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Cesáreo Espinal Vásquez:  Una   constitución  justocrática

 

La ley es la voluntad escrita del pueblo…”.Valentín Espinal (1848)

Una Constitución Justocrática, es el poder de lo justo más allá del socialismo marxista, estatista y tiránico y de la democracia capitalista neo-liberal y salvaje de inquebrantable vigencia del Estado de Derecho Justo para el bien común, la seguridad y la justicia, de sana convivencia social y paz. Estamos viviendo tiempos azarosos de intranquilidad, inseguridad personal y jurídica, sin desarrollo social y económico de la nación y sin paz; por lo que atendiendo a la   progresividad de las leyes comenzando con la vigente Carta Magna, deberá pensarse en convocar una Asamblea Nacional Constituyente cumpliéndose con el invariable y obligante procedimiento previo del referendo consultivo porque esto no debe ser asunto de partido, sino de una sociedad justa. Nuestro país es República de Venezuela por lo que ha sido impropio calificarla de República Bolivariana y darle connotación de ser “refundada” por la revolución bolivariana, socialista-marxista en la Constitución de 1999, siendo obvio que todos los nacidos en esta tierra, somos bolivarianos. La declaratoria de Estado Federal es entelequia jurídica-política porque ni aún se ha respetado la descentralización, designándose “protectores políticos” en las Gobernaciones de Estado que no comulgan con el gobierno y así es con las llamadas Comunas que administran presupuestos sin ser funcionarios públicos, sobrepasándose las atribuciones Municipales. En el preámbulo de la vigente Constitución se dice que es “con el fin supremo de refundar la República”, lo cual es  de absoluta falsedad, porque se refunda cuando se ha dejado de existir y la República de Venezuela se fundó al separarse de la Gran Colombia en 1830, soberana e independiente y ha permanecido inmutable. En la Constitución Justocrática, las atribuciones de Jefe de Estado y de Jefe del Ejecutivo deben definirse con mayor propiedad, es decir, el Jefe del Ejecutivo, es ejercido por Presidente de la República y es el Jefe del Gobierno y no debe ser Jefe del Estado, sino el representante legal del Estado ni declarase  como gobierno revolucionario y bolivariano. Revolución  en política es cambio brusco de un sistema de gobierno y el sistema político de Venezuela es de un Estado democrático y social de derecho y de justicia (pero es letra muerta), el gobierno es socialista-marxista. Se deberá regresar a Congreso  de la República, con dos Cámara, Senadores y Diputados, por lo que al eliminarse la representación estadal en Asamblea Nacional, es un Estado centralista. El Tribunal Supremo de Justicia, debe rescatar su denominación de Corte Suprema de Justicia,  eliminándose el tropel de magistrados. La Sala Electoral debe ser de competencia de la Sala Político Administrativa. Los Magistrados de cada Sala deben ser integradas por tres Magistrados y en casos de interés nacional se decida en Sala Plena. Actualmente, con tantos integrantes, las causas ordinarias, no políticas, están en permanentes mora incurriéndose en “denegación de justicia”. La ley habilitante no debe existir, por ser rémora de dictaduras. La elección presidencial, sin reelección absoluta y con la segunda vuelta electoral y el Vice-Presidente Ejecutivo, electo conjuntamente con el Presidente.  Notas de reflexión para una Constitución Justocrática.

cjev34@gmail.com

 

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