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León Moraria: Cronología del jaque mate

 

Si alguna analogía puede establecerse entre el juego de ajedrez y lo ocurrido el lunes 4 de marzo con el arribo de Guaidó al aeropuerto Simón Bolívar de Maiquetía, es el de “jaque mate”. Ahí se dio la derrota definitiva del gobierno. La prolongación del juego está en los contados movimientos que pueda realizar el rey en su huida con el apoyo de dos torres (Rusia y China). Inútil prolongación de la agonía, por cuanto el gobierno de Maduro no tiene la más mínima posibilidad de sobrevivencia. Ningún plan de recuperación de la economía que elabore, puede brindarle alternativa de permanencia. Carece de financiamiento, hasta para las cuestiones más elementales del gasto público. Es criminal seguir financiándolo con la máquina de hacer billetes, como lo ha hecho durante los últimos seis años.

Resulta interesante revisar la cronología del “jaque mate”. Para ello es necesario remontarse al comienzo de la gran farsa que ha significado la denominada “Revolución bolivariana y socialista”. En 18 años, en ningún momento, con Chávez o con Maduro, se da un paso firme para instaurar el pregonado “socialismo”. Proyecto que nunca existió en la práctica ni en la mente de Chávez, pero sirvió para elaborar el discurso y enmascarar los planes verdaderos de entrega total de las riquezas del país al capital trasnacional. Vamos a tratar de demostrarlo:

A.- Constitución Nacional de 1999. Primera demostración que el proyecto chavista no es socialista ni mucho menos figuraba en la mente de Chávez como militar anticomunista, entrenado en la Escuela de las Américas de Guatemala, según propia confesión, y promovido de la noche a la mañana por Fidel Castro, sin tener méritos revolucionarios para liderizar la revolución socialista en Venezuela. Si el plan de socialismo existía en la mente de los constitucionalistas y del propio Chávez ¿Por qué en algún artículo de la Constitución, aun cuando fuera de refilón, no incluyeron la palabra “socialismo”? La Constitución de 1999 es la misma Constitución capitalista de 1961, con nueva redacción, con más artículos, pero, en esencia, lo mismo. Los brochazos de “Referendo Revocatorio” y “democracia participativa y protagónica”, han sido letra muerta, cuando el pueblo reclama su aplicación.

Pero, hay algo que es necesario señalar en la aprobación del Proyecto de Constitución por medio del Referendo Consultivo del 15 de diciembre de 1999. La mayoría de electores lo rechazó, aun cuando siempre se ha dicho lo contrario. Veamos las cifras:

Registro Electoral 11´022.031

Votos por el SI: 2´982.395;

Votos por el NO: 1´196.146;

Abstención 6´033.459 (54,74%).

Abstención + votos por el NO = 7´229.605.

La Constitución de 1999 fue rechazada por más de las dos terceras partes del electorado. Nació con plomo en el ala. ¿Será esta la causa para que la denominada, “mejor Constitución del mundo”, ocho años después (2007), ¿fuera sometida a la reforma de 65 artículos? De los cuales a Chávez sólo le interesaba el de la “Reelección continua”, lo demás era relleno para la galería. De nuevo la reforma de la Constitución es rechazada por el electorado. Entonces convocan a otro Referendo, sólo para aprobar la “relección continua”. Ya el hecho de haber aumentado el período presidencial de cinco a seis años, expresa el ansia de perpetuidad en el poder que tenía Chávez.

B.- Mayoría en la Asamblea Nacional. Durante 17 años (2000 – 2016), el chavismo gobernó con dominio en todos los poderes. Dominó la Asamblea Nacional, primero, por mayoría simple y luego, por mayoría absoluta. ¿Qué hizo con todo ese poder, para desarrollar el proyecto socialista y consolidarlo? ¡Nada! El tal , como ya lo hemos demostrado ni con la mayoría en la Asamblea Nacional. Cuando en diciembre del 2015 sufre aplastante derrota y pierde la Asamblea Nacional (2/3), el chavismo entra en pánico, se derrumba, se desespera, se angustia, en sus planes no figuraba que tal hecho pudiera ocurrir ¿De qué habían servido las limosnas repartidas durante 16 años, en la compra de conciencias? Tal desesperación lo lleva a transitar el camino que, paso a paso, lo conduce al “jaque mate”.

El primer desafuero lo comete al elegir magistrados para el TSJ, entre gallos y medianoche, en el ínterin que transcurre del 15 de diciembre 2015 y el 5 de enero 2016 (20 días). Con ese TSJ abre el camino que lo conduce indetenible al despeñadero en que se encuentra. Todo obstáculo que se le presente en su afán de permanencia en el gobierno, el TSJ se encarga de removerlo y legalizar las actuaciones de los otros poderes (Ejecutivo, CNE y Moral). Anula la elección de los tres diputados indígenas de Amazonas, pero, no ordena repetir la elección. Inventa el subterfugio que denomina “desacato” y desconoce toda atribución de la Asamblea Nacional, lo cual no constituye un atropello a un poder del Estado, sino, desconocimiento del electorado que, por votación mayoritaria la eligió. Burla la convocatoria a Referendo Revocatorio para la salida de Maduro. Nombra miembros para el CNE. Burla la convocatoria a elección de gobernadores y alcaldes en el tiempo que establece la Constitución. Y ante la protesta masiva de las mayorías nacionales por la situación de pobreza creada por las políticas económicas, justifica la represión que deja 156 muertos. Autoriza la convocatoria para una Asamblea Nacional Constituyente, con poderes plenipotenciarios sobre los demás poderes. Es así, como, paso a paso, el chavismo fabrica el féretro en el cual será llevado al basurero de la historia como el gobierno más nefasto de nuestra historia republicana.

C.-Sincretismo ideológico de Chávez. El ser social es parte muy importante en la formación de la personalidad. El ambiente familiar, pueblerino, de costumbres, creencias, medio ambiente, forja la mente del individuo para toda su vida. El ser social de un individuo nativo de Bailadores, es muy diferente al nativo de Sabaneta, Maracaibo o Guasipati. Chávez, como llanero, graba en la mente las falacias, prejuicios, creencias en espantos, brujas, ánimas en pena, La Llorona, La Mula Maniada, El Silbón, el mal de ojo, más el folclor sustentado en el machismo con la mentalidad del toro que domina la vaca, el caballo que domina la potranca. En política, la familia Chávez es goda, milita en Copei, de ahí la empatía que el doctor Caldera le expresa cuando en la Asamblea del Congreso, justifica el golpe de Estado del 4 de febrero. Luego, como presidente, Caldera le va a ratificar esa empatía, al decretar la amnistía para los militares golpistas del 4 de febrero.

Esa mente del niño Chávez, saturada de creencias, va a recibir en la Academia Militar la ideología que lo reafirma en el ser social (brujas y santería), y le colocan el “perro guardián” del anticomunismo, que caracteriza a los militares de los países latinoamericanos, recibido de la Escuela de las Américas de Panamá. Ser social e ideología militar contrarias a la esencia del pensamiento bolivariano del cual pretenden ser interpretes los militares, pero, olvidan algo fundamental en el pensamiento de Bolívar que era librepensador, jacobino, republicano, anticlerical, materialista y ateo.

¿De dónde saca Fidel Castro, que un personaje como Chávez, puede ser líder de una Revolución Socialista? ¡Ah! Es que a Fidel no le interesa el personaje ni el desempeño que pueda tener en un proceso revolucionario serio, sino, la marioneta apta para atender las necesidades de petróleo de la isla. Venezuela es un país de creciente desarrollo industrial, cuya riqueza, por la cercanía, puede satisfacer necesidades perentorias de Cuba, en lugar de Rusia o China a miles de kilómetros. Ya, ese intento de acercarse a Venezuela, Fidel lo realiza con Carlos Andrés Pérez. Deja de un lado los escrúpulos que CAP le pudieran despertar, por cuanto como ministro del Interior de Betancourt, había elaborado el expediente para pedir la expulsión de Cuba de la OEA en la reunión de cancilleres de Punta del Este (1962). Escoger entre el adversario y avezado político CAP y el inmaduro Chávez, para Fidel fue una elección sencilla.

¿Qué es lo primero que hace Chávez al salir de la cárcel de Yare? Viajar a la Argentina para reunirse con los “cara pintada”, militares que encarnan lo más tenebroso del anticomunismo, pero, constituyen la admiración de Chávez, futuro líder de la gran farsa denominada “Revolución Socialista”. Ya, en las actividades golpistas, Chávez se había vinculado a la embajada yanqui, por medio del coronel Hugo Posey. ¿Ignoraba el servicio de inteligencia de Cuba, los vínculos de Chávez, su anticomunismo y su personalidad paranoica, ególatra y culto a la personalidad? Fidel selecciona muy bien a su pupilo. Este es el punto de arranque, del desastre y ruina económica que condujo a nuestro país a la situación de pobreza, hambre desabastecimiento, escasez, carestía, inflación y desempleo actual.

Chávez, manipulado por Fidel y desviado del proyecto original que le habían preparado en la Escuela de las Américas de Guatemala, se encuentra ante un mar de contradicciones que le atosigan la mente. Ya como presidente y cachorro de un proceso revolucionario del cual no tiene ni la más remota idea, con citas sacadas del “revolucionario” poeta proimperialista Whitman; de Lucas Estrella con su “Oráculo del Guerrero”; de Tony Blair con su “tercera vía”; de Ceresole con su “pacto cívico/militar; nacionalismo, militarismo; partido único; las misiones; Venezuela potencia”; se enamora del pensamiento marxista de István Mészáros y declara el socialismo; para completar la ensalada, idealiza las ultra reaccionarias concepciones de Nietzsche (“El Superhombre”, “Así hablaba Zaratustra”). Este mar de contradicciones ideológicas, alimenta el comentario del filósofo trotskista inglés, Alan Woods:  – “para saber en que piensa Chávez, basta averiguar con quien conversó el día anterior o que libro le recomendaron.”

Ese sincretismo ideológico lo lleva a pretender juntar su “ser social”, con la ideología militar, con las ideas socialcristianas del doctor Caldera y con El Manifiesto Comunista de Marx y Engels. Si alguien quiere saber que es el chavismo, en esta probeta están los elementos.

D.- La clase obrera. No se puede concebir una Revolución Socialista sin la participación de la clase obrera. Constituye la columna vertebral del proceso. En la denominada “Revolución Socialista” venezolana, la clase obrera fue sustituida por el militarismo y por el partido único (PSUV). La clase obrera pasó a ser “cola de ratón”. Fue aplastada, domeñada, perseguida, sus líderes presos, sus reivindicaciones negadas, sus organizaciones sindicales vigiladas por los militares que actúan con prisa ante el menor asomo de movilización obrera. Las luchas y organizaciones obreras (sindicatos), sólo tienen un propósito, la toma del poder político y económico. Si el trabajo del obrero es lo único que crea riqueza, ésta debe estar a su servicio para atender sus necesidades elementales en todos los aspectos de la subsistencia. Pero la clase obrera a escala mundial renunció a su objetivo fundamental para vivir de las migajas que le caen del banquete capitalista. La clase obrera con la OIT a la cabeza, medra con todos los gobiernos para firmar contratos colectivos de salario, horas de trabajo, vacaciones y algunas prebendas, a eso se redujo su lucha. La clase obrera se halla de hinojos (“rodilla en tierra”) ante el enemigo de clase, la burguesía, para suplicarle dádivas, en lugar de plantear la lucha de masas para la toma del poder. Este tenía que haber sido el objetivo fundamental de la clase obrera en la cacareada “Revolución socialista” venezolana.

E.- Objetivos del socialismo. Hemos señalado elementos que demuestra como en Venezuela, en ningún momento de los últimos 18 años, hubo ni la más mínima intención de realizar el socialismo. Se hizo todo lo contrario. El socialismo tiene tres objetivos fundamentales:

Lucha de clases.

Cambio de las relaciones de producción.

Lucha contra la enajenación y alienación del trabajo.

En lugar de crear condiciones para la eliminación de clases sociales y la igualdad socialista,

se promocionó la división de clases, se alimentó el poder económico de la burguesía por el traslado de las divisas del petróleo a sus bancos, empresas capitalistas y de importación; se alimentó la clase media por el subsidio a la gasolina y bienes de consumo, por cuanto el proletariado no tiene automóvil ni consume bienes superfluos importados. Se profundizó la división, por ejemplo, Mercal para los pobres yPedeval para la clase media; hospitales y misión “Barrio Adentro” para los pobres; clínicas privadas para la clase media.

En 18 años no se realizó ningún cambio en las relaciones de producción, que siguen siendo capitalistas. Todo lo contrario, se aplicaron políticas neoliberales, como el caso de la caficultura – arruinada – por la restitución del intermediario que había sido eliminado cuando se creó la estructura económica de los caficultores durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez (1974) y luego con Luis Herrera, conformada porcooperativas, Paccas, Fondo Nacional del Café, como organismo de coordinación para la producción, la asistencia técnica, el crédito de suministro, la comercialización, torrefacción y exportación de la cuota asignada por la OIC (Organización Internacional del Café). Estructura económica y organización gremial AVC (Asociación Venezolana de Caficultores) que elevó la producción nacional de 600 mil quintales (1974) a 1 millón 600 mil quintales (1992). Valga el ejemplo para situaciones similares.

Se profundizo la enajenación del trabajo y en consecuencia mayor alienación por la pérdida de salario, por la pérdida de las prebendas conquistadas en los contratos colectivos, desconocidos por el compulsivo aumento de salario luego de cada devaluación de la moneda o para tratar de alcanzar la desbocada inflación – hiperinflación de un millón 500 mil % –

F.- Nuca más. El discurso de Guaidó, “nunca más”, lo hemos oído muchas veces: con los adecos el 18 de octubre del 45; con los militares en noviembre de 1948; el 23 de enero de 1958; en la campaña electoral de Chávez en 1998. Cada vez que se presenta crisis de poder y es inevitable el cambio de gobierno, la frase de marras, brota con inusitada convicción de los labios del líder ocasional. – “Vamos a realizar el cambio para que nunca más…”

G.- El Legado de Chávez. La ruina económica en que se encuentra hundida Venezuela por la quiebra de: PDVSA (la gallina de los huevos de oro); la siderúrgica y petroquímica; la agricultura, industria fabril, manufacturera y agroindustria; servicios de agua, electricidad, vialidad, transporte urbano e interurbano, hospitalarios; cierre de universidades por falta de profesores que renuncian debido a los bajos salarios y de estudiantes, por cuanto no pueden sufragar los gastos de subsistencia (transporte, alimentación, vivienda). La total parálisis del comercio por falta de abastecimiento de producción nacional o por importaciones.  La pérdida del poder adquisitivo del Bs, vuelto polvo debido a la constante devaluación, más los subsidios, que alimentan el contrabando de extracción hacia los países vecinos, ahora con monedas más fuertes. La catástrofe económica e institucional que padece Venezuela, constituye el “legado de Chávez”. Es injusto atribuírselo a Maduro, cuya misión ha sido administrar la ruina heredada. Maduro no ha tenido tiempo para tan descomunal fracaso.

H.- Conclusión. El socialismo no ha existido como proyecto del chavismo, por cuanto su

origen militarista/golpista – deserción del 4 de febrero – lo hace incompatible con la ideología militar que rige los ejércitos latinoamericanos, cuya función principal no es la defensa del respectivo país, sino, la lucha continental contra el comunismo. Para eso, el general Marshall creó en Bogotá la OEA y para justificarla, desataron el “bogotazo” con el asesinato de Gaitán, al achacárselo a la Unión Soviética y al comunismo internacional en su plan de dominación mundial.

Al chavismo durante 18 años le sobraron posibilidades para implementar el socialismo: (1) La Constitución de 1999. (2) La mayoría absoluta en la Asamblea Nacional. (3) El gran respaldo de masas. (4) Abundantes divisas del petróleo (100 US$/ barril), despilfarradas (un billón 500 mil millones de dólares en trece años). (5) La clase obrera. (6) Como convidado de piedra el PCV, que renunció a la primogenitura del socialismo, permitió la infamia nacionalsocialista del chavismo. Domingo Alberto Rangel decía que, de la Academia, cada militar sale con “Mi Lucha” de Hitler, bajo el brazo.

¿Por qué no se instauró el socialismo? Por que ese proyecto jamás existió en la mentalidad anticomunista de Chávez, Arias Cárdenas, Baduel, Visconti y el generalato (Ochoa Antich, Santelis), que participaron en el golpe de Estado del 4 de febrero. Su proyecto no es el socialismo, sino, CAMIMPEG, para formar parte de las transnacionales capitalistas dueñas de los recursos naturales y entrar en el Nuevo Orden Mundial. Ahora Venezuela con Guaidó como ficha del capitalismo, y los militares en posesión de los recursos naturales del país, pasan a desarrollar la segunda fase del proyecto capitalista de gobierno mundial. No es de extrañar que Guaidó haya seguido el mismo curso de Chávez en su formación para cumplir los planes del imperialismo como fase superior del capitalismo.

Decir que en Venezuela hay una revolución socialista es una infamia contra el socialismo que, a pesar de los intentos fracasados, sigue siendo la única alternativa a escala mundial frente a la servidumbre moderna impuesta por el capitalismo (1%), a las mayorías (99%).

¿Existe otra propuesta de cambio que no sea el socialismo? ¡Me gustaría conocerla!

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