Inicio > Opinión > Cesáreo Espinal Vásquez: Resucitemos en Cristo

Cesáreo Espinal Vásquez: Resucitemos en Cristo

 

“…¿Y si se hallan diez justos?…se salvará Sodoma…” Génesis 18:23-33

Resurrección significa levantarse, resurgir y renacer  a una nueva vida en el cristianismo, morir en Dios para la vida eterna. El ser humano lleva consigo la aspiración natural y religiosa de la inmortalidad celestial. En el cristianismo, la resurrección de Cristo es la piedra angular de la fe en la resurrección, es la pascua al romperse la materia liberando el espíritu. La resurrección no es únicamente morir para resucitar, porque el alma muere y resucita día a día por nuestras obras y conductas y resucitamos en Cristo en el “aleluya” dando gracias a Dios al renacer a una nueva vida con buenas acciones, con  sentimientos nobles y amor fraternal. Todas  las  religiones  monoteístas tienen sus  orígenes  en  el Dios Único, Omnipotente y Justo, es el mismo  Dios de Abraham, de Cristo y de Mahoma, pero el poder político, pretendiendo ser el ungido de Dios, ser el monarca absolutista o reinar detrás del trono con ambiciones desmedidas y corruptas, tornaron la armonía y la paz en  guerras y odios para sucumbir en doctrinas económicas y sociales extremistas propugnando el ideal social pero subyugando conciencia y convirtiendo al pueblo hipnotizado en la esclavitud mas indigna al cercenar el libre desenvolvimiento de la personalidad; ello, no es solo en el socialismo marxista y tiránico sino también en la democracia capitalista y salvaje, perdiéndose por supuesto, la justeza en la sana  convivencia social. La búsqueda de los diez justos, no ha concluido desde el Génisis. Amaos los unos a los otros, pero hemos entendido “armaos los unos a los otros”. Castigar al justo por el pecador, es injusto porque no es la voluntad de Dios que es bondad, conciliación y perdón. La paz es el verdadero ideal social, es servicio, armonía y fraternidad para que todos los seres humanos cristianos, islámicos y judíos,  aferrémonos en cumplir la palabra de Dios en nuestros yo interno y con verdadero sentimiento humanitario y resucitemos todos los días en Cristo. Quien viva odiando muere abrazando su peor enemigo, el odio. Dios ni es bueno ni malo, es Justo. La humanidad reclama evolución justa de conciencia en la relación capital y trabajo. La revolución política permanente del socialismo marxista es la degradación infamante del verdadero socialismo humanitario y en la democracia capitalista, salvaje y demagógica, se cercena la verdadera democracia periclitada, de igualdad y libertad, que aspira una sociedad justa. La paz, es el ideal social porque “Vivir por vivir, no es vivir, vivir en paz es vivir”. Resucitemos en Cristo.

cjev34@gmail.com

 

Te puede interesar

Loading...
Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »