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Rusia no le va a facilitar a EEUU la caída de Nicolás Maduro

 

“Rusia no es un actor constructivo, es un actor que usa el poder militar para mantener regímenes. No para una transición. Mientras EEUU exija que se vaya Nicolás Maduro, Rusia no va a aceptarlo”. Esa es la visión de Mira Milosevich, investigadora principal del Real Instituto Elcano de Madrid y especializada en asuntos rusos, en esta entrevista al diario ALnavío. Milosevich dice que la reunión entre Pompeo y Lavrov “alimenta la aspiración de Rusia de ser una gran potencia”.

María Rodríguez (ALN)

La reunión de este lunes entre el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, y el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, en Finlandia generó una gran expectación. Sobre todo por el tema a tratar: la crisis de Venezuela. En un momento de tan alta tensión en ese país, ¿qué supone el solo hecho de la reunión EEUU-Rusia? ¿Por qué Pompeo quería ver a Lavrov? ¿Qué gana Rusia con todo esto? Lavrov y Pompeo se reunirán de nuevo el 14 de mayo en la ciudada rusa de Sochi, según una fuente del Ministerio de Exteriores ruso citada por el portal Sputnik.

Tras la reunión Lavrov dijo que nadie apoya una opción militar en Venezuela. ¿Es así? ¿Qué pueden ofrecer Estados Unidos y Juan Guaidó a Rusia para que esta facilite una transición en Venezuela? Muchas preguntas a las que responde en esta entrevista con el diario ALnavío Mira Milosevich, investigadora principal del Real Instituto Elcano, de Madrid, y especializada en asuntos rusos.

– ¿Qué supone la reunión entre Pompeo y Lavrov en un momento de tan alta tensión en Venezuela?

– EEUU es consciente de que Rusia es el país -junto con China– que tiene mayores intereses económicos en Venezuela. Esta es una de las razones por las que apoya el régimen de Maduro. En Venezuela, Rusia está presente sobre todo en el área de energía. Además 73% de todo el armamento que Rusia vende en América Latina va a Venezuela. También está el vínculo con el régimen bolivariano. Primero con Hugo Chávez, después con Nicolás Maduro. China también tiene ese vínculo, pero no es un país que tan abiertamente desafía a EEUU como lo hace Rusia.

– ¿Por qué razones específicas Pompeo quiso ver a Lavrov?

– Lo primero por transmitir una imagen de diálogo. La imagen de EEUU como un país que quiere dialogar con otro que explícitamente apoya al régimen de Maduro. Otra razón: porque los estadounidenses no han olvidado a Siria. Rusia clarísimamente ha salvado el régimen de Bashar Al-Assad en contra del deseo de EEUU y de los occidentales. Un tercer punto para la reunión Pompeo-Lavrov es ver hasta dónde puede llegar Rusia. Venezuela realmente es el caso donde se verá cuál es el límite del poder real de Rusia en América Latina. Al final, el papel de Rusia en Siria y Venezuela no es sólo por Siria y Venezuela, es por el orden mundial, por la competencia entre Rusia y EEUU y sobre todo por el deseo de Rusia de volver a ser y a valerse como una gran potencia. Cuando Pompeo se ve con Lavrov, alimenta esta aspiración de ser una potencia. Pero en este momento ni EEUU ni Rusia tienen un interés en que haya una guerra civil en Venezuela. No pienso que Pompeo crea que los rusos pueden convencer a Maduro de que se vaya voluntariamente. No lo creo. Pompeo no es una persona naif. Sabe que los rusos no lo van a hacer, pero desde luego quiere dejar esta imagen de diálogo. Sobre todo de diálogo más que de cooperación.

– ¿Qué pediría Rusia para facilitar una transición en Venezuela?

– Hay que tener dos cosas claras. Rusia, desde la caída de Muamar el Gadafi en Libia por intervención de la OTAN y apoyada por EEUU, dijo que no va a permitir en el mundo ningún cambio de régimen porque lo quiera EEUU. Su intervención en Siria ha sido la de impedir que un régimen más cambie porque lo quiera EEUU u Occidente en general. En Venezuela igual: es la batalla por no permitir que caiga el régimen de Nicolás Maduro simplemente porque lo quiere EEUU. Pero los rusos saben que no es sólo porque lo quiere EEUU. Y Venezuela mientras está en un estado catastrófico en todos los términos.

– También están los intereses económicos…

Sí. Sobre todo en el campo de la energía. Además de contratos están los acuerdos personales, primero entre Vladimir Putin y Chávez y luego entre Putin y Maduro. Hay una dimensión geopolítica de que Rusia no quiere permitir que EEUU cambie un gobierno y hay una dimensión económica, que es conservar sus intereses económicos. En el caso de que cambie el régimen en Venezuela, Rusia podría de alguna u otra manera cobrar lo que le corresponde. La parte económica, por supuesto, es muy importante, pero no hay que obviar ni mucho menos la parte geopolítica y detrás de todo, la idea repetitiva de que Rusia quiere ser una gran potencia.

– ¿Qué podría darle EEUU a Rusia para facilitar una transición en Venezuela?

– Rusia no es un actor constructivo. Lo que hemos visto hasta ahora de Rusia es que es un actor que usa el poder militar para mantener regímenes. No para una transición. Mientras EEUU exija que se vaya Nicolás Maduro, Rusia no va a aceptarlo. Puede aceptar otro tipo de condiciones y colaborar en ello. Y que sólo el pueblo venezolano destituya a Maduro, no EEUU.

– ¿Cómo puede colaborar Rusia?

– Puede hablar con la oposición. Pero Rusia no va a facilitar la caída de Nicolás Maduro. No quiere caer en la política de EEUU.

Lo que hemos visto hasta ahora de Rusia es que es un actor que usa el poder militar para mantener regímenes.

– ¿Qué puede ofrecer Guaidó a Rusia para esa transición?

– Le puede garantizar el pago de la deuda de Venezuela y los intereses económicos de Rusia. Eso puede hacerlo. No tenemos todos los datos de hasta dónde llega la financiación de Rusia y hasta dónde está metida en Venezuela. Pero en lo que se refiere a intereses económicos estrictamente hablando, no veo razón de por qué Guaidó no lo haría. El problema es qué hacer con Maduro. Porque Rusia no reconoce a Guaidó. Tampoco China, Irán, Turquía

– Tras la reunión entre Lavrov y Pompeo, el ministro ruso dijo a la prensa: “De mis contactos con los socios norteamericanos y otros socios en Europa y América Latina, no veo que haya personas que apoyen una opción militar”. ¿Queda, pues, descartada una intervención militar en Venezuela? ¿O se trata de un lenguaje diplomático y aún hay posibilidades?

– Los americanos hablan en serio cuando dicen que no está descartada ninguna opción, incluida la militar. Pero Lavrov, un zorro viejo, astuto, que lleva muchos años en la política internacional, sabe que Europa no va a apoyar una intervención en Venezuela. Los vecinos de América Latina tampoco. Al final las intervenciones militares son muy impopulares. Además, Venezuela es un país enorme y Caracasuna ciudad complicadísima de conquistar. La opción militar sería muy compleja y sobre todo no tendría ningún sentido si no se tiene el apoyo del pueblo venezolano. Cualquier intervención militar en Venezuela tiene el gran riesgo de provocar una guerra civil.

– Lavrov también dijo que Putin ha acordado reunirse con Trump cuando tenga la posibilidad de hacerlo. ¿Quién puede sacarle más partido a esa reunión, EEUU o Rusia?

– De si hay o no reunión, si no se ha puesto fecha concreta, no me fiaría demasiado. Es un lenguaje diplomático. Han intentado reunirse en varias ocasiones y hay mucha gente que quiere impedir esa reunión. Si la reunión finalmente se produce, Rusia ganaría ciertos milímetros en su acercamiento a EEUU. Ahora bien, el diálogo tiene que ser lo último que se excluya. Se deben reunir, pero eso está muy lejos de una cooperación y de fiarse de Rusia.

 

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