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Enrique Meléndez: Sin luz, sin agua, sin comunicación

 

Pero también pudiera ser una conjura de un grupo de brujos, contratados por Juan Guaidó y Donald Trump, para sabotear al régimen de Nicolás Maduro, quien se ha convertido en un hombre feroz –el hombre fuerte de Venezuela, lo llaman algunos-, y ha resistido hasta ahora todas las embestidas; de modo que han montado un aquelarre, y han lanzado una maldición contra el sistema eléctrico nacional; tal vez por allí el hombre cede.

Si Nicolás Maduro en un primer momento dijo que el mega-apagón del 7 de marzo se debía a un ataque cibernético, lanzado desde Chicago y Huston, y si Jorge Rodríguez vendría con otra versión de los hechos; para luego venir Delcy Rodríguez con una versión diferente, y encima Nicolás Maduro terminar de hablar de un ataque con un fusil, también cabría la versión de una conjura de brujos; pues esta situación derivada de los apagones termina siendo la raya, que faltaba para desprestigiar por completo la competencia de esta gente como gobernante, y por eso se enredan en sus mismas palabras, y en las que no cree el pueblo para nada.

Incluso, hasta en eso no le son fieles al consejo de Goebbels para este tipo de hombre fuerte: miente, que una mentira dicha mil veces, termina convirtiéndose en verdad, y que ya venía del propio Maquiavelo. Es decir, se trata de un maquiavelismo, como se dice normalmente en política: el fin justifica los medios; porque el descaro con la mentira, tiene mucho más impacto, que cualquier otro medio de persuasión. Pero lo cierto del caso es que ni siquiera se han podido poner de acuerdo, con este de buscar un justificativo a esta situación, que ha derivado en una verdadera tragedia.

Obsérvese que Maduro ha hablado, incluso, de un ataque electromagnético; lo que le ha valido la burla de más de uno, tomando en cuenta que el electromagnetismo es lo que nos llega por ondas, sobre todo, a los medios radiales y de telecomunicaciones. He allí lo mal asesorado que está este señor. Es lo mismo: el sistema hidroeléctrico del Guri no puede recibir ningún ataque cibernético; pues allí a nada lo mueve una computadora. Se trata de un sistema hidráulico, es decir, casi mecánico, y que fue construido mucho antes de la era electrónica, y de donde más de uno ha comparado esta situación con el hecho del ataque a una licuadora o a una tostadora de pan proveniente, digamos, de una laptop.

Por supuesto, uno no deja de encontrar al chavista furibundo, que repite todas estas mentiras, como un loro, que sufre de incontinencia verbal; que decía Carlos Andrés Pérez que era el mal de Hugo Chávez, y entonces lo deja a uno sorprendido con tamaña abyección, pues nada justifica el hecho de que hayas tenido que ir a niveles de la época de la Venezuela de antes de la electricidad hidroeléctrica, proveniente del Guri; cuando entonces era por plantas locales, como se suministraba la electricidad, y las que trabajaban por racionamientos, como ya comienza a verse en estos momentos; cuando el propio oficialismo ha tenido que admitir, que va a tener que proceder, a ese respecto, y así vemos que la geografía nacional ha sido dividida por bloques; de modo que cada estado sufra un corte de electricidad de unas seis horas.

Lo cual incide en el bienestar de la familia; por una parte, que en aquellos casos en los que cuenta con una cocina de gas, la situación pudiera no ser tan grave, como en aquellos casos en los que en los que en el hogar hay cocina eléctrica; pero la circunstancia es que tampoco el gobierno se ha mostrado eficiente, en lo que respecta a la producción de gas, y si te quedaste sin gas, te llevó el demonio; pues por el momento su transporte no está muy garantizado, además de la poca producción que hay, no hay suministro de gasolina. De modo que por todas partes, la situación te lleva a cocinar, como se hacía en la época de Juan Vicente Gómez, que era con leña como se hacía.

Por la otra parte, incide en el trabajo, en la industria; en el proceso de producción, pues las máquinas y los equipos se paralizan. Viene el asueto obligado por parte del gobierno, y así tenemos un país paralizado, que sólo ha tenido unos ocho días laborables en el mes de marzo, como lo han reportado los gremios empresariales; lo cual es grave para una economía que presenta unos números en rojo.

Aparte de que si se va la electricidad, también se va el agua; si se toma en cuenta que todos los acueductos de Venezuela trabajan por bombeo; lo que ha llevado a mucha gente a servirse del agua, contenida hasta en las piscinas de los parques nacionales; como en el caso de Caracas, donde vimos a mucha gente acudir al Parque Los Caobos, y llenar botellones de agua de estos estanques; dejando a la vegetación acuática, como los nenúfares sin su elemento vital para su subsistencia, o auxiliarse una casa, que cuenta con un buen tanque o aljibe suficiente, con otra, y que es lo que más “enmerde” la vida del venezolano en estas circunstancias.

¿Cuánto es el número de fallecidos, que dejó como saldo este fenómeno, que está a punto de convertirse en flagelo, en los hospitales y en aquellos centros asistenciales, que requieren de la asistencia de un equipo médico? Nadie lo sabe, porque estamos ante una clase gobernante; cuya filosofía de gobierno se basa en la mentira, y en la opacidad de su gestión. Obsérvese que estas fallas en el suministro eléctrico ya venían siendo tan recurrentes, que se habían dado casos, en los que una operación quirúrgica había tenido que ser terminada, con el apoyo de la luz de los celulares; pues en medio del proceso se había interrumpido; red telefónica, por cierto, que en esta oportunidad no estaba tampoco tan garantizada; pues una interrupción tan prolongada, como las que hemos visto, dejó sin carga a la pila de nuestros aparatos, y así nos quedamos también sin comunicación.

melendezo.enrique@gmail.com

 

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