Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > José Antonio Gil Yepes: La trampa histórica

José Antonio Gil Yepes: La trampa histórica

 

Recientemente me preguntaron cuál de dos candidatos sería preferible para la oposición en las venideras elecciones. Me tomó algunos segundos caer en la cuenta de que la pregunta involucraba el peligro de contar los pollos antes de nacer. Obviamente, respondí que no era el momento de hacer otra cosa que lograr unidos el fijar ya unas elecciones.

En las redes sociales también hay planteamientos sobre las virtudes de tal o cual candidato, lo cual, tan es un elemento de desunión, que, en el 2012, ante el avance de la candidatura de Capriles frente a Chávez, el oficialismo jugó sucio adelantando la elección de gobernadores para dividir lo que estaba unido.

En mi libro, Escenarios para Venezuela 2017-2030, comparando las características de los 13 regímenes políticos de la Venezuela republicana, encuentro que en los supuestos cambios de dichos regímenes ha predominado el cambio de quién manda, en vez de con qué políticas gobierna y cómo toma decisiones. Este quítate tú pa’poneme yo contribuye a explicar la continuidad de los mecanismos de concentración del poder político, en detrimento de reglas de juego incluyentes y de mejores políticas públicas. La discusión por el quién gobierna es una trampa histórica que distrae nuestra atención de lo que más interesa a la mayoría: las políticas públicas y los resultados.

Lo importante en esta coyuntura es llegar a la aprobación del nuevo proceso electoral, recomponer el Consejo Nacional Electoral, establecer los observadores internacionales imparciales y el ajuste de las condiciones electorales a la ley y la equidad. Logrado esto, que luego se presenten todos los candidatos que lo deseen a una primaria de oposición y que enfoquen su campaña en lo bueno que van a hacer y no en destrozarse uno al otro. Sin esta primaria, el chavismo tiene la oportunidad de competir contra varios candidatos opositores debilitados y de plantar otros de apariencia opositora (como los que ya hemos visto), para dividir los votos válidos; pudiendo así el chavista quedar cercano al puntero de una oposición dividida.

@joseagilyepes

 

Te puede interesar

Loading...
Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »