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Pedro R. García: ¿Es posible elecciones, paz y libertad en el país…?

 

La paz la “Eirene” divina de los griegos.

“En el enrarecimiento signado por a intransigencia del liderazgo que regenta al país, de algunos sectores que intentan orientar a la mayoría es refrescante citar al poeta Antonio Machado: Continué usted, señor Rodríguez, desarrollando el tema. En una República cristiana habla Rodríguez, en clase de oratoria, democrática y liberal conviene otorgar al demonio carta de naturaleza y ciudadanía, obligarlo a vivir dentro de la ley, prescribirle deberes a cambio de concederle sus derechos, sobre  todo el específicamente demoníaco. Que tal demonio nos hable, que ponga cátedra, señores. No os asustéis. El demonio, a última hora, no tiene razón; pero tiene razones y hay que escucharlas todas”. En Mileto la ciudad de los fundadores de la abstracción filosófica en la más antigua ciudad de Jonia, junto a los tejedores nació en el año 611 antes de Cristo, Anaximandro, de oficio pensador; allí protegido por los leones que guardan la entrada marítima de la ciudad, murió también en el 546,  a. C. Sus escritos formaron el primer libro en prosa que antes que él la lengua estaba en manos de los poetas. Así pues este griego de Mileto es el primer escritor del tiempo histórico, es quien inaugura en uno de sus textos la palabra justicia para desvelo de los gobernantes, fueron aquellos que la historia conoce  con los modesto nombres de Aristóteles, Sócrates, Platón, Seneca, Santo Tomás de Aquino, Leibniz, Kant, Heidegger, Jaspers, y un gobernante que por escribir sobre la justicia perdió el gobierno. Se llamaba Alfonso ese hombre excepcional que quiso arrancar la justicia de la poesía y la filosofía y ponerla al servicio del poder, y que no tuviera otro propósito distinto al claro, directo, y eficaz obrar de la justicia. Escribió Alfonso en los años 1.256 y 1.263, para que permaneciera en el Libro de las Leyes, para el uso del buen gobierno. Puso especial cuidado en la tercera partida, escritura sencilla, con vibración de poeta, con la metafísica del filosofo, con el prudencia del buen gobernante, “que fabla de la justicia”, y redacto en la ley II: Pro muy grande es el que nace de la justicia: ca el que la ha en si, faz el benir cuerdamente e si e sin mala estancia, e sin yerro, e con mesura e una faze pro a los otros”. Aquella Constitución denominada las siete partidas fue redactada para perdurar, una de las ultimas provincias que se debió y no se gobernó con su letra, fue la región en el nuevo mundo yamada Venezuela a la que no vislumbro ni por asomo el Rey Alfonso, que también tenia una ciudad con frente marítimo yamada Coro, y una de Tejedores en el Tocuyo, y una ciudad de pensadores Carora. Años después una mañana escribió: “Don Pedro Montero en su Repertorio para uso Privado”, después de conocerse el establecimiento del nuevo gobierno llamado federal, que imponía otra Constitución a punta de bayoneta. El sabio Don Alfonso en su 7ma. partida dice “que los que administran justicia aunque obren bien, preciso es que enemigos tengan”. Según Paúl Valery, la paz es el “estado de cosas en el que la hostilidad natural de los hombres entre si debe manifestarse por medio de creaciones, en lugar de traducirse por destrucciones como ocurre en la guerra”. Señala Fernando Savater: “creo que la imagen de la paz, como estado beatifico del amor universal, en el que toda rencilla y toda tensión haya acabado, es indigerible: si algún día los hombre dejasen totalmente de odiarse, dejarían de amarse también. Los enfrentamientos de intereses, las rivalidades, la pugna cruel y tierna de todos contra todos, no son forzosamente aspectos de la realidad humana incompatible con la paz. Pero la paz entendida de modo dinámico no congelada en dulzarrona vacuidad”. En el diálogo El Menón: Sócrates demuestra que también un joven esclavo sin instrucción ninguna, puede yegar por sus propias deducciones a avanzar en el campo de la geometría. La razón no exige nada especial para funcionar, ni fe ni preparación espiritual, ni pureza de alma o de sentimientos, ni pertenecer a un determinado linaje o a determinada etnia: solo pide ser usada. Si no queremos que sean los dioses o ciertos hombres privilegiados los que usurpen la autoridad social (es decir, quienes decidan cuál es la verdad que conviene a la comunidad) no queda otra alternativa que someternos a la autoridad de la razón como vía hacia la verdad. Pero la razón no está situada como un árbitro semidivino por encima de nosotros para zanjar nuestras disputas sino que funciona dentro de nosotros y entre nosotros.  No sólo tenemos que ser capaces de ejercer la razón en nuestras argumentaciones sino también y esto es muy importante y quizá aún más difícil debemos desarrollar la capacidad de ser convencidos por las mejores razones vengan de quien vengan.  No acata la autoridad democrática de la gnosis quien solo sabe manejarla a favor de sus tesis pero considera humillante ser persuadido por razones opuestas.  No basta con ser racional, es decir aplicar argumentos legítimos a cosas o hechos. Sino resulta no menos imprescindible ser sensato, o sea acoger en nuestras consideraciones el peso argumental de otras subjetividades que también se expresan lógicamente. Desde la perspectiva idealista, la verdad buscada es siempre resultado, no punto de partida: y esa búsqueda incluye la conversación entre iguales, la polémica, el debate la controversia. No como afirmación de la propia subjetividad sino como vía para alcanzar una verdad objetiva a través de las múltiples subjetividades. Si sabemos argumentar pero no sabemos dejarnos persuadir hará falta un jefe, un Dios o un gran experto que finalmente decida que es lo verdadero para todos.  La revelación elige a unos cuantos; la sabiduría puede ser elegida por cualquiera, por todos. Es lo común de la condición humana. Se puede fingir una revelación sublime o una intuición emotiva. Pero no se puede repetirlo con nosotros o en la voluntad de inferir) no esta facultado para seguir nuestro lógica y compartirlo o señalar errores. Frente a tantos vehículos privados, supuestamente velocísimos pero que quizás no se mueven de donde están, la razón es un servicio público intelectual: un ómnibus. (El nacimiento de la filosofía. Giorgio Collí, Tusquets, Barcelona).

Ubicando algunas pistas…

¿Estará marcando el reloj del tiempo la hora en que la paz instale su reinado y huyan despavoridas las sombras, las injusticias, y esa oscura abundancia de calamidades  que afligen la mirada del hombre? El horizonte esta incubado de densos nubarrones que auguran sino nos formulamos salidas, tiempos difíciles que han convertido nuestro coexistir diario en angustioso desvelo. Cuando escuchamos desde los pulpitos en que se han convertido las redes, los espacios de quienes regentan, los editoriales, en fin desde el entramado mediático, el nuevo poder simbólico imperante, a los falsos profetas, al grueso los lideres políticos, religiosos, académicos, financieros, y divos del espectáculo, pareciera advertirse que los jinetes del Apocalipsis están prestos para cabalgar sobre nuestro malogrado país y convertirlo en un espacio definitivo de desolación, muerte y yanto. Hay que hacerles un sincero yamado a la prudencia, al optimismo al residuo de sensatez a quienes fácticamente usurpan el gobierno y quienes aspiran a sucederles. La expresión paz, “hija dilecta de la justicia”, debe ser rescatada, limpiada de sectarismos tóxicos, de la reiterada demagogia de los centros de poder y esencialmente quienes desempeñan el ejercicio del liderazgo político. El término paz debe ser pronunciada cual invocación intima. Es un Mantra. Que resplandece en nuestra mente si la invocamos en forma de oración, repartiendo su abundancia espiritual entre el pueblo y quienes nos representan, y que estos y aquellos aunque sea por poco tiempo, establecer un orden con igualdad. En estos instantes penden sobre el país brutales perspectivas de fragmentación social creciente, de desconocidos fanatismos con tufo fascistoide, de confrontaciones larvadas, se impone un yamado intimista por la paz como respiración en la angustia que nos sofoca, que nos amenaza. Pero del invocar hay que conjugar el verbo obrar, y este obrar debe tener rostro, metas, una alianza alrededor de los temas más acuciantes que nos afectan a todos. Para su concreción se impone un accionar de cada uno de nosotros desde adentro, desde las profundidades del alma allí donde también imperan fuerzas instintivas y perversas de intereses individuales, grupales, económicos, seculares, que nada tienen que ver con la aspirada por la mayoría,  que es la paz de la República. Estamos claros que en un intento de sentarse a buscar causes que puedan encontrarnos con quienes resisten con obstinación y ceguera y que han constituido al CNE, El TSJ, La Fiscalía, Las FFAA, en su línea Maginot que como sabemos es inexpugnable frontalmente pero esponjosa por sus costados, más allá de la  reticencia de los seguidores de Chávez en su aprehensión por su  “dirección política” con insalvables contradicciones que se han expresado en todos los niveles estos días, pero que la dirección estratégica opositora no ha logrado ubicar el “símil” en el régimen de el bosque “impenetrable” de las Ardenas” que era la línea francesa de menor expectativa. Ante un escenario el propósito cardinal de una estrategia no es derrotar al enemigo en un encuentro sino quebrantar su resistencia hasta abatirlo definitivamente. En este sentido la posibilidad de un acuerdo que nos yeve a un evento electoral no deben ser visto como un medio y no como un fin, todo esto no implica que haya que abordar insospechados escenarios antes de esa fecha. Como el de el posicionamiento en la intención de voto de los ciudadanos hasta este momento ubicados mayoritariamente en la gruesa franja de los opositores, y los indecisos chavistas, pero que frente a un hecho como este como lo revelan los estudios de opinión su intención de asistir, a sufragar por un candidato opositor, s entren en pánico al ver amenazada su línea Maginot y como derivación  intenten una ves mas sofocar las condiciones electorales acordadas.

¿Frente a esto que hacer?

A lo impensado de todo conflicto se le yama en el Argot militar de los anglosajones “For af War”, la bruma de La Guerra. Esos imprevistos o complicaciones al hecho de que ningún hombre puede calcular la capacidad del genio humano o de su estupidez, ni la capacidad de su arrojo. La posibilidad de que el gobierno a pesar de un acuerdo sorprendan con más obstáculos e intenten hacer nugatoria la voluntad participatoria, cuadra con la visión estratégica de Chávez de dislocar al “Enemigo” introduciendo elementos de sorpresa, por eso es necesario prever una vía alterna al de la participación electoral. Asociado esto al nulo entusiasmo que podría generar el candidato de gobierno), por eso tempranamente con firmeza se debe exigir los elementos que fuesen pactados en la mesa, que corten cualquier intento de ventajismo del chavismo especialmente en el CNE, frente al que hay que hacer las modificaciones precisas que permitan reducir la desconfianza de los ciudadanos, si no es así, la suspicacia en el árbitro electoral se estimulará. La absurda persistencia dirigida a desalentar los electores, como alegremente se ha repetido, entre quienes propugnan (la salida) no ayudará  facilitar mejores condiciones. No es así y si se lograse articular esa “Fuerza creciente” por el contrario endurecerá ese entorno, de manera que habrá que cortarle contundentemente el paso a esta posibilidad. Por enésima vez pueden quedar desnudos frente al país que los escruta, los que hoy no tienen nada que exhibir en su gestión en la Asamblea Nacional frente al país que le dio su decidido apoyo, y no insistan en lo que vienen haciendo en oscuros cenáculos que pactadas las cuatro o cinco minorías minorías, (el 10% de los sectores de el país), ellos como los viejos magos apuestan a sacar del sombrero no conejos, pero si toda una tirada de “ungidos”, y en una suerte de celeste alquimia, retocar algún forzado personaje, y presentárselo camuflado a los electores en brillantes accesorios mediáticos, todo esto en capítulos de la ya vieja comedia bufa, que “Nos recuerda el mito griego del Eurobonos encerrados en sí mismo se comen su propia cola, representando la materialización en la figura del animal del eterno retorno, y que al mordérsela resulta en un acto de autofecundación” (El Mensaje de los Símbolos, Mitos, culturas y religiones. ed. Herder, Barcelona, 1992). Toda esta caricaturización ha logrado profundizar la ya marcada desconfianza que expresan por ellos grandes sectores, y si el régimen insiste en estrechar las salidas, políticas y electorales entonces será “cuerpo a cuerpo cuchillo en dientes que se zanjará este cotejo”, en su momento, ni antes ni después. Es ineludible que los sectores opositores encabezados por Juan Guaidó hagan un  decisivo e penetrante esfuerzo que consienta, enviar un mensaje que rescate esa franja de los habitantes de las barriadas populares a los que no logro entusiasmar la (MUD), enredados en su fragilidad conceptual dieron y dan palos a ciegas, mucha angustia por actual sin saber como. Hay que dotarse de un equipo balanceado que represente al mayor espectro posible de venezolanos, así como la articulación de unas acciones y proponérselas a ese sector mayoritario y otros factores que no aceptan su adscripción a la acción política de Juan, recomendable sería la lectura de un viejo documento como referente no para indexar, como pretendió el socialismo de influjo estalinista, o de desteñidos liberalismos, el cual frente a una atmósfera análoga fue suscrito por Alberto Carnevali, cara al endurecimiento de la confrontación con la dictadura de turno, el 24 de diciembre de 1.952, y que describió como “una política de acción coincidente”, explicó en ese momento buscaremos en esta coordinación “una acción coincidente” conservando cada partido su independencia ideológica y su autonomía organizativa interna. Esta coordinación debe responder a la consigna de que “todas las fuerzas políticas están obligadas a hacer respetar la Soberanía Nacional con los medios que dispongan”. En este momento debe ser entre otras el de marchar paralelos y entusiasmar con los que promueven una vía de un acuerdo, que nos yeve a un CNE concertado y un plan de transición y se convoque en el corto plazo unas lecciones, tratando de incitar a los que tienen severas vacilaciones por participar, y nos anuncian descabelladas acciones “como la salida ya” para finalmente encontrarse en la decisión más conveniente y cumplir la vieja máxima militar de marchar separados y atacar concentrados, materializando el axioma estratégico del “objetivo alterno” como lo simplifico el General Sherman o seremos nosotros los que estaremos colocados una vez más en las próximas días, entre los Cuernos de un Dilema. Y no vengan después a recurrir a la categoría de engañados inconcientes; o que fue lo que le aconsejaron los que Nietzsche yamaba “Bildungsphilister o Zafios Doctos, ignorantes que se escudan en los títulos académicos pero carecen de erudición verdadera por su falta de curiosidad y su estrechura de miras”.

 “El grito que sale de las gargantas conturbadas de todos los venezolanos pide paz”

pedrorafaelgarciamolina@yahoo.com

 

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