Inicio > El pizarrón Opinión > Carlos Casanova Leal: Primero el ciudadano

Carlos Casanova Leal: Primero el ciudadano

 

La fortaleza del régimen es el sometimiento del ciudadano por hambre y escasez; con ello la humillación de haberlo llevado a la miseria, a su ruina, quiebra y al éxodo; en una Venezuela donde las despedidas fracturan la unidad familiar y dejan ese sabor de tristeza en los que se van y se quedan.

La fortaleza de la oposición está en el respaldo multitudinario de los ciudadanos, en las acciones que impliquen una salida del régimen y cambio de pensamiento.

Las políticas del régimen están conducidas a provocar el éxodo. Lo cual indica que esa política está minando a su vez la base de fortaleza de la oposición.

En consecuencia, el tiempo es importante para el régimen, mientras más tiempo esté en ejercicio del poder, más venezolanos huirán del genocidio, mientras los que se quedan están a su arbitrio en las mínimas condiciones de vida.

Siendo esto así, la prioridad de la oposición y de la comunidad internacional, debe ser el hecho de constituir como punto central frente al régimen, el restablecimiento de las condiciones de vida del venezolano.

Promover la exigencia de decisiones que solucionen los graves problemas  del ciudadano. De esta manera evitar el éxodo que afecta también a los países receptores de miles de venezolanos.

La dimensión de que esta crisis es inducida debe ponerse en el debate internacional, sentar en el banquillo a los defensores del régimen en cuanto a la negativa de resolución de los mismos.

Frenar la implantación del modelo tiene que ser parte de la estrategia y así procurar que al ciudadano le regrese la posibilidad de desplazamiento, de autonomía y de vida

De tal suerte, que el foco del debate cambie. Si no hay dólares para la reactivación del sector de laboratorios farmacéuticos, constituidos por 2 mil laboratorios de medicina genérica y laboratorios de marca; pues no existirán medicamentos ni insumos médicos hospitalarios. La negación es un delito, es la causa de muerte de los venezolanos, la negación del derecho a la salud y el derecho a la vida.

La propuesta internacional, de que el régimen acepte la entrega de los dólares para reactivar el campo y con ello, la producción. Su negativa es contraria al derecho a la seguridad alimentaria.

La crisis eléctrica es inducida, pero se puede importar su suministro, en nuestro caso del occidente del país desde Colombia. Su negativa, es la admisión de que el régimen propicia las deplorables condiciones de vida y pérdidas económicas como consecuencia de no contar con electricidad. Lo mismo sucede con la gasolina, el gas, el derecho al libre emprendimiento económico, trabajo.

Este planteamiento reivindicativo, mueve a los ciudadanos y los articula en una estrategia que debe venir de la mano de la comunidad internacional y la oposición.

El clamor del venezolano, debe ser la exigencia de la oposición y de la comunidad internacional.

Así logramos más presión interna y exponemos al régimen como un negador  de derechos concretos, aun no contenidos en las demandas en las distintas cortes de justicia.

El debate, no puede ser elecciones de cumplimiento en tiempos posteriores de meses después cuando la realidad que carcome a la base opositora es actual.

Se saca una cuenta equivocada, cuando se parte del hecho de creer y proyectarle al régimen que no se tiene la fuerza para imponer el cambio, ya que en diálogos no lo impondrás

Solo una fuerza superior es capaz de doblegarlo. Al ciudadano se involucra cuando su problema es el centro del accionar político nacional e internacional, sacándolo del estado de espectador actual.

Dios los bendiga.

 

Te puede interesar
Loading...

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »