano (Pelón) y Wilfredo); Lenin José Moreno y sus hermanas Clarita y Aracelys (Chela); Olga Cedeño, los hermanos Aellos, Andrés, Hilario, Nuncia, Victor y Aurora; Sayo, Nilda y Joselia Bethelmy; las hermanas Alfonzo: Pipina, Theira y Raúl; Pedro Luis Ginestre, Luis Coll y sus hermanas; Raúl Ferrera, José Miguel Sol (Manicú) y hermanas, Bertha y Zaida Sol; Las hermanas Fuentes( Yanina, Carmen y Marbélica; Carmelo, Pablo y Leudis Mendoza, Valmore Semidey y hermanas; Salvador Risquez, Calazan, José Terius y hermanos; Darío Rigaud y hermanos, ……. Sería una lista demasiado larga, mi memoria no recuerda a muchos, pero lo que si estoy segura, es que todas las familias de Güiria, disfrutaron en este local, en alguna época de su vida, niñez, juventud o ya adultos y los bien entraditos en años.

Podemos asegurar sin exagerar, que todo güireño aprendió a bailar en estos bailes infantiles, que durante 28 años se celebraron religiosamente todos los domingos, que luego a partir de las seis de la tarde, se continuaba con el baile juvenil, que fueron amenizados por el grupo “Los Suavecitos” y en época de carnaval, después de las misas de aguinaldo, nuestro gran Guapango con su famoso Steel Band o conocido como Tambarín.

Ah, como no rememorar el tradicional baile infantil en el Balneario Brisas de Güiria, donde su salón se engalanaba a las tres de la tarde con toda la chiquillería del pueblo, que estrenando sus vestidos acudían acompañados de sus padres, familiares a bailar, el pasodoble que iniciaba la fiesta y luego al son de merengues, y guarachas hasta las seis de la tarde que culminaba el baile infantil y daba paso al de la juventud.

Los güireños de esa época deben recordar los momentos de alegría, el disfrute de una cita, la declaración de amor de la chica o chico que hoy día será la esposa o esposo. ¡Mucha historia! Esos salones guardaron el murmullo de secretos, cuitas de amor, exclamaciones de admiración por esos diestros bailarines como Monchin, Betzaida Casas, Luis Coll, Pedro Luis Ginestre, Olga España, Conchita Pérez, Nilda Bethelmy, Lina Rebeca……y unos cuantos más.

Buscando información en relación a las actividades en el Balneario, me encuentro con una anécdota narrada por mi amigo y paisano de la calle Valdez, Wilfredo Moreno (Wilfo), que a continuación les describo: En una de las verbenas de la Festividad a la Virgen del Carmen, recuerdo que el Capitán Casas contrató a la Orquesta Selección Río Caribe, la más popular del Estado Sucre, dirigida por el maestro Moncho Pazos. Mi papá que siempre quería que su hijo José Alcides (Alcidito) cantara (lo hacía y aún lo hace muy bien), había cuadrado con el maestro Moncho, que su querubín cantara un bolero acompañado por la orquesta.

Salió a buscarlo en los espacios del balneario. Lo encuentra reunido, fumando a escondida, con los amigos, sorprendidos escondieron los cigarros y a Alcidito, no se le ocurrió una mejor idea, que esconder el cigarro en el bolsillo del paltó…..y de inmediato se dirige al escenario a cantar.

Señoras y Señores, con ustedes Alcides Moreno, quien nos interpretará el bolero “Margot”. “Tú quieres más el mar, me dijo con dolor ..”, allí en ese momento comenzó a salir humo del paltó. Las risas de sus amigos eran incontrolables. Alcidito, todo angustiado seguía cantando, mientras con su mano derecha, golpeaba y golpeaba el bolsillo para tratar de apagar el cigarro puff, puff, seguía golpeando y más humo salía y ya el mar de risas jajajajajaja, de los asistentes se oía en el salón del balneario.

Alcidito, finalmente terminó el hermoso bolero con un coro de humo, un castigo de su papá y un soberano hueco en el bolsillo del paltó. Vaya, vaya, amigo me hiciste recordar esa noche y el momento tan gracioso. Te agradezco Wilfredo, la amabilidad por compartir esta simpática anécdota.

Así como esta anécdota, vivida por los adolescentes de la época, hay muchas más, que sería interesante conocerlas y compartirlas con las nuevas generaciones.

Continuamos en el Balneario, en este lugar de diversión familiar, se realizaban también las verbenas, actos culturales de las escuelas como Santa Eduvigis, también la fiesta a la Cruz de Mayo donde se engalanaba el Balneario para recibir a los cantantes de galerones que acudían a este velorio, se construían kiosco en la calles aledañas donde se armaba la gran comilona con parrilla de carne, pollo, nuestro famoso tarkarí, empanadas y dulces criollos, al son de los galerones. Recuerdo que en varias ocasiones se le prestó el local a Luis Mariano Rivera para hacer sus actos culturales, en esa época no era el famoso Luis Mariano, la gente no le gustaba mucho, pero ya le cantaba a la naturaleza, bailaba la burriquita y representaba las figuras y cuentos de nuestro folklore. Luis Mariano, fue un poeta, un soñador.

Yo diría sin lugar a equivocarme, que en Güiria se inicia la carrera de Don Mariano. A continuación algunas fotografías que recogen escenas de los actos culturales realizados en el Balneario.

 

Betzaida Casas cantando un Pasodoble
Betzaida Casas cantando un Pasodoble
Cuadro vivo: Píntame Angelitos Negros
Cuadro vivo: Píntame Angelitos Negros

 

El Balneario Brisas de Güiria, lo administraron por varios años papá y Elviro Rausseo, es curioso pero el Cap. Casas, solo bailaba pasodoble, pero disfrutaba viendo divertirse a las personas y el otro era un gran bailarín el recorría con su pareja toda la pista (era casi media cuadra) de baile, era toda una sensación verlo bailar. Bailar un pasodoble con Elviro era todo un reto, tenías que saber bailar. Tengo el privilegio de haber bailado por mucho tiempo con él y creo que no habrá otro parejo que lo sustituya. Él le gustaba bailar y lo disfrutaba al máximo, al igual que yo.

Un 4 de agosto de 1962, se le presta el local a la Guardia Nacional para celebrar su día y esa noche, cuando lanzaban fuegos artificiales, un cohete cae en el techo, se incrusta entre las caratas y se incendia el Balneario quedando totalmente destruido. Esta pérdida fue un duelo para el pueblo, al perder uno de los sitios de mayor distracción familiar. Era una norma que todos cumplían, al no lanzar cohetes alrededor del Balneario, por cuanto su techo era de palmas tejidas, excesivamente vulnerable al fuego. Se había advertido el peligro que se corría al lanzar cohetes en esa zona. La Guardia después de varios reclamos, asumió su responsabilidad y reconstruyen el Balneario, se trae nuevo mobiliario y un año después, abre sus puertas con un gran baile infantil, juvenil y se llena de alegres bailarines, quienes disfrutan nuevamente su pista y ambiente.

Transcurren las fiestas, baile tras baile en este hermoso local que luego de varios años casi tres décadas administrado por el Capitán Casas y Elviro Rausseo, pasa a manos de Tomás Brito mejor conocido como Guariquén quien fue su último administrador.

Este local construido en el año 1940, deja de existir cuando se inician los trabajos para la construcción del Puerto Pesquero Internacional de Güiria, en el año 1968.

Un Patrimonio Cultural Material de nuestro pueblo, que desaparece para darle paso a una construcción que traería trabajo y progreso para el pueblo, pero al correr de los años, lamentablemente, no hemos visto el tan anhelado desarrollo de la población de Güiria.

 

Vista de la Playa frente al Balneario, al fondo el muelle de Güiria, año 1967
Vista de la Playa frente al Balneario, al fondo el muelle de Güiria, año 1967

 

Mi Güiria, ciudad festiva, alegre, solidaria y hospitalaria por naturaleza, sigue con su olor a sal y brisa marina, sabor candente al son del calipso, de una guaracha, de un merengue o ritmo caribeño.

¡Oh!, cuanto extraño ese hermoso local donde disfruté y disfrutaron mis paisanos una época de rumbosas veladas, verbenas, fiestas….

 

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