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Tomás Socías López: ¿Cambio de Timón Económico en el Presidente?

 

“Privatizar es tan audaz como decirle no al control de cambio”, además de admitir que lo expropiado, en gran parte, puede recuperarse si se facilitan condiciones para que las inversiones privadas se manifiesten”.

No temerle a las innovaciones

1.- Indistintamente de las verdaderas causas que pudieran haber privado para que el Ejecutivo se atreviera a dar uno de los más exigentes pasos administrativos del 2019, como ha sido la flexibilización del control de cambio, queda ahora pendiente lo que los bancos puedan lograr con sus casas (de cambio).

2.- Porque una vez que las taquillas recibieron la correspondiente luz verde para ir al proceso de transacción con clientes o relacionados accidentales, la percepción fue que faltaban: entusiasmo, motivación, disposición y confianza. La banca puede ayudar, sin duda alguna, pero aquí una gota de agua jamás podrá provocar una tormenta.

3.- No reconocer el hecho gubernamental, habiéndose solicitado, demandado y hasta exigido como condicionante desde su propio establecimiento durante 26 años, para impedir que la economía se sometiera a restricciones que se pudieran traducir en su achicamiento, equivaldría a tener que describir y explicar lo que, insistentemente, se ha dicho que se requería para que se produzca un reoxigenamiento económico nacional.

4.- Lo hizo, y, como sucediera en su momento con el ya fallecido Rafael Caldera durante su segundo mandato, apoyándose en el soporte de tres ministros de alto calibre del sector económico, a saber: Teodoro Petkoff, Luis Raúl Matos Azócar y Freddy Rojas Parra, queda ahora pendiente el resultado del paso dado.

5.- A ellos, definitivamente, les funcionó hasta donde se permitió que eso sucediera. Pero si lo que sucede hoy se somete a un exigente cortoplacismo y se desestima la necesidad de fortalecer las bases de sustentación, el paso asumido se convertirá en decepción. Hay que empujar para que los resultados sean realmente positivos, y que, de acuerdo a la opinión de quienes están calibrando potenciales efectos, debería traducirse en un acoplamiento de la economía a los recursos disponibles.

6.- 0tros, en cambio, consideran que debe ser lo contrario: acelerar decisiones capaces de activar inversiones privadas nacionales e internacionales, y no exclusivamente de lo que el Estado pueda o no hacer.

7.- Mejor dicho, no temerle a la osadía de la decisión inicial, y admitir que lo hecho pudiera convertirse en una respuesta ante las exigencias del gran reto económico nacional, que incluye atrevidas decisiones como la que formuló hace pocos días un gobernador regional. Él dijo que le distribución del servicio eléctrico debería estar en manos de particulares. ¿Causas?: porque no es “estratégico”, y es una manera de cobrar el servicio, producir ingresos y promover inversiones para el mantenimiento y financiamiento de nueva generación.

El Ejecutivo lo controla todo

8.- El sector agropecuario, con todas las limitaciones que le rodean para ampliar el espacio productivo, adecuar dicha producción para convertirse en una sustentable alternativa competitiva fuera del territorio nacional, ha estado ganándose parte importante del mercado internacional del Continente.

9.-Las referencias sectoriales indican que las exportaciones se han desplazado así: de 47,4 millones de dólares en el 2013, pasaron a ubicarse en 322,3 millones en el 2017, hasta colocarse durante el año pasado en 337,1 millones de dólares, a la vez que se confía en que para el 2019 el total pudiera posicionarse alrededor de los 500 millones de dólares. La lectura que se hace de lo sucedido, describe que se trata de una “recuperación” sectorial a nivel productivo y exportador.

10.- Pero no basta en un ambiente en el que el Ejecutivo lo controla todo, y desatiende la exhortación de aquellos que insisten en que “hay que hacer un censo de lo que fue expropiado y asumir como compromiso la posibilidad de su recuperación”, incluso, apelando a las alternativas privatizadoras.

11.- “Privatizar es tan audaz como decirle no al control de cambio”, además de admitir que lo expropiado, en gran parte, puede recuperarse si se facilitan condiciones para que las inversiones privadas se manifiesten.

12.- Dicho censo arroja que el ascenso expropiador de 17 unidades productivas o comerciales en el 2007, de 25 al año siguiente, de 131 en el 2009 y 174 en el 2010, ofrecen alternativas privatizadores de 347 unidades hasta ese momento. Pero, además, de una opción para identificar y de admitir que hay otras 200 unidades que pueden pasar a convertirse en una modalidad sustitutiva de la dependencia de los mercados internacionales.

13.- Qué producir, dónde hacerlo, cómo hacerlo y en qué condiciones invertir hay que admitirlo y asumirlo como una posibilidad cierta para la Venezuela de hoy y la de mañana. Y es tan cierto y válido como responderle gallardamente a lo que se insiste en describir alrededor del comercio de los servicios, y lo cual tiene en la actividad turística a uno de sus aliados excepcionales.

14.- No obstante, la aceptación de lo que eso plantea hay que desvincularlo de la ya superada convicción de que tales pensamientos, planteamientos y apertura en su aprovechamiento, sólo puede darse si se acomete con financiamiento público o con una participación financiera privada apoyada en una banca, cuya mayor dedicación, por lo pronto, está encaminada a no perder los espacios ganados históricamente en el mercado venezolano.

Lo original alza su voz

15.- Las inversiones familiares, especialmente en bienes de uso particular, incluso colectivos, han comenzado a cambiar en Venezuela el esquema de la compra en respuesta a la contingencia. No necesariamente guarda relación con la no comprobada seguridad de que “ya la dolarización pasó a dominar el proceso de transacciones comerciales”.

16.- Por el contrario, lo que se aprecia detalladamente, es que los costos están siendo calibrados en respuesta a la importancia de la duración de lo que se adquiere, y no atendiendo a la importancia del rendimiento de la inversión.

17.- ¿Se impone el negocio puerta a puerta o modalidad del régimen de compra internacional, influido por la alternativa de la globalización? Es una prematura afirmación. Lo que sí es cierto, es que aquellos que pueden invertir, han estado imponiendo su convicción de que cada compra debe corresponderse con la calidad y, desde luego, la originalidad de componentes y/o sustitutos. “No más ingeniería de copia, ni mucho menos cacerías arancelarias fraudulentas”.

tsociasl@gmail.com

 

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