Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > Julio Escalona: El evangelio de Eleazar

Julio Escalona: El evangelio de Eleazar

 

Su presencia espiritual a través de su obra escrita, su militancia revolucionaria, su existencia solidaria y plena de amor altruista, dar sin esperar nada a cambio; su dedicación a defender al pueblo explotado, ese que la vida política tiende a dejar sin voz, la encontró en Eleazar, esa presencia espiritual, digo, será más poderosa que su vida material que la muerte se lleva.

Sin ser apóstol, escribió lo que yo llamo, los evangelios de Eleazar, que no dudo, llegaron a Dios, en quien no creía, pero Dios sabe distinguir a los falsos profetas, de los que se dedican a hacer por el prójimo, sin que este lo sepa, sin esperar reconocimientos. Los obtuvo, sin necesidad de buscar padrinos políticos. Jamás los necesitó. Su obra tuvo un ámbito nacional y mundial.

No hubo tema que estuviera fuera de sus preocupaciones, como su columna, “Los Domingos de Díaz Rangel”. Ningún dolor, tristeza, alegría, le fue ajeno.

Osadamente defendió sus creencias en la democracia, la soberanía nacional y el socialismo. Contra la dictadura de Pérez Jiménez, fue uno de los actores clave en la huelga de periodistas que, en enero de 1958, contribuyó al derrocamiento del dictador. En los años 60, se enfrentó a la tiranía betancurista, que le costó más de 2 años de prisión en el Cuartel San Carlos.

Fue un gremialista, no un sindicalero: la Asociación Venezolana de Periodistas, el Sindicato de Trabajadores de la Prensa, el Colegio de Periodistas, la Federación Latinoamericana de Periodistas, son hijos de su tesón y pasión por la libertad de información y la defensa de los trabajadores. La libertad de información fue otra de sus trincheras. Convirtiéndola, con la asesoría de Beltrán Haddad, un querido amigo común, en los artículos 57 y 58 de la CRBV. Aún le quedó tiempo para ser un destacado académico, siendo director de la Escuela de Comunicación Social de la UCV y maestro de generaciones de periodistas.

Conocí de cerca a Eleazar cuando en 1963 se realizó un encuentro entre Pompeyo Márquez y Eleazar, representantes del PCV y Américo Martín y yo, representantes del MIR. En el fragor de la lucha armada, próximas las elecciones para presidente de la República, había una intensa discusión.

Continúas tu camino Eleazar, cultivando semillas que sembraste. Ahora las cosechas en el plano espiritual y te llevan a otros misterios.

 

Te puede interesar

Loading...
Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »