Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > César Malavé: 30 años; Infierno en la puerta  celestial

César Malavé: 30 años; Infierno en la puerta  celestial

 

Desde muy joven mis escritos, con base en mi cosmovisión política, han tenido una trama descubrible sin dificultad que les da coherencia y que forman una especie de hilo anudador con mi irrenunciable posición democrática: Mi eterna enemistad con los tiranos, el populismo y el mesianismo. No existe posibilidad alguna de coincidencias con tiranos, sean estos fascistas, comunistas o simples opresiones de pueblos, desprovistos de etiquetas. Convicción que se fragua hoy, al recordar la atrocidad gigantesca, vergüenza universal, cometida por la dictadura comunista china. La matanza perpetrada por el ejército  en la plaza de La Puerta de la Paz Celestial el 4 de junio en 1989, cuando los estudiantes  se lanzaron a la calle a exigir mayores libertades y abrir cauces hacia la democracia, inspirados en el impulso que a esta idea le había dado el secretario del partido comunista chino para la época, Hu Yaobang, quien conocía la liberalización política emprendida en la Unión Soviética con el nombre de glásnost por Mijaíl Gorbachov. Yaobang fue defenestrado y hoy está en el cementerio del olvido del imperio rojo.  Tiananmen evoca hoy en todo el mundo la necesidad de seguir luchando por la conquista de los derechos humanos. Las últimas investigaciones, a pesar de la férrea censura china, señalan que la matanza sobrepasó los diez mil civiles despedazados por los tanques y fusiles de las fuerzas armadas del criminal régimen asiático.

Treinta años han pasado desde aquella sangrienta noche. Beijing ha remendado las marcas de balas a lo largo de la Avenida de la Paz Eterna y reparó el daño del tanque a la Plaza de Tiananmen. La propaganda ha borrado el movimiento de la democracia y la masacre de la historia, por lo que muchos  jóvenes chinos no tienen idea de que el Partido Comunista masacró a su propio pueblo.

La otrora juventud con formación exquisita, que retó a la tiranía china, hoy luce desdibujada. Las universidades chinas de hoy, en su inmensa mayoría, no son un centro de efervescencia intelectual como lo eran en los años 80. Sus pensa fueron castrados, los controles sobre los profesores es bárbaro, mientras los estudiantes viven bajo la presión de los exámenes con los ojos puestos en la búsqueda de un buen empleo tras la carrera, con un control estricto de sus asociaciones y reuniones a expensas de los arrebatos que imponga la agenda oficial. Los pocos sobrevivientes fueron a prisión y luego desterrados, tienen prohibición de por vida de volver a China.

Masacres como ésta no debe repetirse nunca más. Los demócratas estamos obligados a luchar, siempre en contra de todas las formas de tiranía y opresión. Rechazar exterminios humanos como el ocurrido hace treinta años en la China comunista, nos invita a seguir en la lucha contra la tiranía de Maduro, precisamente apoyada por los verdugos de los miles de jóvenes en Tianamen. Por fortuna, y gracias a la formación que desde los partidos políticos, como Acción Democrática, hemos brindado a la juventud venezolana, ha demostrado que los pueblos pueden adormecerse, templarse por el conformismo, el sufrimiento y el miedo, pero al despertar, asumen sus destinos convirtiéndose en vertiente de brazos insurrectos, en torrente de legítima justicia desencadenado sobre los campos anchos de la patria. Nuestro trabajo con la juventud venezolana, específicamente en AD, está destinado a evitar que se le convierta en eunuco. Hemos entendido que sólo una juventud participativa que debata sus puntos de vista, que coincida y discrepe, es un valor fundamental en la vida de toda sociedad. Una juventud que no esté dedicada solamente a la tecnología, sin desconocer la enorme importancia que esta tiene, ni mucho menos manipulada por los intereses del poder, es condición fundamental para la construcción de un país estable, creativo y coherente. A treinta años de la masacre de Tianamen, reafirmamos nuestro compromiso de seguir formando jóvenes de pensamiento ecléctico para la construcción de la patria grande, al cesar esta pesadilla. En cuanto a los chinos les recordamos que ninguna dictadura es eterna. Y ojalá algún día se pueda hacer justicia sobre Tiananmen. Mientras, China será observada como un régimen atroz para su pueblo.

@cesarmalave53

 

Te puede interesar
Loading...

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »