Inicio > Economía > Banqueros y empresarios: Maduro perdió el control de la economía

Banqueros y empresarios: Maduro perdió el control de la economía

 

A los líderes de empresas y a los líderes de la banca no les queda duda alguna de que el régimen de Maduro perdió la iniciativa económica. Cualquiera responderá que se trata de una afirmación obvia en vista de los resultados de todos estos años de desgobierno. Pero los banqueros y los empresarios conjugan otros elementos.

Juan Carlos Zapata

Un banquero señaló: “Perdieron el control”. Otro asegura: “Están aturdidos”. Un empresario afirmó: “No entienden lo que está pasando con la economía”. Un dirigente gremial, que suele reunirse con ministros y funcionarios, aseguró: “Se han quedado sin equipo. Los pocos técnicos con los cuales contaban ya no están”.

Hace poco, un alto funcionario se quejó ante un empresario de no saber cuál rumbo seguir, y en lo personal, se mostró impotente, desafortunado, por haber aceptado el cargo que ocupa. Es que los problemas lo superan, lo desbordan.

Los bancos tienen vida artificial. “Todos los bancos están idos”, apunta un banquero, una forma de expresar la tragedia bancaria. Y esto incumbe tanto a los bancos públicos como a los privados. Las empresas mueren todos los días. Banqueros y empresarios sostienen con ahorros personales las operaciones cotidianas, un costo en el que ya muchos no quieren seguir incurriendo. Esta disyuntiva les quita el sueño: Dejar lo que se posee en Venezuela, o salvar lo que se tiene afuera.

Tan aturdidos que se toman iniciativas de este calibre: que ahora sea el Ejecutivo de Nicolás Maduro y el Banco Central de Venezuela el que solicite al sector privado cooperación para ver cómo implementa un mercado libre del dólar. Los empresarios oyen y no se lo creen. Y comentan, cómo es que después de tantos años decidiendo e imponiendo en solitario la política de controles, pretenda el régimen algún tipo de colaboración. No suena creíble. No para los empresarios, que insisten:

-No hay seguimiento a las medidas que se toman. Por ejemplo, la receta contra la hiperinflación. Por un lado el Banco Central restringe la liquidez y, por el otro, PDVSA inyecta liquidez, y esta liquidez presiona el dólar, y si el dólar sube, suben los precios, y se acelera la inflación. A los bancos se les congela la liquidez para que no aprueben créditos. En la práctica, PDVSA se comporta como un prestador.

O está el caso que recién reseñó KonZapata. La decisión del BCV de que los bonos del Estado no pueden ser transados en el territorio nacional; ni siquiera sirven los bonos como garantía para operaciones de inyección de liquidez a los bancos, dejándolos fuera de cámara de compensación, con lo cual, el BCV, con esa medida, responde al dictado de las sanciones de los Estados Unidos.

-Incongruencia económica e incongruencia política -expresó un banquero al analizar la decisión.

Medidas de esta naturaleza ponen de relieve la falta de liderazgo, la falta de equipo, la falta de política, en el terreno de la economía. Si no hay seguimiento se improvisa. El BCV se quedó sin instrumentos, dicen los banqueros.

Los bancos tienen vida artificial. “Todos los bancos están idos”, apunta un banquero, una forma de expresar la tragedia bancaria. Y esto incumbe tanto a los bancos públicos como a los privados. Las empresas mueren todos los días. Banqueros y empresarios sostienen con ahorros personales las operaciones cotidianas, un costo en el que ya muchos no quieren seguir incurriendo. Esta disyuntiva les quita el sueño: Dejar lo que se posee en Venezuela, o salvar lo que se tiene afuera. El margen de maniobra para continuar en el país se agotó hace buen rato. Se le agotó a los empresarios y banqueros y se le agotó a Maduro. Un viejo banquero señala:

-La capacidad política ha salvado a Maduro. Ha sobrevivido apelando a la maniobra política. Esta también se agota.

Hay banqueros que tienen la llave del banco preparada. No descartan –y hasta la esperan- la intervención.

 

Te puede interesar

Loading...
Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »