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Hildelisa Cabello: A 200 años de su presencia histórica

 

Con el Congreso de Angostura nació institucionalidad de la América española

 *La historiadora Hildelisa Cabello, señala que para El Libertador, Simón Bolívar, fue de particular importancia, que los pueblos libertados viesen en la figura del Congreso, una fuente de felicidad colectiva; sin embargo, los avatares de la guerra no habían permitido la reunión de una asamblea constituyente desde 1811.

*Razona la especialista que “el tiempo histórico Bicentenario del Congreso de Angostura, está asociado a un interesante proceso que nace en Guayana, en el que se conjugaron ideas, sueños, luchas, enfrentamientos, tragedias, planes, hechos concretos y grandes realizaciones.

Cuando se cumplen 200 años de la presencia histórica del Congreso de Angostura este 15 de febrero, en la vida republicana de Venezuela y de la América española, conversamos con la destacada historiadora Lcda. Hildelisa Cabello Requena, incansable estudiosa de los referentes vinculados a ese proceso, en especial los enlazados a Guayana y su rol protagónico  en el mismo.

Para Cabello, autora de varios libros producto de su interés y acuciosas investigaciones sobre el tema histórico del sur venezolano, entre los que destacan sus estudios recientes sobre aspectos innovadores que amplían y dan significación al rol de la Provincia de Guayana en la gesta de la emancipación americana, “el tiempo histórico Bicentenario del Congreso de Angostura, está asociado a un interesante proceso en el que se conjugaron ideas, sueños, luchas, enfrentamientos, tragedias, planes, hechos concretos y grandes realizaciones, que tuvieron como escenario geopolítico principal las tierras bañadas por el Orinoco y el Caroní, y cómo artífices, a los más brillantes hombres nacidos en el continente americano y caribeño, unidos en su afán de luchar juntos contra el colonialismo español, por la justicia, la libertad e igualdad para todo un continente. Este glorioso período de nuestra historia política, en el que se echaron de manera definitiva las bases de nuestra vida republicana, no comenzó el 15 de febrero de 1819. Esta heroica etapa de nuestra historia se inició a fines de 1816, cuando el prócer Manuel Piar, convencido y seguro de triunfar sobre las fuerzas realistas asentadas en la Provincia de Guayana, se estableció en estas tierras, planificó y protagonizó la primera gran Campaña Libertadora Suramericana, que permitió en 1817, tomar el control sobre el extenso territorio sur del Orinoco, garantizando a la revolución, por primera vez y desde el comienzo de la guerra en 1810, un territorio libre, el control sobre los recursos logísticos que ofrecía la región, y muy particularmente, la estratégica navegación por el río Orinoco”.

Después de San Félix

Con esa clara percepción del proceso histórico, aduce Hildelisa Cabello que, “culminado el ciclo propiamente militar del Ejército Libertador en Guayana, asegurada la posesión sobre el territorio, comenzó el más brillante período de ejercicio político, ideológico  e intelectual del Libertador y de aquel grupo de comprometidos americanos, ésta vez, desde el Cuartel General de la revolución instalado en Angostura, declarada capital de la república el 1° de noviembre de 1817, y sede permanente del Consejo Provisional de Estado.  La liberación de la provincia de Guayana alentó el optimismo del Libertador, y entre 1817 y 1818 se consagró en Angostura a trazar los pasos para garantizar un régimen provisional de derecho a la república”. Agrega que “en ese período en Angostura se fecharan innumerables decretos, resoluciones, órdenes y proclamas para respaldar y oficializar las medidas y decisiones adoptadas por el Jefe Supremo, tendentes a organizar el Estado en todos los campos de la administración pública nacional: política, militar, civil, económica, judicial, social, migratoria, territorial, política exterior, otras. De ese época datan la redacción de códigos, leyes y reglamentos; creación de cortes y tribunales de justicia. Además, disposiciones específicas para el fomento de la agricultura, la cría y la minería; apertura de puertos para estimular el comercio con el exterior, brindó atención a la salud pública mediante la creación de hospitales y hospicios, dictó ordenanzas para la construcción de necrópolis y la vacunación antivariólica; protegió y reconoció la condición de ciudadano a la población indígena, otros”.

Precisamente, en ese contexto geopolítico y militar de la Magna Guerra de independencia -afirma HC- “se inscribe la más importante decisión adoptada por el Libertador, para convertir el gobierno de hecho, en un aparato de Gobierno constitucional: la convocatoria e instalación del Segundo Congreso Constituyente de Venezuela, más conocido como CONGRESO DE ANGOSTURA, cuyas funciones inició el 15 de febrero de 1819 y cesó el 31 de julio de 1821”. “Para Simón Bolívar, -señala- fue de particular importancia que los pueblos libertados viesen en la figura del congreso, una fuente de felicidad colectiva; pero los avatares de la guerra no habían permitido la reunión de una asamblea constituyente desde 1811. De tal manera que el nuevo clima geopolítico-militar le permitió, entre 1818 y 1819, además de fundar el Correo del Orinoco el 27 de junio de 1818, la convocatoria e instalación del Segundo Congreso de Venezuela (1819-1821). Estos dos eventos representaron el gran paso político, jurídico e ideológico en favor del proceso emancipador americano en esta crucial etapa de la revolución iniciada en Guayana en 1817. Desde entonces, la estratégica provincia del sur venezolano, además de proveedora de insumos materiales para la guerra y asilo seguro para los libertadores; vio transformar su capital en el centro del análisis, las discusiones y toma de decisiones que requería la república americana en ciernes; por entonces, Guayana fue convertida en el ancla de la República y Angostura en el ariete intelectual de la revolución, al decir de Cristóbal Mendoza y Gil Fortoul

Tareas fundamentales del Congreso de Angostura

A juicio de Hildelisa Cabello, “las dos grandes tareas del segundo congreso constituyente de Venezuela  reunido en la ciudad de Angostura, que destacan por su trascendencia política, nacional y continental, fueron: la presentación del proyecto y posterior sanción de una Constitución para la República de Venezuela, que fue expuesto por Simón Bolívar el 15 de febrero y aprobado el 15 de agosto de 1819, con algunas modificaciones; y la presentación del proyecto y posterior aprobación de la Ley Fundamental para integrar en una sola república a Venezuela y Nueva Granada. Este último, presentado por el Libertador el 14 de diciembre de 1819 y aprobado por el congreso el 17 de diciembre de ese mismo año”. Explica que: El texto Constitucional para Venezuela fue objeto de intensos debates. De éste fueron rechazados importantes artículos. Por ejemplo, se aprobó el Senado Vitalicio, excluyendo de su redacción final la condición de hereditario como estaba en el proyecto original de Simón Bolívar. El cuerpo legislativo quedó integrado por dos cámaras: el Senado Vitalicio y la Cámara de Representantes, elegidos cada cuatro años. La duración del período presidencial cada cuatro años, no seis como propuso el Jefe Supremo, reelegible por otro período.

Cambio de contextos

Esta Constitución –advierte HC- “no fue instrumentada por la situación bélica que vivía gran parte del territorio de Venezuela; además, la victoria del Ejército Libertador en la campaña de Boyacá en 1819, que liberó la Nueva Granada y la ocupación de Bogotá, reorientó las estrategias políticas del gobierno republicano, acelerando la unión de Venezuela y Nueva Granada, cuya ley fundacional había sido aprobada por el Congreso de Angostura, y su constitución sancionada por el Congreso Constituyente de Cúcuta, ciudad donde fue instalado y sesionó entre el 6 de mayo de 1821 y el 30 de agosto de ese mismo año”. A partir de entonces “El territorio de la república de Colombia fue conformado por el antiguo Virreinato de la Nueva Granada y de la Capitanía General de Venezuela. Se calcula la extensión de la nueva república en 2.000.000 Km2 y su población en 2.463.000 habitantes, aproximadamente. Desde el punto de vista de su denominación jurisdiccional y la organización política-territorial, a partir de 1821, las antiguas repúblicas fueron identificadas como Secciones, a saber: Venezuela, Cundinamarca (Nueva Granada) y, a partir de 1822, Ecuador. A su vez, éstas fueron ordenadas internamente en departamentos, provincias y cantones”.

Visión política e integracionista de Simón Bolívar

Expresa Hildelisa Cabello, que los autores que han analizado la convocatoria y realización del Congreso Constituyente de Angostura, coinciden en admitir la conveniencia de la importante reunión, por su impacto altamente positivo en beneficio de los intereses de la república. Significó convertir el gobierno de hecho en un aparato de Gobierno constitucional, para demostrarle al extranjero que ya la naciente República no se apoyaba solamente en el éxito de las armas. En virtud de ello se debían echar los fundamentos jurídicos de las instituciones republicanas; es decir,  implantar un régimen constitucional que aunque impracticable en aquel estado de beligerancia en que se encontraba gran parte del territorio de Venezuela, pues, las tres cuartas partes de este territorio permanecían bajo el control del Gobierno español, no dejaba tal ensayo político de “levantar el espíritu patriótico, templando los ánimos decaídos e insuflando halagadoras esperanzas para el porvenir”.  Otro logro importante alcanzado por Simón Bolívar, que sin duda se debe destacar del Congreso Constituyente de Angostura, fue el avance en su propósito e ideas integracionistas, que se expresó en la discusión y aprobación de la Ley Fundamental para la creación de la República de Colombia, y la subsecuente celebración del Congreso Constituyente  que sancionó  la Carta Magna que formalizó la unión política-territorial de las repúblicas de Venezuela y Colombia, en 1821. De tal manera que el sueño mirandino de una confederación latinoamericana de naciones para luchar por la libertad e independencia, defenderse de las amenazas y para la solución de conflictos entre los pueblos, fue un logro –efímero- alcanzado por Simón Bolívar en  el Congreso Constituyente de Angostura.

Unidad, Unidad, Unidad

Para concluir, aduce Hildelisa Cabello en su interesante exposición, que “la reunión celebrada en la ciudad de Angostura, ciertamente tenía el propósito de establecer los principios del pacto sobre el cual se fundaría la República; sin embargo, el Libertador no solo argumentó ampliamente sobre la organización de ésta y la división de los poderes donde debería descansar el tramado institucional del Estado, sino también, ofreció memorables reflexiones sobre la educación, el respeto por las normas y las leyes, la ética y la moral ciudadana, a cuyo fomento propuso una novedosa potestad republicana, que fue rechazada, conocida como el Poder Moral. La vigencia del exhorto del Padre de la Patria, en beneficio del fortalecimiento de los valores morales, éticos y ciudadanos adquiere otra dimensión cuando los repasamos hoy, doscientos años después”.

Observa la historiadora que, “en su memorable discurso, el Libertador cuestionó el comportamiento cívico de los venezolanos, a quienes les aconseja Unidad, Unidad, Unidad; y al referirse al amor y el respeto de sus compatriotas, por la república y las leyes, expresó: “Los venezolanos aman la patria, pero no aman sus leyes, (…), tampoco han podido amar a sus magistrados, porque eran inocuos, y los nuevos apenas son conocidos en la carrera en que han entrado”. Luego reflexiona: “Si no hay un respeto sagrado por la patria, por las leyes y por las autoridades, la sociedad es una confusión, un abismo; para sacar de este caos a nuestra naciente República, todas nuestras facultades morales no serán bastante, sino fundimos la masa del pueblo en un todo, la composición del Gobierno en un todo, la legislación en un todo y el espíritu nacional en un todo”.

En conclusión

La conclusión de Hildelisa  Cabello, es que “en fin, la ocupación y liberación de la Provincia de Guayana trajo como consecuencia, no solo un cambio radical en el teatro de operaciones militares de la revolución, sino también, en el curso político y la historia misma del proceso de independencia, venezolano y suramericano, que concluyó en Ayacucho en 1824. Visto así, Guayana, más allá de convertirse en un refugio, -como nos ha enseñado tradicionalmente la historiografía de la independencia-, fue convertida, entre 1817 y 1821, en el gran centro geoestratégico de operaciones y para la toma de decisiones de la revolución en marcha, a nivel continental. Dos frases célebres del Libertador confirman el cambio de rumbo que tomó la revolución de independencia a partir de ese momento: En 1817, dijo: “Empecemos la restauración de Venezuela por el Orinoco”; y en 1819, al instalar el Congreso de Angostura, sentenció seguro y confiado: “El tiempo de dar una base fija y eterna a la República ha llegado”.

-En este contexto se inscribe la más importante decisión política adoptada por el Libertador para brindar las bases filosóficas, ideológicas y constitucionales a la naciente república: reunir el Segundo Congreso Constituyente de Venezuela, cuya actuación jurídica y política se prolongó hasta 1821. Cinco largos, dramáticos y decisivos años que históricamente, para algunos connotados autores, han consagrado a “Guayana como matriz de la libertad americana” por los altos servicios ofrendados a la génesis republicana de todo un continente.

 

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