Inicio > El pizarrón Opinión > Rafael A. García: La maldición del faraón y la “doctrina Guerásimov”

Rafael A. García: La maldición del faraón y la “doctrina Guerásimov”

 

La “guerra híbrida” rusa que no existe…

“El problema es que esta gran estrategia no existe” “Un arma mortal en la boca de las personas en el poder” El “ideólogo de la guerra híbrida”: El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, el general Valeri Guerásimov, atrae la atención de expertos y medios extranjeros como ningún otro militar ruso. Sus artículos están traducidos al inglés y provocan debates a gran escala. The Wall Street Journal calificó a Guerásimov como el oficial más influyente de su generación en Rusia. Todo ello, por una razón: en opinión de analistas y medios occidentales, Guerásimov es el ideólogo de toda una doctrina militar rusa: la doctrina de la “guerra híbrida”. En 2014, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia fue incluido en las listas de sanciones de la Unión Europea y Canadá. En junio de este año, Montenegro prohibió a Guerásimov visitar el país. En marzo, Guerásimov publicó otro artículo, que esta vez sí hablaba de las “guerras híbridas”. En particular, analizaba las acciones de EE.UU. en Siria y Oriente Medio, el ataque cibernético contra Irán en 2015 y la importancia de las redes sociales. Sin embargo, este segundo trabajo del general no ha recibido tanta atención en el extranjero. En mayo de 2017, fue agregado a la lista ampliada de sanciones del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa de Ucrania. Este título se debe a un artículo que el jefe del Estado Mayor publicó en febrero de 2013 en el que analizaba métodos modernos de guerra. En su análisis, el militar ruso destacaba que el enfoque se está desplazando hacia “un amplio uso de medidas políticas, económicas, informáticas, humanitarias y otras medidas no militares, implementadas usando el potencial de protesta de la población”. “En el siglo XXI, hay una tendencia a borrar las líneas entre el estado de guerra y la paz. Las guerras ya no se declaran y, una vez comenzadas, no se desarrollan de acuerdo a nuestro patrón habitual. Crece el papel de los métodos no militares para lograr objetivos políticos y estratégicos, que en algunos casos superan con creces a la eficacia de las armas” Valeri Guerásimov, jefe del Estado Mayor ruso. Curiosamente, aunque en un sentido amplio los métodos descritos por Guerásimov podrían ser amparados bajo el término de la “guerra híbrida”, el propio autor no lo utiliza. Lo más cercano a él es el “conflicto asimétrico”, que es mencionado en el texto tres veces. Es interesante también que en su artículo, el jefe militar ruso habla de las operaciones de Occidente, y no de Rusia. En particular, Guerásimov analiza los ejemplos de Libia, Siria y, sobre todo, los esfuerzos occidentales relacionados con la Primavera Árabe. El artículo de Guerásimov “criticaba el uso por parte de Occidente de los métodos de confrontación política y operaciones encubiertas” dirigidas a cambiar los regímenes en países como Libia y Siria, señala el analista militar estadounidense Michael Kofman. Este opina que el autor “no tenía el objetivo de exponer su propia doctrina”, sino que trató de explicar “por qué Occidente había tenido tanto éxito en el uso de métodos no militares” para influir en el enemigo. Aún así, la expresión “doctrina Guerásimov” no tardó en extenderse por los medios occidentales, y el propio militar ruso comenzó a ser considerado como el principal teórico de las acciones de Rusia en los conflictos militares modernos, en particular, en Siria y Ucrania. La “doctrina Guerásimov” es una “historia de terror popular últimamente”, pero “el problema es que esta gran estrategia sencillamente no existe”, comenta el periodista irlandés Bryan MacDonald. “Nadie en Rusia ha oído hablar de ella, ninguna fuente confiable confirma su existencia”, agrega.”Seamos sinceros: la “doctrina Guerásimov” es una invención total, generada por el artículo de 2013, que los rusófobos occidentales están difundiendo en las redes sociales. Es otro mito occidental sobre Rusia, que no tiene nada que ver con la realidad” “Este fenómeno es del mismo orden que el monstruo del lago Ness o la maldición del faraón”, pero personas adultas que a menudo “se esconden detrás de intrincados títulos pseudocientíficos” discuten esta teoría “con un aire inteligente”. Mientras tanto, EE.UU. sí ha recurrido a los métodos propios de la “guerra híbrida” durante décadas, “utilizando sanciones y revoluciones ya sean de color o no, en un intento por lograr sus objetivos”, denuncia el analista, quien explica que las sanciones económicas o el derrocamiento de un Gobierno legítimo “son manifestaciones claras de una guerra híbrida”. La misma “se apoderó de las mentes occidentales”, no hay ni una conferencia o panel de discusión sobre el tema ruso donde no sean discutidos “los profundos conocimientos de Moscú sobre las habilidades de las operaciones militares híbridas”, denuncia, a su vez, Michael Kofman, quien destaca que “el concepto se ha establecido tan firmemente” que ya “nadie puede explicar lo que significa”. De hecho, según Kofman, la guerra híbrida “ya no es un concepto de ciencia militar”, sino más bien un concepto político, una frase con la que se describe “cualquier acción de Rusia que asuste a quien habla”. El peligro, para el experto, es que muchos militares y políticos “están convencidos de que una doctrina rusa de una guerra híbrida es una realidad”, y creyendo esto, “tienden a ver manifestaciones de confrontaciones híbridas por todas partes”, especialmente “donde no existen”. En este contexto, “un miembro particularmente sensible de la OTAN” ya no necesita una “invasión o una operación especial rusa” para exigir que el bloque cumpla con sus obligaciones bajo el artículo 5 sobre defensa colectiva: casi cualquier acción de Rusia, sea en el campo de la información, política o militar, “ahora puede interpretarse como una acción híbrida”, asevera el analista. Mientras tanto, ni el concepto ni el término de la “guerra híbrida” son algo nuevo, según explica el analista militar Iliá Plejánov. En Rusia, el teórico de este tipo de guerras fue el coronel y profesor Yevgueni Messner (1891-1974), quien predijo que en las guerras del futuro, aparte del militar, “habrá frentes político, social y económico”. Además, pronosticó que las guerras no se desarrollarían “en la superficie bidimensional” como en el pasado, ni tampoco en el espacio tridimensional, como después del nacimiento de la aviación militar, sino “en el de cuatro dimensiones, donde la psique de los pueblos beligerantes será la cuarta dimensión”. Otra figura importante fue Georgi Isserson (1898-1976), comandante militar, coronel y profesor soviético cuyos artículos siguen suscitando un gran interés tanto en Rusia como en Occidente. En el EE.UU. de hoy en día, el término de “guerra híbrida” está profundamente arraigado en el vocabulario de los militares, pero solo cuando hablan de Rusia. El humo se eleva sobre la ciudad de Sirte (Libia) durante los enfrentamientos entre las fuerzas de Gaddafi y sus opositores, el 4 de octubre de 2011.  Asmaa Waguih  Reuters. Sin embargo, en 2005 ocho años antes del artículo de Guerásimov el ahora secretario de Defensa de EE.UU., James Mattis, escribió un extenso informe sobre el futuro de las guerras híbridas, en el que subrayó, entre otras cosas, que los militares deben involucrarse en operaciones psicológicas mientras trabajan con la población civil. En 2010, las “amenazas híbridas” fueron abordadas en el de la OTAN titulado “NATO’s Bi-Strategic Command Capstone Concept”. Según este, la complejidad de las amenazas puede requerir que los programas de educación y capacitación de la OTAN desarrollen en sus graduados “la facultad de pensar crítica y creativamente en la realización de operaciones militares tradicionales y no convencionales, esencialmente de naturaleza mixta”. En 2012, se publica el libro ‘Hybrid Warfare: Fighting Complex Opponents from the Ancient World to the Present’ (Guerra Híbrida): La lucha contra oponentes complejos desde el mundo antiguo hasta el presente’) del historiador Williamson Murray y el coronel Peter R. Mansoor, que, según Iliá Plejánov, se hizo bastante famoso en ciertos círculos. A pesar de todo ello, es Guerásimov al que le llaman ideólogo de la “guerra híbrida”. Políticos, analistas y medios occidentales y algunos “aliados” como el nuestro no se cansan de asustar a la opinión pública con la mítica “amenaza rusa” y, de forma concreta, con los planes de “guerra híbrida” que supuestamente prepara Moscú para luchar contra Occidente. La semana pasada, el secretario de Estado de EE.UU. Ya en el pasado reciente, Rex Tillerson calificó la supuesta intromisión de Rusia en las elecciones presidenciales estadounidenses de acto de “guerra híbrida”. El Ejército de EE.UU. incluso maneja un manual de 68 páginas que se distribuye sin restricciones entre los militares norteamericanos y en el que se explica cómo “derrotar la estrategia rusa de guerra híbrida”. ¿Qué está detrás de estas acusaciones? ¿Qué es “la doctrina Guerásimov”y por qué al jefe del Estado Mayor ruso se le llama el “ideólogo’ de la “guerra híbrida”?

Un concepto con una larga historia. ¡Se esta desarrollando en el país una guerra hibrida?, no pasemos por alto que Colombia es miembro de la OTAN. (Sobre este tema volveremos luego).

“Las frases sin sentido pueden convertirse en un arma mortal En la boca de las personas en el poder”. Michael Kofman Analista Militar Estadounidense

 rafag_0611@hotmail.com

 

Te puede interesar

Loading...
Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »